VUELTA A LA RUTINA LABORAL CON EL CORONAVIRUS

Síndrome postvacacional en pandemia: ¿con teletrabajo no habrá 'bajón'?

Ahora que muchos vuelven a trabajar sin pisar la oficina y otros afrontan fórmulas semi presenciales, ¿qué sucederá con el síndrome postvacacional? Muchos lo sufrirán de todos modos, pero se puede capear con algunas pautas... y ayuda de las empresas

Ahora que muchos vuelven a trabajar sin pisar la oficina y otros afrontan fórmulas semi presenciales, ¿qué sucederá con el síndrome postvacacional? Muchos lo sufrirán de todos modos, pero se puede capear con algunas pautas… y ayuda de las empresas.

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Imagen de archivo. / Ferran Nadeu (EL PERIÓDICO)

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Agustina Barbaresi
Agustina Barbaresi

Redactora y coordinadora web del suplemento 'activos'.

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Llega el final del verano y toca volver al trabajo, a las rutinas… ¿O no? La pandemia del coronavirus no da tregua y son muchos los que se enfrentan a una vuelta atípica, con teletrabajo, fórmulas mixtas o el regreso a un entorno con distancia social y mascarilla. Y eso los que tengan un trabajo al que volver.

Según los expertos de la plataforma médica Top Doctors, la inestabilidad laboral, las nuevas formas de trabajo en remoto que obligan a tener que conciliar la vida laboral y personal, y la vuelta presencial con las nuevas normas de prevención contra el COVID, hacen que aumente el estrés y la ansiedad. En concreto, “insomnio, cansancio continuo, dolores de cabeza, malestar general, irritabilidad o miedo son algunos de los síntomas que detectamos entre quienes padecen el síndrome postvacacional, los cuales este año se verán agravados dada la situación. De hecho, esperamos un incremento de las bajas laborales por ansiedad y cuadros de estrés a partir de septiembre”, augura Lina Romillo, psicóloga sanitaria y miembro de la plataforma.

Alberto Calleja, psicólogo y profesor de la UDIMA, coincide en parte, pero no se adentra en el terreno de los augurios porque “nos encontramos ante una situación sin precedentes y con múltiples escenarios. Esto complica realizar una predicción del impacto que tendrá el síndrome postvacacional”. La sensación generalizada es de situación extraordinaria: “Hay personas que han sufrido pérdidas de seres queridos, ven cómo su situación económica o incluso su puesto de trabajo pende de un hilo o han vivido alguna modificación trascendental como el cambio de residencia o la adaptación al trabajo en remoto”. 

Así, según Calleja, el famoso “síndrome” se dará solo en las personas que hayan visto cómo su vida apenas se haya visto alterada por la pandemia y regresen tras disfrutar de unas vacaciones, por lo que “se podría decir que la incidencia como tal será bastante menor, dado que somos muchos quienes estamos viviendo un cambio de mayor o menor envergadura”. Pero la realidad es que un número importante de personas verá su estado de ánimo alterado por “influencia por otros factores como la incertidumbre que rodea al ámbito profesional y personal, por este escenario de inestabilidad que nos rodea”.

EL PAPEL DE LAS EMPRESAS EN EL BIENESTAR DE LA PLANTILLA

¿Cómo puede afectar esto al trabajador, al equipo y al conjunto de su empresa? “Está ampliamente probado que el rendimiento de una persona tiene correlación directa con su bienestar físico, social y mental. Las máximas cotas de eficiencia se alcanzan con un estado positivo en todas ellas. Eso no implica que un profesional no obtenga buenos resultados bajo presión o con áreas de su vida personal afectadas por acontecimientos de carácter negativo. Pero esa misma persona, con la ayuda necesaria, siempre mejorará sus resultados y el engagement con la compañía”, afirma Calleja. 

¿Deben las empresas ayudar a sus empleados a mejorar su salud mental y emocional? Los expertos creen que es clave, tanto para la plantilla como para el propio negocio. “Las organizaciones son agentes fundamentales en la promoción de la salud y bienestar. Este año, desde los departamentos de recursos humanos nos enfrentamos a un reto especial, ya que debemos adecuar los espacios y la reorganización de la plantilla para que la recuperación de la actividad presencial se realice con seguridad, pero sobretodo, con salud”, destaca Ana Romeo, Directora de Recursos Humanos de Cigna España. Teniendo en cuenta la situación actual, Romeo apuesta por una “actualización de los planes de salud y bienestar en la empresa” que ponga el foco en la prevención del estrés y el manejo de la incertidumbre.

¿Cómo puede una empresa ayudar a sus profesionales y a sí misma? Según Alberto Calleja poniendo en marcha un sistema para afrontar la pandemia que se apoye en dos pilares: comunicación y apoyo. “Esas son las dos claves, reducir la incertidumbre y ayudar a superar las barreras y obstáculos que las personas de la compañía tienen que lidiar en esta pandemia”.

Trasladar información veraz y combatir la rumorología “es vital para la salud de una empresa. Es crítico no quedar en evidencia con mensajes contradictorios o deshacer promesas o compromisos. Podría disparar la incertidumbre y, en cuestión de días, se instauraría una cultura del miedo en la empresa donde la prioridad de las personas será su supervivencia en relación al puesto de trabajo, un mal indicador para el rendimiento y la eficiencia”, explica Calleja.

Según este experto, hay que hacer especial hincapié en la gestión de los trabajadores que se encuentran en remoto: “Hay que evitar que las personas que ahora trabajan en casa vean cómo se dedican en exclusiva a ello. Las compañías deberían ser estrictas en las normas sobre el horario y los objetivos a cumplir”.

Pero todo esto solo funciona si hablamos de medidas con implantación real y generalizada y no “humo para beneficiarse de alguna subvención u optar a premios de clima laboral. El mejor indicador será el nivel de uso que los profesionales estén dando a esos servicios. Me he encontrado casos donde apenas llegaba al 10%”, concluye. 

CONSEJOS PARA LA VUELTA A LA RUTINA

Precisamente, en el caso de las personas que teletrabajan, Calleja sostiene que es importante volver a la rutina estableciendo un horario de actividades que separe trabajo, tareas de la casa y tiempo libre.

También recomienda estar informado de lo que sucede, pero “evitar la búsqueda continua de noticias sobre la pandemia o dedicar la mayor parte de nuestras conversaciones, presenciales y virtuales, a comentar las desgracias que nos rodean y ante las que no podemos actuar”.

Además, destaca que “nuestro propio organismo también es capaz de ayudarnos si lo cuidamos de forma adecuada. Una alimentación adecuada, no hablamos de dietas, sino de una ingesta saludable, o realizar alguna actividad física moderada serán grandes pilares de apoyo. Eso sí, no cometamos el error de empezar una rutina de ejercicios desproporcionados con objetivos inalcanzables o dietas restrictivas porque será fácil abandonar con la frustración añadida que conlleva”, puntualiza. 

Por último, recomienda buscar apoyo en la familia, amigos, y compañeros de trabajo son el mejor recurso para que nuestro día a día sea lo más llevadero posible. 

Elena De Iracheta Ruiz, psicóloga clínica en la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional y miembro de Top Doctors, coincide en aspectos como la importancia de la desconexión tecnológica o alimentación saludable y el ejercicio. Además, añade una serie de consejos para llevar mejor la vuelta a la rutina en esta extraña “normalidad” que vivimos.

Por ejemplo “no dejar que el nivel de estrés suba a niveles tan altos que requieran tratamiento farmacológico. Si pasados 15 días los síntomas de la depresión postvacacional no remiten, es necesario acudir a un experto”, advierte.

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También aconseja manejar los tiempos y “retomar la actividad poco a poco y tomar descansos en la jornada cada dos horas, para estirar las piernas o conversar con compañeros”.

Por último, asegura que “la vuelta debe ser vista como algo positivo, ya que significa volver a vivir como antes de que empezara la pandemia. Asimismo, las malas reacciones psicológicas ante los cambios o posibles cambios impiden ver las oportunidades que ofrecen los nuevos retos o las nuevas formas de afrontar la realidad tanto personal como profesionalmente”, concluye.