02 abr 2020

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    El proyecto de un hombre fuera de lo corriente

    Jordi Pujol

    La aparición de EL PERIÓDICO hace ahora 35 años fue un hecho muy positivo. Estábamos en el año 1978, en plena transición, en un momento lleno de esperanza y también de una cierta incertidumbre. En un momento de aparición o de refuerzo de nuevas sensibilidades que hacía falta atender. En un momento aún primerizo de ejercicio de la democracia.

    El momento era propicio para que saliese EL PERIÓDICO. Y gente diversa contribuyó a hacerlo. Pero resulta obligado hacer un reconocimiento muy especial a Antonio Asensio, un personaje fuera de lo corriente, un  poco visionario. Y lo digo en tono de elogio.

    Los visionarios pueden tropezar. Pero tienen mucha potencia creativa. Son impulsores de la sociedad. Personalmente, tuve bastante trato con Asensio. Éramos personas diferentes en más de un aspecto. Sin embargo, nos respetamos siempre. Y, más allá del respeto, le tuve afecto. Suficiente afecto como para que en algún momento yo sufriese por él. E intentase serle útil. Todo ello me deja un buen recuerdo.

    Además de todo eso, existe un asunto concreto que merece especial recuerdo y reconocimiento. Hoy, los cuatro diario de gran circulación que hay en Barcelona tienen una edición en catalán. Veinte años atrás eso era inimaginable. Que ahora sea así es fruto de una evolución general, y hay que agradecérselo a mucha gente. Pero Asensio contribuyó mucho. Encontró ayudas, pero los riesgos y el mayor mérito fueron suyos.

    Un último comentario sobre Asensio: siempre me conmovió el afecto con el que hablaba de su familia. Tal vez me desvío un poco del tema, porque tenía que hablar, sobre todo, del diario, pero así me ha salido y bien está. De hecho, EL PERIÓDICO no existiría sin Asensio. Un hombre fuera de lo corriente.