Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Samantha Vallejo-Nágera (56 años) sobre lo mala estudiante que era: "En casa yo era la que sacaba ceros. Me sentía la tonta de la familia"

La exjurado de MasterChef creció en una familia de psiquiatras e ingenieros, en uno de los barrios más exclusivos de Madrid, y era la única que suspendía todo. Hasta que una cocina profesional lo cambió todo.

Samantha Vallejo-Nágera recuerda cómo se sintió en sus años de estudiante.

Samantha Vallejo-Nágera recuerda cómo se sintió en sus años de estudiante. / Gtres

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Hoy cuesta imaginar a Samantha Vallejo-Nágera dudando de sí misma. La vemos moverse con naturalidad entre fogones, televisión, eventos, caterings, entrevistas y vida familiar. Sin embargo, antes de ser jurado de 'MasterChef', empresaria y una de las mujeres más mediáticas de su familia, Samantha fue una niña que no encajaba demasiado en el colegio y que llegó a sentirse "la tonta" de casa.

La propia chef lo ha contado en una entrevista en 'The Objective': "Yo era una absoluta nulidad. No me enteraba de nada, me aburría soberanamente en clase", ha recordado. Y añadía: "En mi casa todos eran inteligentísimos, ingenieros, psiquiatras… y yo era la que sacaba ceros. Me sentía la tonta de la familia".

Samantha Vallejo-Nágera habla del libro de su amigo Paco Arango

María Sánchez

Y es que Samantha creció en un entorno en el que el peso intelectual era enorme. Es hija del ingeniero Manuel Vallejo-Nágera y nieta del psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera. En su familia se valoraba mucho la cultura, los estudios y los logros académicos. Pero ella siempre se sintió más atraída por la acción que por los libros. Su energía, su hiperactividad y sus ganas de hacer cosas prácticas chocaban con el sistema escolar de la época.

Una niña inquieta en una familia brillante

Samantha se crio entre Madrid, Pedraza y Francia. Madrid fue el lugar de los estudios, los amigos y la vida cotidiana; Pedraza, el refugio de verano y de familia; y Francia, una parte importante de su educación emocional, marcada por el origen francés de su madre, Sabine. Aquella mezcla de mundos ayudó a construir su personalidad, pero también hizo más evidente que ella no era la típica niña aplicada que encajaba en lo que se esperaba de una familia como la suya.

Samantha Vallejo no se arrepiente de haber dejado 'MasterChef'

Samantha Vallejo no se arrepiente de haber dejado 'MasterChef' / GTRES

Durante su adolescencia, Samantha fue inquieta, deportista y bastante rebelde. Pasó buena parte de su juventud en La Pinilla, donde el esquí era mucho más que un deporte: era su vida social, su vía de escape y la manera de canalizar toda esa energía que no podía poner en los libros. Ella misma se ha definido como "una rebelde sin causa" y ha reconocido que le encantaban "el lío, salir y el mundo de la noche y el esquí".

Lo suyo no era pasar horas sentada delante de los libros. "Era hiperactiva, pero en aquella época no se sabía qué era eso. Solo decían que era una niña pesada y movida", ha explicado. Y es que, cuando no existían tantas etiquetas ni herramientas para entender determinadas formas de aprender o de comportarse, muchos niños simplemente eran vistos como vagos, malos estudiantes o difíciles.

Samantha Vallejo vive con su marido y los cuatro hijos que tienen en común

Samantha Vallejo vive con su marido y los cuatro hijos que tienen en común / INSTAGRAM

La presión de sentirse la diferente

Samantha es la tercera de cuatro hermanos: su hermana Alejandra era el ejemplo de hija aplicada; Íñigo se orientó al mundo de la empresa; y Colate, el pequeño, fue durante años su gran cómplice en esa faceta más rebelde y fiestera. "En mi casa todos hablaban de cosas importantes y yo solo pensaba en salir y en esquiar", ha llegado a decir.

Su madre, Sabine, acabó desesperándose y fue cuando le llegó el ultimátum familiar: "O haces algo o te vas de casa". En ese momento trabajaba de monitora de comedor y, según ha recordado, no estaba haciendo "nada serio".

Colate y su hermana Samantha Vallejo-Nájera

Colate y su hermana Samantha Vallejo-Nájera / Gtres

La apuesta que la llevó a la cocina

La entrada de Samantha en la cocina profesional fue, curiosamente, por una apuesta. Su hermano Colate la retó diciendo que no aguantaría ni dos días en una cocina profesional. Y ella aceptó. Así terminó en Horcher, uno de los restaurantes más emblemáticos de Madrid.

"Entré en Horcher por una apuesta. Me puse el delantal y, por primera vez en mi vida, alguien me dio una orden y me gustó cumplirla. Me di cuenta de que el orden de la cocina era lo que mi cabeza necesitaba", ha contado.

Los jueces de MasterChef: Samantha Vallejo, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz

Los jueces de MasterChef: Samantha Vallejo, Pepe Rodríguez y Jordi Cruz / GTRES

Con los años, montó su empresa de catering y más tarde empezó a trabajar en televisión, donde se convirtió en una de las caras más populares de 'MasterChef' desde su estreno en España en 2013.