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Pilar Rubio (48 años), sobre su infancia en el colegio: "Fíjate si mis padres confiaban en mí, que nunca me pidieron las notas"

La presentadora recuerda cómo era su vida cuando era una niña y no solo sacaba buenas notas en el colegio, sino que también ayudaba en el negocio familiar y soñaba con dedicarse a la moda.

Pilar Rubio recuerda cómo era de niña, cuando vivía con sus padres y ayudaba en la tienda familiar.

Pilar Rubio recuerda cómo era de niña, cuando vivía con sus padres y ayudaba en la tienda familiar. / Gtres

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Pilar Rubio es una de las presentadoras más queridas y solicitadas de la televisión española, pero antes de saltar a la fama y que su trabajo y su vida privada fueran objeto de interés nacional, la madrileña era una niña normal, en una familia normal de Torrejón de Ardoz, en la que había que ayudar en casa y mantener unas buenas calificaciones en el cole.

Sin embargo, esas obligaciones familiares iban acompañadas de una confianza total por parte de sus padres, que se fiaban de su hija al 100%: "Fíjate si confiaban en mí que nunca me pidieron las notas del colegio", explicó en una entrevista para la revista 'Diez Minutos'.

Pilar Rubio en el programa 'La Ventana Indiscreta' en el 2007.

Pilar Rubio en el programa 'La Ventana Indiscreta' en el 2007. / Gtres

Una infancia entre la tienda y los deberes

La historia de Pilar Rubio empieza en Torrejón de Ardoz, el municipio madrileño donde creció rodeada de su familia, fue al colegio, vivió su adolescencia y dio sus primeros pasos hacia lo que terminaría siendo su futuro profesional. Una infancia de clase trabajadora, sin lujos, marcada por el negocio familiar que llevaban sus padres.

"Después de las clases ayudaba a mi madre en la tienda", ha contado la presentadora, recordando una rutina que combinaba estudios y responsabilidades desde bien pequeña. Y no se limitaba a estar presente sin más: su padre la implicaba activamente en las tareas del comercio. "Mi padre me ponía a limpiar los cristales de la tienda que teníamos todos los sábados. Venimos de familias súper normales, lo único que hemos hecho es currar", declaró en el podcast 'Entre el cielo y las nubes', de Laura Escanes. Una frase que define perfectamente la filosofía con la que creció y que hoy intenta transmitir también a sus cuatro hijos.

Pilar Rubio en un desfile de ropa interior de la marca Selmark.

Pilar Rubio en un desfile de ropa interior de la marca Selmark. / Gtres

Esa cultura del esfuerzo convivía, paradójicamente, con una libertad enorme. Sus padres no le exigían cuentas constantes ni controlaban cada aspecto de su rendimiento escolar. Confiaban en ella. Y esa confianza fue precisamente lo que le permitió desarrollar su propia disciplina y su propio criterio desde muy joven.

Las noches con la máquina de coser de la abuela

Una de los recuerdos más bonitas que ha compartido Pilar Rubio de aquella época es la de las noches en casa, después de la tienda y de los deberes, cosiendo ropa diminuta para sus muñecas. "Por las noches cosía ropa para muñecas en la vieja máquina de coser de mi abuela", ha recordado con cariño.

Pilar Rubio como reportera del programa 'Se lo que hicísteis' en 2009.

Pilar Rubio como reportera del programa 'Se lo que hicísteis' en 2009. / Gtres / EOG

Y es que la costura estaba muy presente en su vida. "Yo de pequeña he estado detrás del mostrador de una tienda con mis padres. Mi madre es modista y al final es algo que llevas en la sangre. Yo he crecido entre agujas, hilos y dedales", confesó en una entrevista. Esa herencia explica muchas cosas del recorrido posterior de Pilar Rubio, que con el tiempo se convertiría en una apasionada del diseño de moda. "Coser es una forma de desarrollar esa parte que tanto echo de menos, ya que toda la vida he cosido en mi casa, con lo cual diseñar ha sido sacar algo que llevaba dentro de mí".

Hoy, esa tradición sigue viva en su propia familia. Sus dos hijos mayores ya se han animado a coser, aunque con su propia máquina, no con la que ella usa. "Se hacen estuches y yo les hago pijamas de superhéroes", contaba.

Pilar Rubio en el año 2012.

Pilar Rubio en el año 2012. / Gtres / GSR

La niña 'cigüeña' que soñaba con los escenarios

Otro de los detalles que ha compartido Pilar Rubio sobre aquellos años tiene que ver con su físico de adolescente: "Me llamaban cigüeña por tener las piernas largas", ha explicado. Un mote que probablemente no le hacía mucha gracia entonces y que hoy recuerda con la distancia y el cariño de quien sabe que aquello, con los años, terminó convirtiéndose en una de sus mejores bazas profesionales.

Porque a pesar de definirse como una niña tímida "a la que le da miedo el escenario, pero lo intenta y poco a poco va ganando confianza", ya desde muy joven sintió esa atracción por la actuación y la televisión que terminaría marcando toda su carrera.