Paz Vega (50 años), sobre sus desconocidos comienzos: "Con 16 años fundé la escuela de teatro del Colegio Santa Ana de Sevilla. Enseñaba a chavales de mi edad"
La actriz sevillana recuerda cómo su carrera nació de una revelación en el teatro a los 16, se forjó en una piscina de competición y pasó por dos años de Ciencias de la Información que ella misma describe como "una farsa".

Paz Vega recuerda cómo descubrió su verdadera vocación siendo solo una adolescente. / Gtres
Cuando pensamos en Paz Vega, enseguida nos vienen a la cabeza sus papeles en cine y televisión, su salto internacional o sus alfombras rojas. Pero antes de todo eso, antes de convertirse en una de las actrices españolas más reconocidas dentro y fuera de nuestro país, hubo una adolescente sevillana que encontró su vocación casi de golpe. Y lo curioso es que, según ella misma ha contado, de niña nunca tuvo ese sueño tan típico de "quiero ser artista".
En una entrevista en el podcast 'El sentido de la birra', Paz Vega ha recordado cómo fue su infancia y en qué momento apareció en su vida el deseo de dedicarse a contar historias. "Yo de niña no he sido la típica niña que decía quiero ser artista, para nada, nunca, nunca, nunca", confesó. Su mundo, por aquel entonces, estaba muy lejos del cine, los escenarios y los rodajes. "Yo era deportista, yo he sido nadadora y toda mi vida, toda mi infancia ha sido en una piscina", explicó.

María Sánchez
La actriz también era buena estudiante. Como ella misma dice con humor, sacaba "las notas justas, bien". Su rutina era la de una niña disciplinada, entre el colegio, los entrenamientos y una vida en la que el arte todavía no aparecía como una posibilidad profesional. Eso sí, el cine estaba ahí, aunque fuera en segundo plano. Paz recuerda que de pequeña veía muchas películas, especialmente cine en blanco y negro, y que por la noche se quedaba mirando las que veía su padre, incluso cuando tocaba acostarse.
"Cuando llegaba por la noche y había que acostarse a una hora, yo me quedaba así con la puerta un poquito abierta y me quedaba viendo las películas que mi padre veía", relató. Algunas, dice, "hasta con rombos y todo". Aun así, en su cabeza aquello no era todavía una profesión. Era algo que sucedía en la pantalla, casi como un misterio, sin que ella se planteara quién estaba detrás ni cómo se podía llegar hasta allí.

La infancia de Paz Vega como nadadora (casi) olímpica / Gtres
La obra de teatro que le cambió la vida
Todo cambió a los 16 años. Paz Vega fue con el colegio a ver 'La casa de Bernarda Alba' en Sevilla y aquella función le provocó una auténtica revelación. "Ahí fue donde yo tuve una revelación absoluta y dije: esto es lo que yo quiero ser", contó. Lo que le impactó no fue solo la historia, sino descubrir que había personas reales que se dedicaban a eso: a subir a un escenario, interpretar, emocionar y contar algo delante de otros.
"Son personas que puedo ver aquí, existen, esta gente hace esto. Claro, hay gente que se dedica a esto, que me está contando una historia y lo puedo ver y me emociono", explicó. Paz, de hecho, lo recuerda como una suerte. Tener 16 o 17 años y saber de repente qué quieres hacer con tu vida no es tan habitual. "Qué suerte tener eso cuando tienes 16, 17 años y te llega esto y ya lo tienes clarísimo. Eso es maravilloso, lo de tenerlo claro", reflexionó. A partir de ahí, asegura, no volvió a dudar.

Paz Vega, en el Festival de Cannes de 2026 / SAMEER AL-DOUMY / Getty
Después de aquella revelación, Paz Vega se inscribió en una escuela de teatro. Pero no se quedó ahí. En su propio colegio, el Colegio Santa Ana de Sevilla, un centro de monjas con un salón de actos que ella recuerda como maravilloso, decidió crear una escuela de teatro desde cero.
"Con 16 años fundé la escuela de teatro del Colegio Santa Ana de Sevilla. Enseñaba a chavales de mi edad", recordó. Cuando habló con la directora, la reacción fue de sorpresa. "¿Pero cómo una escuela de teatro?", le preguntaban. Ella lo tenía clarísimo: estaba dando clases fuera y todo lo que aprendía allí lo aplicaba en su propia escuela. "Yo estaba dando clases en otro colegio y entonces todo lo que yo aprendía en ese colegio lo aplicaba a mi escuela", explicó.
A partir de ahí, Paz montó una obra y se encargó de todo junto a sus compañeros. "Hacíamos todo, hacíamos el vestuario, el maquillaje, la escenografía, todo, todo, todo", contó. Y ahí, sin saberlo todavía, estaba también la semilla de otra faceta que años después desarrollaría: la dirección.

Paz Vega fue finalista en su edición de 'MasterChef Celebrity' / RTVE
La carrera que eligió por pura logística
Después llegó la etapa universitaria. Paz Vega estudió Ciencias de la Información en Sevilla, pero no porque sintiera una vocación periodística. La razón fue mucho más práctica: la facultad estaba cerca del Centro Andaluz de Teatro. Así de claro. "Lo hice por una cosa práctica y era porque la Facultad de Ciencias de la Información estaba muy cerca del Centro Andaluz de Teatro", explicó.
Su rutina era agotadora. Por la mañana estudiaba teatro, con clases físicas, ballet, acrobacia y mucho trabajo corporal. Por la tarde-noche iba a la universidad. Aguantó así dos años, pero al tercero tomó una decisión. "Esto es una farsa, no va a ningún sitio", pensó. No tenía vocación de periodista y sabía que aquello no la estaba acercando a lo que realmente quería. Así que habló con sus padres y les dijo que iba a intentarlo como actriz. Si no salía bien, volvería y ya vería qué hacía.

Paz Vega se estrenó el año pasado como directora con su película 'Rita'. / Getty
Paz Vega también reflexionó en la entrevista sobre esa presión tan habitual de estudiar "algo serio" antes de dedicarse a lo artístico. En su caso, Ciencias de la Información funcionó un poco como esa carrera que tranquiliza a los padres, aunque ella supiera que su deseo estaba en otro sitio.
Ahora, como madre de tres adolescentes, ve el futuro de otra manera. La actriz reconoce que los jóvenes viven una época difícil, en la que estudiar una carrera y hacer varios másteres ya no garantiza un sueldo digno ni acceso a una vivienda. Por eso cree que, si alguien tiene un sueño real, quizá merece la pena perseguirlo.
"Si alguien por lo menos persigue su sueño de verdad, a lo mejor ahí sí tiene una salida. Porque te conviertes en creador de algo y eres único y eres genuino y eres auténtico y lo haces de corazón y de vocación", reflexionó.
- Paddy Noarbe, mujer de Marcos Llorente, sobre el hábito más raro que practican: 'Lo que se conoce como grounding; pero lo raro tendría que ser no hacerlo
- Ni ayuntamiento ni campo de fútbol: el refugio de Pau Cubarsí (19) es un pueblo minúsculo de menos de 200 habitantes
- Rodri Hernández (30), sobre sus estudios universitarios: 'Iba con bicicleta de alquiler desde Castellón hasta Villarreal porque llegaba tarde
- Loles León (75), sobre su criticadísima decisión de ser madre soltera: 'Pedí prestado mucho dinero
- El porqué de la ruptura entre Dani Rovira y Clara Lago: una presión mediática desmedida y el ejemplo de lo que debería ser una expareja
- Fabián Ruiz (30 años), sobre entrenar en el Betis siendo su madre la limpiadora (y lavandera) del club: 'Era bonito poder verla en el sitio donde trabajas
- Hichman, guardaespaldas de Cristiano Ronaldo durante cuatro años, desvela cómo es el futbolista portugués como persona y jefe
- Las españolas dictan sentencia sobre las tardes de Telecinco antes del estreno de '¡De lunes a viernes!': 'Metieron con calzador a gente impresentable y eso no se lo perdonamos