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Manuel Carrasco (45 años), sobre su infancia: "En casa había muy poco, yo me crie en un patio de vecinos, en una habitación los siete"

Detrás del cantante famosísimo que llena estadios sigue estando ese niño criado en una familia humilde en la que, aunque tuvieran muy poco, no les faltaban las ganas de tirar para adelante.

La infancia de Manuel Carrasco estuvo marcada por la falta de recursos.

La infancia de Manuel Carrasco estuvo marcada por la falta de recursos. / Gtres

Hay famosos que por mucho que pase el tiempo y se conviertan en grandes estrellas, siguen hablando de su infancia con la misma cercanía. Y con Manuel Carrasco pasa exactamente eso. Detrás del artista que hoy llena estadios, compone canciones que emocionan a miles de personas y se ha convertido en uno de los nombres más queridos de la música española, hay una historia de esfuerzo muy fuerte. Una infancia humilde, complicada y marcada por la falta de recursos.

Él mismo lo contaba así en 'Lo de Évole': "En casa había muy poco, yo me crie en un patio de vecinos, en una habitación los siete, y nos tocó una vivienda de protección oficial". Una frase que resume el día a día de tantas familias que tienen que apretarse el cinturón, compartir espacio, vivir con lo justo y crecer sabiendo que en casa no sobra absolutamente nada.

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Redacción Cuore

Una infancia con muy poco, pero con mucha dignidad

Manuel Carrasco creció en Isla Cristina, en Huelva, en una familia muy humilde. Eran muchos y el dinero, muy poco. Según él mismo ha contado, hubo una época en la que vivían los siete en una sola habitación, con literas, y cuando por fin les tocó una vivienda de protección oficial aquello fue casi un milagro.

Lo más duro de todo esto no es solo imaginar la falta de espacio o de comodidad, sino esa sensación de que la vida ya venía cuesta arriba desde el principio. Manuel también recordó que en su casa se hablaba poco de estudiar o de aspirar a algo grande, porque directamente parecía algo que no iba con ellos. Como si ese tipo de futuro estuviera pensado para otros, y él creció con la sensación de que ciertas oportunidades no iban con él.

Así es la casa de Manuel Carrasco ubicada en Boadilla del Monte.

Manuel Carrasco en su casa de Madrid, ubicada en Boadilla del Monte. / INSTAGRAM

Otra parte importante de su historia tiene que ver con el trabajo de su padre. Era marinero y eso significaba pasar muchos días fuera de casa. Manuel ha contado que podía estar hasta 20 días embarcado, así que su madre era quien se quedaba sosteniendo todo en casa. Y cuando no llegaba, no llegaba.

De hecho, él mismo recordó que tanto él como sus hermanos iban muchas veces al comedor escolar subvencionado porque en casa era muy difícil llegar a todo. Y claro, una escucha eso y entiende mucho mejor la forma en la que Manuel habla hoy de su infancia: sin dramatizar de más, pero sin esconder tampoco lo dura que fue.

Desde pequeño tuvo que buscarse la vida

Hay una palabra que define bastante bien cómo fue creciendo Manuel Carrasco: buscavidas. Él mismo lo ha dicho, y no cuesta creerlo, porque empezó a trabajar muy pronto, en lo que salía. Llegó a vender coquinas en los mercados, trabajó como pintor y también ayudaba en todo lo que podía.

Pero cuando iba a buscar a su padre al puerto, este le hacía cantar en los bares. Después de cantar, pasaba el plato y se llevaba unas pesetas. Así empezó a ganar algo de dinero con la voz mucho antes de imaginar siquiera que algún día viviría de la música.

Manuel Carrasco en 'El Hormiguero'.

Manuel Carrasco en 'El Hormiguero'. / @elhormiguero / INSTAGRAM

Entrar en 'Operación Triunfo' le cambió la vida para siempre, y le abrió una puerta enorme, pero también ha contado que salir de allí no fue fácil.

Él mismo recordó que, después de la euforia del concurso, llegó a hacer un concierto en solitario para apenas 300 personas y se quedó completamente descolocado. Venía de cantar delante de muchísima gente y, de repente, tuvo que enfrentarse a la realidad de empezar casi desde cero. No se convirtió en estrella de la noche a la mañana ni tuvo una carrera fácil solo por salir de la tele. En su caso ha habido muchísimo trabajo, mucha constancia y muchas dudas por el camino.

Manuel Carrasco en un concierto

Manuel Carrasco en un concierto / Gtres

Quizá por todo eso, Manuel Carrasco sigue teniendo una relación muy especial con el dinero y con el éxito. Ha contado, por ejemplo, que tardó muchísimo en comprarse un coche porque le daba hasta vergüenza. No le sale natural la ostentación, ni vivir presumiendo de todo lo que ha conseguido, y por eso sigue conectando con millones de personas dentro y fuera del escenario.