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Manu Tenorio (51 años), sobre su infancia sin su padre: "No fue un ejemplo a seguir, lamentablemente"

Manu Tenorio recuerda su infancia, marcada por la ausencia de su padre, una etapa en la que sus abuelos y su tío fueron un apoyo esencial.

Manu Tenorio habla de su infancia y del momento en que su padre les abandonó.

Manu Tenorio habla de su infancia y del momento en que su padre les abandonó. / Gtres

Hay entrevistas que dejan una frase y hay frases que, de golpe, te explican media vida. En el caso de Manu Tenorio, esta es una de ellas: “Mi padre desapareció cuando yo era muy jovencito. No fue un ejemplo a seguir, lamentablemente”. Es dura, sí, pero también muy reveladora. Porque detrás del cantante elegante, sereno y siempre bastante contenido que hemos visto durante años, hay una historia personal mucho más compleja de lo que muchas veces se ha contado. Una infancia marcada por una ausencia importante, una figura paterna que no estuvo a la altura y una herida que, aunque hoy la mire con cierta paz, debió de pesar muchísimo en su momento.

Lo interesante de Manu Tenorio es que nunca ha tendido demasiado al exhibicionismo emocional. No es de los que convierten su intimidad en un espectáculo. Por eso, cuando habla de algo así, el impacto es todavía mayor. Según ha contado en distintas entrevistas a lo largo de los años, la relación con su padre fue muy complicada y su desaparición de la vida familiar se produjo cuando él aún era muy joven. Ese vacío, sin embargo, no solo dejó dolor: también provocó que otras figuras ocuparan un lugar fundamental en su crecimiento, especialmente su tío Pedro, a quien el propio artista ha llegado a señalar casi como un padre.

Manu Tenorio y su mujer, Silvia Casas

Manu Tenorio y su mujer, Silvia Casas / Gtres

La ausencia de su padre en su niñez

Cuando una persona dice que su padre “no fue un ejemplo a seguir”, no está soltando solo una frase dura: está resumiendo un vínculo roto, una decepción muy antigua y una manera de crecer con una referencia menos de la que agarrarse. En el caso del ex triunfito, esa idea ha aparecido en varias entrevistas, como en una conversación en 'Viva la vida' hace años, cuando ya explicaba que su padre “desapareció” cuando él era muy jovencito.

Lo que más me llama la atención de cómo lo cuenta es que no busca dramatizar de más, sino que lo cuenta desde esa madurez que llega cuando ya has hecho un cierto trabajo interno con lo vivido. Eso no significa que deje de doler, claro, pero sí que hay una forma distinta de mirarlo.

Manu Tenorio, en la presentación de su libro De todo corazón.

Manu Tenorio, en la presentación de su libro De todo corazón. / gtres

El tío Pedro, su 'otro' padre

Frente a esa ausencia, apareció una presencia decisiva: su tío Pedro. Manu Tenorio habla de él “como si fuese mi padre”, y lo describe como alguien que estuvo, que acompañó y que llenó un espacio emocional enorme en un momento en el que hacía mucha falta.

De hecho, en algunas de sus declaraciones se entiende bastante bien que una de las cosas que más le ayudó a no quedarse atrapado en el dolor del abandono de su padres fue precisamente haber tenido otras referencias masculinas cerca. Otras formas de cariño, de autoridad y de ejemplo.

Otro detalle interesante es que, con los años, Manu Tenorio también ha hablado del perdón. En una entrevista recogida por '¡Hola!' en 2022, explicaba que cuando una persona aprende a perdonar, madura y crece. Añadía que él perdonaría a su padre, aunque le costaría mucho trabajo, porque esas cosas no habían sido agradables, pero también habían sido necesarias para llegar hasta donde está.

Y eso no borra nada, claro. Pero sí habla de alguien que ha preferido pasar página y sacar aprendizaje de los palos que ha ido recibiendo en su vida.

Manu Tenorio se posiciona con Melody en su polémica eurovisiva

Manu Tenorio siempre ha hablado de su infancia con cariño y ternura, aunque no fuera la más fácil de todas. / Gtres

Manu Tenorio contó también que uno de los primeros grandes gestos que pudo permitirse gracias a su trabajo fue comprarle una casa a su madre, como forma de devolverle al menos una parte de todo lo que ella había hecho por él. “Le compré una casa a mi madre cuando gané mi primer dinero importante y es una de las cosas más bonitas que me dio esta profesión. La oportunidad de brindarle a mi madre algo que le habían arrebatado: su sueño de tener su casa y su hogar”, recordó muy emocionado.