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Jesús Calleja (61 años): "Mi familia era humilde. Tenían una peluquería de señoras que daba para lo justo"

El presentador comenzó trabajando en la peluquería familiar en León, y ahora recorre el mundo visitando los lugares más increíbles.

Jesús Calleja recuerda cómo fue su infancia y juventud ehn una familia humilde y trabajando en la peluquería de sus padres.

Jesús Calleja recuerda cómo fue su infancia y juventud ehn una familia humilde y trabajando en la peluquería de sus padres. / Gtres

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Hay personajes televisivos que desprenden tanta energía, tanta seguridad y tanta sensación de aventura permanente que una tiende a imaginar que siempre fueron así: libres, intrépidos y un poco imparables. Pero en el caso de Jesús Calleja, detrás del explorador, del presentador y del hombre que ha convertido su vida en una sucesión de retos, hay también una historia mucho más pegada a la tierra. O mejor dicho, a León, a una familia trabajadora y a una infancia donde el dinero no sobraba precisamente: "Mi familia era humilde. Tenían una peluquería de señoras que daba para lo justo".

La frase forma parte de una entrevista concedida a 'Vanity Fair', y aunque hoy asociamos a Jesús Calleja con expediciones imposibles, vuelos, montañas, aventuras extremas y una hiperactividad casi contagiosa, antes de todo eso hubo una casa donde se vivía con lo justo, una peluquería familiar y una manera de viajar que dista mucho de la que frecuenta hoy en día. Según contó, sus padres tenían una peluquería de señoras que apenas daba para salir adelante, pero aun así se las arreglaban para montar a la familia en un Simca 1200 con baca, cargar una tienda de campaña y cruzarse Europa sin saber idiomas, llenos de queso, jamón y latas de fabada porque no había presupuesto para restaurantes. Una familia normal de la época, si me preguntan.

Jesús Calleja igual que va al Dakar también viaja al espacio

Jesús Calleja en el estreno del documental de su viaje al espacio. / GTRES

Una infancia humilde, pero llena de viajes

En casa de Jesús Calleja no había lujos, pero sí había una especie de impulso aventurero que parece haberle marcado para siempre. Esos viajes en coche, acampando para dormir y tirando de comida de casa, debieron de ser una mezcla muy curiosa de precariedad y libertad. Porque, al final, sin casi darse cuenta, sus padres le estaban enseñando algo importantísimo: que se podía salir, ver mundo y vivir experiencias aunque el presupuesto fuera apretadísimo.

Y es que, Calleja no se convirtió en un aventurero a pesar de su infancia humilde, sino probablemente también gracias a ella. Gracias a unos padres que, aunque no tenían dinero de sobra, sí tenían ganas de moverse, de salir, de no quedarse quietos.

Jesús Calleja ha sufrido un gravísimo accidente en el Dakar

Jesús Calleja empezó trabajando de peluquero en el salón de sus padres. / GTRES

La peluquería, el negocio familiar y el primer oficio

Hay otro elemento importantísimo en su historia: la peluquería. Porque no era solo el trabajo de sus padres; también fue el suyo. En una entrevista con 'El País', él mismo recuerda que antes de la televisión fue peluquero, antenista, mecánico, tuvo un taller de coches, trabajó en un barco y fue guía de alta montaña. Y añade algo que dice bastante de su personalidad: aunque aquellos trabajos no eran exactamente lo que soñaba, se repetía a sí mismo que iba a ser "el mejor en esta mierda de trabajo".

De hecho, aunque el negocio familiar, Calleja Peluqueros, no le gustaba nada al principio, terminó convirtiéndose en campeón de España de peluquería masculina en versión libre, algo que demuestra que lo suyo con el trabajo siempre ha tenido una lógica muy peculiar: aunque algo no sea tu pasión definitiva, si te toca hacerlo, lo haces a muerte.

Al escucharle hablar de sus muchos trabajos, se entiende también que Jesús Calleja no siguió un camino lineal ni tuvo una carrera diseñada desde el principio. Más bien fue alguien que fue enlazando oficios mientras buscaba la forma de financiar lo que de verdad quería hacer: viajar, explorar, moverse, vivir fuera de lo convencional.

Jesús Calleja durante la promoción de su programa 'Volando voy, volando vengo' en 2025.

Jesús Calleja durante la promoción de su programa 'Volando voy, volando vengo' en 2025. / Gtres

Mucho más que un personaje de televisión

Con los años, Jesús Calleja se convirtió en un personaje muy popular y en una marca en sí misma. Sus programas, su forma de hablar, su energía y su capacidad para convertir cualquier experiencia en relato lo han llevado muy arriba. Él mismo se define como un "torrente de energía y locuacidad", algo que casi cualquiera que lo haya visto en pantalla suscribiría. Y aunque no sabemos cuál será su próximo gran reto, de lo que estamos seguras es que lo hará lo mejor posible para sacarle siempre el máximo partido a la experiencia.