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Iker Jiménez (53 años), sobre cómo empezó su pasión por lo paranormal: "El gran misterio de mi vida no es lo que yo cuento en los programas, sino lo que a mí me pasó con 10 años"

Vitoria, 1981. Un niño con fiebre sube al desván de su tío, coge un libro por azar y al día siguiente los periódicos locales titulan 'Ovnis sobre Vitoria'. Lo que pasó después explica por qué Iker Jiménez lleva décadas delante de una cámara contando lo inexplicable.

Iker Jiménez recuerda el misterio que vivió con 10 años y por el que empezó su vocación.

Iker Jiménez recuerda el misterio que vivió con 10 años y por el que empezó su vocación. / D.R.

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Hay personas que eligen su vocación. Y hay personas cuya vocación las elige a ellas, normalmente en el momento más inesperado y de la manera más improbable. Iker Jiménez pertenece claramente al segundo grupo. Y cuando cuenta su historia de cómo empezó su interés por lo paranormal, cuesta no quedarse con la boca abierta. "El gran misterio de mi vida no es lo que yo cuento en los programas, sino lo que a mí me pasó siendo un niño. Yo sé que es una gran casualidad, y será una casualidad, pero ha marcado mi vida".

Lo contó en 'Mi casa es la tuya', con Bertín Osborne, en 2017. Y lo contó con la misma intensidad con la que contaría cualquier caso de su programa. Atenta.

Iker Jimenez en el funeral de Maria Teresa Campos en 2023.

Iker Jimenez en el funeral de Maria Teresa Campos en 2023. / Gtres / Jesus Briones

El desván, la fiebre y un libro en francés

La escena es tan cinematográfica que si la escribieras en un guion, alguien te diría que es demasiado perfecta. El pequeño Iker tiene diez años, sus padres viajan mucho y él está en casa de su tío, en Vitoria. Tiene fiebre. Y como cualquier niño curioso que está solo en una casa con un desván lleno de libros prohibidos, sube.

"Me subo, y cojo uno por coger, y era un libro francés de ovnis. Y cuando lo abro, aparece la historia de un niño de 10 años como yo, la diferencia es que estaban las fotos de la policía, y eso acojonaba, pero mucho", explica. En aquel momento, él no sabía ni lo que eran los ovnis, y al día siguiente, en la portada de un periódico de Vitoria, aparece el titular: "Ovnis sobre Vitoria".

Iker Jiménez en Madrid en 2023.

Iker Jiménez en Madrid en 2023. / Gtres

"Yo me quedo así, digo, pero vamos a ver, lo que yo he leído ayer y descubierto es verdad, y pasa en Vitoria, pero esto...", recuerda. En el barrio de al lado, a 300 metros de donde estaba él, la gente había llamado a la policía. Se había apagado todo el barrio. Habían visto esferas en el cielo, un triángulo. "¿Cómo puede haber coincidido esto? Aquí nunca ha pasado nada".

DISO: el grupo de investigación más improbable de la historia

Lo que hace que esta historia pase de anécdota simpática a origen de una vocación real es lo que Iker hizo a continuación. Porque con diez años y completamente aterrorizado, decidió investigar.

Su primo Roberto fue quien lo empujó. "Vamos a ir a entrevistar a esos tíos". Iker no sabía lo que era una entrevista. Pero cogieron las bicis y fueron al barrio donde la gente había visto las esferas, entrevistaron a los testigos, vieron las caras de adultos asustados y aquello les impresionó todavía más que el propio fenómeno.

Iker Jiménez y Carmen Porter en un photocall.

Iker Jiménez y Carmen Porter en un photocall. / Gtres

"Mi primo, el pobre, se gasta 5.000 pesetas en comprarme una grabadora. Ha sido mi manager en aquel momento. Confiaba, no sé por qué, confiaba". El resultado de aquella inversión fue el nacimiento de DISO: Documentos e Investigación Sobre el tema OVNI. Un grupo de niños de Vitoria que se paseaban por los pueblos cercanos donde también se habían reportado avistamientos, con formularios hechos a mano donde preguntaban: "¿Ha visto usted algo extraño?"

"Mi primo, que era más mayor, llamaba, y entonces decía 'la DISO viene', y luego venía un niño de 10 años, y alucinaban". Mientras sus amigos jugaban en la calle, Iker Jiménez montaba un archivo de casos ovni, clasificaba testimonios y pasaba horas y días enteros documentando lo inexplicable. "Esto es con 10 años, que lo lógico es estar jugando a los Airgamboys. Y entonces yo estaba imaginándome que de verdad era periodista".

iker jimenez

iker jimenez / Gtres

El tesoro que guardó durante décadas

A aquella entrevista con Bertín, Iker llegó con pruebas: una carpeta con fichas de 1984, escritas a mano por un niño de Vitoria, con casos de avistamientos. Testimonios recogidos personalmente, con su grabadora de 5.000 pesetas, que suponen el primer archivo de la historia de Iker Jiménez, treinta años antes de que nadie le pusiera una cámara delante.

iker jimenez

iker jimenez / Gtres

"Estas son las fichas. Esto es de 1984. Yo me empecé a hacer mi propio archivo, como secreto, hasta ahora", confesó. Un archivo que guarda como lo que es: la prueba material de que lo suyo no fue una carrera elegida por conveniencia, sino una obsesión de infancia que nunca se fue.