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Gisela (47 años), sobre su vida y carrera: "Nadie puede saber, ni tan siquiera imaginar, por todo lo que he pasado para llegar hasta aquí"

Detrás de esa imagen siempre amable, de esa voz delicada y de esa carrera tan constante, hay una realidad bastante más compleja.

La extriunfita Gisela habla de todos los obstáculos que ha tenido que superar en su vida personal.

La extriunfita Gisela habla de todos los obstáculos que ha tenido que superar en su vida personal. / Sergio R Moreno / Gtres

Para muchas personas, Gisela sigue siendo aquella voz dulce de la primera edición de 'Operación Triunfo', la chica dulce que cantaba 'Aquella estrella de allá' y que parecía hecha para los escenarios (y para Disney). Pero cuando rascas un poco más, aparece otra historia: la de una mujer que ha tenido que pelear mucho más de lo que se veía desde fuera, especialmente en el terreno personal. Y quizá por eso impacta tanto una frase como esta: "Nadie puede saber, ni tan siquiera imaginar, por todo lo que he pasado para llegar hasta aquí". La dijo al hablar de su maternidad, pero en realidad resume bastante bien todo lo que ha supuesto su camino hasta hoy.

En una entrevista concedida a Europa FM, la cantante recuerda que su carrera no se construyó solo desde el recuerdo de haber participado en el programa que la lanzó a la fama, pues en estas más de dos décadas ha participado en musicales como 'El diluvio que viene', 'Grease' o 'Érase una vez' y también en proyectos vinculados a Disney, entre ellos 'Encantada' y 'Frozen'. Pero seguramente uno de los hitos más impresionantes de su trayectoria llegó en 2020, cuando se convirtió en la primera española en cantar en una gala de los Oscar, interpretando 'Mucho más allá', de 'Frozen 2', junto a otras voces internacionales de Elsa. La propia Gisela definió aquel momento como "una oportunidad única, emocionante, especial y mágica" y "el máximo regalo de la vida".

Convertirse en mamá, su mejor trabajo

Y, sin embargo, ni siquiera ese momento tan brutal a nivel artístico parece comparable con lo que vino después en su vida personal. Porque si 2020 marcó su carrera, 2024 cambió por completo su vida. El 30 de marzo de 2024 nació su primer hijo, Indiana, cuando ella tenía 45 años, después de un proceso que no fue ni fácil ni rápido, sino todo lo contrario: una verdadera carrera de fondo. Tras el nacimiento, Gisela confesó que todo había sido "tan esperado, tan deseado y tan luchado" que le costaba creer que por fin hubiera llegado.

La parte más dura de esta historia está precisamente en todo lo que hubo antes de esa imagen feliz de madre primeriza. Gisela llevaba más de cinco años intentando quedarse embarazada, sufrió dos abortos y, viendo que el tiempo jugaba en su contra, decidió iniciar un proceso de fecundación in vitro. Ella misma relató que su reserva ovárica "no era la idónea", que tuvo que pasar por cinco estimulaciones hormonales y que, de todo el proceso, solo consiguió un embrión viable. Y aun así, fue a por ese uno.

Gisela, mientras lleva al pequeño Indiana colgado en el pecho, jugando con sus perros Peter y Lilu

Gisela, mientras lleva al pequeño Indiana colgado en el pecho, jugando con sus perros Peter y Lilu / Instagram @giselaoficial

Por si todo eso no fuera suficiente, el embarazo tampoco fue precisamente tranquilo. Al mes y medio del positivo, sufrió un desprendimiento del saco gestacional que puso en peligro el desarrollo del embarazo y que la obligó a guardar reposo absoluto durante casi dos meses. Gisela llegó a explicar que fue "un momento de crisis" y que colapsó, no solo por el miedo lógico, sino también por la carga emocional y laboral de tener que frenar de golpe cuando venía peleando desde hacía años determinados compromisos profesionales.

Y todavía quedaba más. En el sexto mes, tuvo que ingresar en el hospital por un cólico nefrítico, lo que obligó a colocarle un catéter para evitar infecciones. Semanas antes de dar a luz, la piedra volvió a reactivarse y tuvo que ser ingresada otra vez. Ella misma relató que tuvo que aguantar el dolor prácticamente con paracetamol, porque no podían medicarla como en otras circunstancias, y que incluso preguntó si el bebé era ya viable por miedo a no poder soportarlo. La respuesta fue que sí, pero que solo lo sacarían si era una cuestión de vida o muerte.

Gisela, de 'Operación Triunfo, junto a sus perros Lilu y Peter

Gisela, de 'Operación Triunfo, junto a sus perros Lilu y Peter / Instagram @giselaoficial

A todo este desgaste físico se sumó otra capa muy desagradable: las críticas por ser madre a los 45 años. Pocos días después de dar a luz, Gisela publicó un mensaje en redes para poner límite a ciertos comentarios: "Nadie puede saber ni tan siquiera imaginar por todo lo que he pasado para llegar hasta aquí... en general en mi vida y en especial en mi maternidad. Así que llegados a este momento solo puedo decir que nada ni nadie va a poder ensombrecer lo más mínimo la felicidad que estoy sintiendo y viviendo al haber podido ver por fin la cara de mi bebé".

Lo más curioso es que la maternidad no había formado parte siempre de sus planes. De hecho, Europa FM recoge que la propia Gisela contó en el pódcast El Tabú(rete) que durante mucho tiempo pensó que no quería ser madre. Lo veía como “una responsabilidad muy grande” y sentía que el mundo era un lugar demasiado hostil. Su deseo cambió cuando encontró una relación estable con José Ángel, el fotógrafo y fundador de una productora audiovisual al que conoció en 2012 durante la grabación de un videoclip, y del que, por desgracia, se divorció un año después del nacimiento de su bebé.