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Dani Martín (49) sobre su infancia 'asilvestrada': "Yo crecí en una cooperativa de casas que se había quedado a medio construir"

El cantante creció en Alalpardo, un pueblo del norte de Madrid de 2.500 habitantes donde aprendió a hacer cabañas, a montar en bici y a soñar con un futuro sobre los escenarios.

Dani Martín recuerda cómo fueron su infancia y adolescencia en Alalpardo.

Dani Martín recuerda cómo fueron su infancia y adolescencia en Alalpardo. / Gtres

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Dani Martín siempre ha tenido algo de chico de barrio, de amigo de pandilla, de niño inquieto que se subía a cualquier escenario improvisado antes incluso de saber que la música iba a marcarle la vida. Aunque su carrera le haya llevado a llenar recintos, liderar uno de los grupos más populares del pop español y construir después un camino en solitario lleno de éxitos, hay un lugar al que vuelve una y otra vez cuando habla de quién es: Alalpardo.

El cantante madrileño creció en este pueblo del noreste de la Comunidad de Madrid, a unos 45 kilómetros del centro de la capital. Allí pasó su infancia, su adolescencia y buena parte de su juventud. Y allí, según ha contado en entrevistas, se formó esa parte suya más libre, más gamberra y más sensible. "Yo crecí en un pueblo, en una cooperativa de casas que se había quedado a medio construir. Estaba un poco asilvestrado", ha recordado en una entrevista a 'El Mundo'.

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Y es que, para Dani Martín, Alalpardo no es solo el sitio donde vivió de niño: "Alalpardo significa libertad, significa hacer cabañas, montar en bici. Aquí viví mi infancia, mi adolescencia, mi juventud y me enamoré por primera vez", ha dicho el cantante.

Dani creció en un entorno en el que todavía se podía salir a la calle sin un plan cerrado, volver con las rodillas sucias, inventar aventuras y conocer a todo el mundo.

Dani Martín en la alfombra roja de los 40 Music Awards

Dani Martín en la alfombra roja de los 40 Music Awards / Gtres

Un niño que no era buen estudiante, pero sí muy artístico

El cantante no fue, según ha contado, el típico alumno perfecto. En su casa, sin embargo, sus padres supieron ver que lo suyo iba por otro lado. No destacaba especialmente como estudiante, pero sí tenía inquietudes artísticas. Le gustaba actuar, cantar, bailar, jugar a ser otro y ponerse delante de los demás. Sus padres fueron sensibles a ese mundo interior y le permitieron apuntarse a teatro, a baile y a todo aquello que alimentara esa vocación temprana.

Ese apoyo familiar fue clave. Muchos niños que no encajan en el camino académico tradicional acaban creyendo que no valen. Dani, en cambio, encontró una vía de expresión. Primero como juego, después como oficio y finalmente como una manera de vivir.

El gran patrimonio de Dani Martín

Dani Martín siempre ha hablado con orgullo de sus raíces. / Europa Press Entertainment | Getty

Con los años, esa energía terminó desembocando en El Canto del Loco. La banda explotó muy pronto y obligó a Dani a emanciparse para poder girar con sus compañeros y llegar a todos los compromisos profesionales que tenían. Así que aquel chico "asilvestrado" pasó de las cabañas y las bicis a los escenarios, las giras, los discos y una popularidad difícil de gestionar cuando llega tan joven.

La sensibilidad detrás del personaje

Durante mucho tiempo, Dani Martín fue visto como el cantante enérgico, descarado y algo canalla de El Canto del Loco. Pero con los años él mismo ha ido desmontando esa coraza. En una entrevista con 'El Español', al presentar su disco 'Lo que me dé la gana', hablaba precisamente de sus miedos, de la necesidad de gustar y de cómo la sociedad nos empuja a aparentar. "Miedo al rechazo. Miedo a no gustar, a no gustarme a mí mismo... Soy una persona que vive con muchos miedos; y eso me hace escribir", confesaba.

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Con los años, Dani Martín ha ido mostrando cada vez más su lado más sensible. / GIM / Gtres

En esa misma entrevista, Dani criticaba la necesidad de aparentar y explicaba que la gente prefiere escuchar que te has comprado un BMW antes que saber que has sido sensible o que te has equivocado. Es una reflexión que ayuda a entender por qué con los años se ha ido alejando poco a poco del personaje y mostrando al verdadero Dani.

Volver para respirar

Dani Martín ha vuelto muchas veces a Alalpardo. Ha dado el pregón, ha participado en las fiestas con su peña, 'El Coñazo', y ha reconocido que el pueblo le ha servido de ancla cuando el torbellino de la fama intentaba llevárselo. En alguna ocasión ha contado que cogía el coche desde su casa actual hasta el pueblo, daba una vuelta, respiraba y regresaba de nuevo a su vida.

Dani Martín en 'Lo de Évole'

Dani Martín en su participación en el programa 'Lo de Évole' / 'Lo de Évole'

Sin embargo, también hay una herida familiar importante ligada a esa casa. Tras la muerte de su hermana Miriam, sus padres abandonaron el hogar de Alalpardo porque allí pesaban demasiado los recuerdos. Dani ha hablado muchas veces de esa pérdida y la ha convertido en parte de sus letras y de su música.