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El consejo del padre de Paco de Lucía que cambió la historia del flamenco: "No tengo dinero para pagarte una carrera, así que tú toca la guitarra y trata de ser el mejor"

Antonio Sánchez Pecino vendía telas de día y tocaba la bandurria en los bailes de noche. No le sobraba el dinero, pero sí el instinto de reconoce el talento de su hijo y saber cómo orientarlo.

El consejo del padre de Paco de Lucía que cambió para siempre el flamenco.

El consejo del padre de Paco de Lucía que cambió para siempre el flamenco. / Gtres

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Hay frases familiares que, dichas en un momento muy concreto, acaban teniendo mucho más peso del que nadie imaginaba. En el caso de Paco de Lucía, una de esas frases llegó de su padre, Antonio Sánchez Pecino, cuando él todavía era un niño y la vida en casa no daba para demasiados planes alternativos: "No tengo dinero para pagarte una carrera, así que tú toca la guitarra y trata de tocar bien y ser mejor".

Vista con perspectiva, aquella frase era casi una profecía, porque aquel niño al que su padre empujó hacia la guitarra terminó convirtiéndose en uno de los grandes genios del flamenco.

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Esther Gallego

Un niño con una guitarra en las manos

Francisco Sánchez Gómez nació en Algeciras en 1947, en un ambiente familiar muy cercano al flamenco. Su nombre artístico, Paco de Lucía, fue un homenaje a su madre, la portuguesa Luzia Gomes Gonçalves.

Paco de Lucía empezó a tocar muy pronto. Fue al colegio hasta los once años y después de años dedicado al estudio de la guitarra flamenca, con catorce, grabó su primer disco junto a su hermano Pepe, formando el dúo Los Chiquitos de Algeciras. Aquel mismo año, 1962, consiguieron un gran éxito en un concurso flamenco en Jerez de la Frontera y la familia se trasladó a Madrid.

Paco de Lucía con dos discos de oro.

Paco de Lucía con dos discos de oro. / Gtres

La disciplina detrás del genio

Seguramente, cuando pienses en un artista como Paco de Lucía, te quedas solo con la palabra talento, pero su historia demuestra que el talento, por sí solo, no basta. Detrás de esa forma de tocar había muchísimas horas, una exigencia enorme y una educación musical marcada por el entorno familiar.

Y esa idea de mejora constante le acompañó toda su carrera. Paco de Lucía respetó profundamente la raíz flamenca, pero nunca quiso quedarse encerrado en ella como en una vitrina. Buscó, probó, se acercó a otros lenguajes y se atrevió a cambiar cosas.

Camarón, 'Entre dos aguas' y la revolución

La historia de Paco de Lucía también está inevitablemente unida a Camarón de la Isla. Juntos formaron una de las parejas artísticas más importantes del siglo XX y grabaron varios discos que transformaron para siempre la manera de entender el flamenco.

Después llegaría 'Entre dos aguas', la rumba incluida en 'Fuente y caudal', el disco de 1973 que grabó cuando tenía solo 26 años, y con el que alcanzó una fama sin precedentes para el flamenco.

Y ahí está una de las grandes paradojas de su carrera: un músico criado en la disciplina más pura de la guitarra flamenca terminó haciendo que el flamenco sonara moderno, internacional y abierto al mundo sin perder su esencia.

Paco de Lucía en un concierto en Hambirgo en 2007.

Paco de Lucía en un concierto en Hamburgo en 2007. / Gtres

El miedo a perder la espontaneidad

En una entrevista concedida en Argentina en 1988 y recuperada por 'Esquire', Paco de Lucía hablaba también de una idea muy ligada al flamenco: el temor a que estudiar música hiciera perder espontaneidad. Ese debate ha acompañado durante mucho tiempo a las músicas de raíz.

Pero Paco de Lucía parecía moverse justo en ese equilibrio. Sabía que la técnica era necesaria, pero también que no podía ponerse por delante de la música.

Quizá por eso su manera de tocar resultaba tan poderosa. Tenía una precisión casi imposible, pero no sonaba fría.