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Antonio Banderas (65 años), sobre su infancia como futbolista: "La noche que murió Franco acabó mi carrera"

Puede que en España nos hayamos perdido a un gran futbolista porque no pudo seguir con su pasión, pero a cambio nos llevamos a uno de los mejores actores que hemos tenido en la historia.

Antonio Banderas soñaba con ser futbolista cuando era un niño, pero una lesión le cambió la vida.

Antonio Banderas soñaba con ser futbolista cuando era un niño, pero una lesión le cambió la vida. / Gtres

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Antes de que Antonio Banderas se convirtiera en uno de los actores españoles más internacionales, antes de Hollywood, de Almodóvar, de las alfombras rojas, de los premios y de esa imagen de malagueño universal que lleva décadas acompañándole, hubo un niño que solo pensaba en una cosa: jugar al fútbol. Y lo hacía con la ilusión seria de quien se veía vestido de corto, corriendo por la banda o esperando el balón dentro del área.

El actor ha recordado en una entrevista a 'Lecturas' que su primer sueño no fue ser actor, sino futbolista. El teatro llegó después, casi como una consecuencia inesperada de un accidente. Porque, aunque hoy resulte difícil imaginar su vida lejos del cine, hubo un momento en el que su futuro parecía estar más cerca de un campo de entrenamiento que de un escenario.

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El propio actor lo ha contado con una frase que resume perfectamente ese giro del destino: “La noche que murió Franco acabó mi carrera futbolística”. Y es que al parecer, la vida de Antonio Banderas pudo haber sido otra, pero un pie roto terminó llevándolo al lugar donde realmente iba a encontrar su camino.

El niño que quería ser futbolista

Antonio Banderas creció en Málaga, en una familia alejada del mundo del espectáculo. Su padre, José Domínguez, era comisario de policía, y su madre, Ana Bandera, profesora de instituto.

Durante su infancia y adolescencia, el actor se entrenó en equipos locales de Málaga y llegó a jugar como delantero centro, una afición que se tomaba muy en serio, porque se imaginaba un futuro ligado al balón. "Yo quería ser futbolista", recordó en una entrevista publicada por la revista de la Academia de Cine con motivo de su Goya de Honor. En otra conversación en en el pódcast de 'Ac2ality' situó el momento exacto en el que todo cambió: "La noche del día 19 al 20 de noviembre del año 75, murió Franco. Esa misma noche, yo tenía 14 años, entrenando en un estadio que teníamos pequeñito le metí una patada a un balón largo que se me iba y al centrarlo con la izquierda se me enganchó el pie en el suelo y me lo partí".

Antonio Banderas en 1980.

Antonio Banderas en 1980. / Gtres

La anécdota tiene ese punto Almodovariano con el que tantas veces le hemos visto actuar, y él mismo la ha contado con ese humor suyo tan malagueño: "No estuve con el brazo en alto, pero sí con la pierna hacia arriba". Y así, el fútbol se acababa de golpe y con él se deshacía el futuro que había imaginado.

Una lesión que le cambió la vida

A día de hoy, Banderas sigue recordando las consecuencias físicas de aquella lesión, pues ha explicado que todavía conserva el pie izquierdo más grande que el derecho por aquella fractura. Una marca literal de ese momento en el que su vida cambió de rumbo. "Me partí el pie izquierdo. Y soy un convencido de que las cosas pasan por algo", explicaba, pero encontró refugio en el teatro. "Así comenzó esta vida que tengo hoy", sentenció.

Antonio Banderas en una escena de la película 'La ley del deseo' en 1987.

Antonio Banderas en una escena de la película 'La ley del deseo' en 1987. / Gtres

En ese momento, Antonio Banderas no podía saber que aquella lesión iba a empujarle hacia la interpretación. No podía imaginar que el teatro, que ya había aparecido en su vida a través de obras escolares, iba a empezar a crecer hasta convertirse en su verdadera vocación. "Este accidente fue el empujón para ser actor: se acabó el fútbol, lo que me produjo una pena tremenda, y lo que había hecho en el colegio con obras de teatro fue creciendo, creciendo… Algo negativo se convirtió en positivo", contó a la Academia de Cine.

Del campo de fútbol al escenario

Tras colgar las botas antes de tiempo, Banderas se fue acercando cada vez más al teatro. Estudió arte dramático en Málaga y más tarde se trasladó a Madrid con una maleta, pocos recursos y muchas ganas de triunfar. No fue un camino fácil. Él mismo ha contado que, cuando llegó a la capital, pasó por pensiones, trabajos precarios y momentos de mucha incertidumbre.

Antonio Banderas en la Semana Santa de Málaga de 2026.

Antonio Banderas en la Semana Santa de Málaga de 2026. / Gtres

Estaba a punto de volver a Málaga cuando surgió la oportunidad de hacer una prueba para Lluís Pasqual. De ahí llegó su papel en 'La hija del aire', con Ana Belén y Paco Algora, y todo empezó a moverse.

Después vendrían el teatro, Pedro Almodóvar, el salto internacional a Hollywood, y una carrera que ha convertido a Antonio Banderas en uno de los nombres más reconocibles del cine español dentro y fuera de nuestras fronteras.