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Alexia Putellas (32 años) recuerda cuál era su primer sueldo como futbolista: "Ganaba 100 euros al mes y se lo daba a mi padre para pagar la gasolina y el peaje"

La campeona del mundo y dos veces ganadora del Balón de Oro empezó ganando 100 euros mensuales en el Español, que entregaba íntegramente a su padre para pagar los desplazamientos a los entrenamientos.

Alexia Putellas recuerda cuánto ganaba con su primer sueldo cómo futbolista y en qué lo invertía

Alexia Putellas recuerda cuánto ganaba con su primer sueldo cómo futbolista y en qué lo invertía / Gtres

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Hoy Alexia Putellas es una de las grandes leyendas del fútbol español. Dos Balones de Oro, títulos, récords, capitana de la selección, una generación que la mira como referente y una carrera que ya forma parte de la historia del deporte femenino. Pero antes de todo eso hubo una niña que jugaba en el recreo hasta acabar con las piernas llenas de moratones. Una niña a la que su madre decidió apuntar a un equipo para que dejara de tirarse por el suelo en el patio del colegio. Y una adolescente que, cuando cobró su primer sueldo como futbolista, no pensó en gastárselo, sino en ayudar a su padre.

En una entrevista con el 'Diario AS', Alexia recordó aquel primer dinero que ganó jugando al fútbol. "Mi primer sueldo debería ser 100 euros en el Español", contó. Y añadió: "Se lo daba a mi padre porque teníamos un peaje desde Mollet hasta la ciudad deportiva. Él me llevaba siempre a entrenar y recuerdo que se lo daba a mi padre para la gasolina y para el peaje".

La niña que volvía del recreo llena de moratones

La historia de Alexia con el fútbol arrancó de una forma muy natural. "Inicié en el Sabadell y jugaba en el recreo. Siempre llegaba con las piernas llenas de moratones", recordó. Su madre, al verla así, tomó una decisión muy práctica: "Te voy a apuntar a un equipo de fútbol solo para que no te tires ahí en el recreo".

Y así empezó todo. A través de una amiga de la familia que también jugaba en el Sabadell, descubrieron que había un equipo de niñas y la apuntaron. Allí estuvo desde los 6 o 7 años hasta los 12. Una edad en la que muchas niñas todavía están descubriendo qué les gusta y qué no, pero Alexia ya tenía claro que el balón no era una afición pasajera.

Después llegó el Barça. Fue gracias a un campus de Nike al que sus padres la dejaban ir en verano. Ella misma lo recuerda con una imagen muy reveladora de cómo era entonces el fútbol femenino: "Había a lo mejor 300 niños y éramos 4 niñas". Entre todos aquellos niños, alguien del Barça se fijó en ella. Le dijeron que querían que jugara en el equipo femenino y preguntaron quiénes eran sus padres. Luego lo hablaron en casa y Alexia acabó yendo al Barça.

Jenni Hermoso y Alexia Putellas

Jenni Hermoso y Alexia Putellas / Gtres / Jose Breton/NurPhoto/Shutterstoc

El sueño de su padre

En la entrevista, le preguntaron si cumplió el sueño de su padre. Su respuesta fue breve, pero cargada de emoción: "Sí, evidentemente sí". Porque detrás de cada gran deportista hay muchas veces una historia familiar que no siempre se ve. En su caso, un padre (que falleció cuando ella tenía 18 años) que la llevaba siempre a entrenar, que hacía kilómetros, que pagaba gasolina y peajes para que su hija pudiera seguir jugando.

Por eso ese primer sueldo de 100 euros tiene tanta fuerza. No era una gran cantidad, desde luego pero era la forma que tenía una Alexia todavía jovencísima de devolver parte de lo que su familia estaba haciendo por ella.

Esa escena resume una etapa del fútbol femenino en España en la que todo era bastante más precario. Las jugadoras tenían talento, ambición y compromiso, pero faltaban recursos, inversión y reconocimiento. Alexia lo explica con naturalidad cuando lo recuerda: "El talento creo que en España siempre ha estado y a veces lo que necesitabas un poco era esa inversión, esa manera de crecer también para poder competir mejor y creo que se ha dado".

Alexia Putellas en su partido número 500 con el F.C. Barcelona

Alexia Putellas en su partido número 500 con el F.C. Barcelona / Gtres

La primera que abrió el camino

Alexia fue la primera española en ganar el Balón de Oro femenino. Y no una vez, sino dos. Por eso, cuando le recuerdan que ella inició esa historia para España, prefiere quitarle peso. "Yo intento darle mucha naturalidad", dice. No quiere vivirlo como una carga ni como una medalla permanente, sino como parte de un proceso.

"Cada una le ha tocado nacer cuando nos ha tocado", reflexiona. Sabe que el fútbol femenino no empezó con ella, pero también que su generación ha ayudado a que las siguientes tengan más oportunidades. "Igual que las generaciones anteriores no han tenido la suerte que he tenido yo, pues seguramente las que vienen ahora tendrán muchas más facilidades, estarán mucho más formadas, pero lo veo como algo bonito y que es el ciclo que hay que seguir".

Así, se siente orgullosa de lo logrado, pero sin olvidar a las que vinieron antes ni a las que vienen detrás. "Me alegro mucho, estoy orgullosa de la carrera que estoy haciendo, pero también me alegro mucho por las jóvenes que están aquí y las que ahora tienen 12 años. El futuro yo creo que es increíble y de eso se trata también", aseguró.

Alexia Putellas en un partido de la Champions League femenina contra el Lyon.

Alexia Putellas en un partido de la Champions League femenina contra el Lyon. / Gtres

Aunque para muchas niñas Alexia Putellas es un espejo en el que mirarse, ella prefiere no colocarse esa etiqueta. "Yo no me siento una referente", reconoció. Sabe que puede serlo para otras personas, pero no deja que eso modifique su forma de actuar. "No cambia nada por ser referente. Siempre tengo muy claro lo que soy y lo que no".