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Sara Carbonero (42), sobre su carrera universitaria interrumpida: "Me faltaba una asignatura cuando empecé a trabajar en televisión. Siempre he dicho que me dio mucha pena no terminarla"

La periodista, que se mudó a Madrid para ir a la universidad, confiesa que su verdadera escuela ha sido la redacción y no las aulas.

La carrera universitaria de la que no se graduó Sara Carbonero en Madrid

La carrera universitaria de la que no se graduó Sara Carbonero en Madrid / Gtres

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A sus 42 años, Sara Carbonero (Toledo, 1984) es una de las periodistas deportivas españolas más conocidas por todas las generaciones. Su comentadísimo beso con Iker Casillas durante el Mundial 2010 se convirtió en un fenómeno viral que nadie olvida. Una profesión, la del periodismo, en la que no es nada fácil convertirse en superestrella. Pero en su caso fue así.

Sara Carbonero frena en seco a su amiga, Isabel Jiménez, por hablar de sus hijos

Gtres

Sara Carbonero estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid

Sara Carbonero nació en un preciosísimo pueblo de Toledo, donde disfrutó de su niñez y adolescencia. Sin embargo, al cumplir 18 años tomó una de las decisiones más importantes de su vida: mudarse a Madrid para estudiar. Tenía muy claro que quería dedicarse a la comunicación. Por lo que no dudó ni un segundo en matricularse en la carrera de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.

Sara Carbonero en el año 2009

Sara Carbonero en el año 2009 / Gtres

Sara Carbonero no acabó la carrera porque ya trabajaba en la tele

Una titulación que en su momento (cuando ella estudiaba) duraba cinco años. ¡Y que le gustó muchísimo! "Me gustaba mucho la universidad", reconocía ella misma años después de haber salido de las aulas. Eso sí, aunque pueda parecer lo contrario, Sara Carbonero nunca terminó la carrera: "Siempre he dicho que me dio mucha pena no terminarla, porque para mí estudiar era muy importante. Me faltaba una asignatura cuando empecé a trabajar en televisión", confesaba en Radio Marca. El medio que le dio la oportunidad de empezar su ya exitosísima carrera profesional.

Y es que, mientras cursaba el tercer curso de la carrera, la toledana empezó a trabajar como becaria en el citado medio. Unas prácticas que finalmente se convirtieron en trabajo remunerado (y a jornada completa). Lo que le impidió que pudiera seguir yendo a clase y estudiando para los exámenes como había hecho hasta aquel entonces. ¡Qué fuerte!

Sara Carbonero e Iker Casillas ya son papás

Sara Carbonero e Iker Casillas como periodista y portero / telecinco

Es una espinita clavada

Luego dio el salto a la tele. Trabajando en La Sexta y años después en Telecinco. Un ritmo frenético de trabajo incansable que no le permitió centrarse en aprobar las asignaturas pendientes. "A veces la vida te pasa por encima. Te absorbe el trabajo, te absorben los viajes… Se me complicó y no pude encajar los horarios de los exámenes", explicaba, recordándolo con cierto cariño.

Sara Carbonero en el photocall de un evento en Madrid

Sara Carbonero no terminó la carrera de periodismo / GTRES

Es más, asegura que: "Es una espinita que tengo ahí clavada, aunque la vida me dio la oportunidad de ejercer la profesión desde el primer momento". ¡Menos mal!

Su escuela ha sido la redacción, aunque en 2017 se volvió a matricular en la Universidad

Sobre el lugar donde sí aprendió realmente, Sara Carbonero lo tiene claro: "Mi escuela ha sido la redacción". Confiesa que todo lo que sabe, no lo habría podido aprender (de la misma manera) en las clases de la uni: "He aprendido a base de cometer errores en directo, de pasar muchas horas delante de una pantalla y de patearme los campos de fútbol".

Sara Carbonero, feliz de cumplir años

Sara Carbonero tiene una espinita clavada por no haber terminado de estudiar / Instagram @saracarbonero

Pero la cosa no queda ahí. En el año 2017, cuando se mudó con Iker Casillas a Oporto para que este jugara en su nuevo equipo... la Carbonero se volvió a matricular en la universidad. Intentando sacarse los créditos que tenía pendientes: "Me siento como Dori", escribía en su blog en referencia a lo muchísimo que le costaba memorizar tras tantos años sin hacerlo.