Yasmina Sancayo, entrenadora de Paula Echevarría (48 años): "El Ballet Workout fortalece los glúteos y la musculatura profunda"
Yasmina Sancayo, creadora del Ballet Workout, explica que esta disciplina inspirada en el ballet clásico trabaja el cuerpo de forma integral sin impacto articular.

La rutina de entrenamiento de ballet de Paula Echevarría / Gtres
Paula Echevarría lleva años demostrando que cumplir años puede ser sinónimo de estar en la mejor forma de tu vida. A sus 48, la actriz asturiana luce un físico envidiable que no es fruto de la casualidad ni de la genética, sino de la constancia y de una disciplina muy concreta que ha convertido en su seña de identidad: el Ballet Workout.
Detrás de ese cuerpo tonificado, estilizado y con una postura impecable está Yasmina Sancayo, exbailarina profesional formada en escuelas de la talla de La Scala de Milán o la Royal Ballet School de Londres, y hoy una de las entrenadoras más seguidas en el mundo fitness en España.

Gtres
Yasmina Sancayo, fundadora de Ballet Sporty Club y creadora del método Ballet Workout, entrena a Paula Echevarría desde hace tiempo y conoce mejor que nadie los secretos de su rutina. En una de sus últimas entrevistas, Paula Echevarría reconocía que practica esta disciplina por los cambios físicos que le aporta, aunque admitía que le exige más esfuerzo que cualquier otro entrenamiento que haya probado antes. Y es que, aunque a simple vista pueda parecer una actividad suave y elegante (y relajada), el Ballet Workout esconde una exigencia física real que trabaja el cuerpo de una manera muy distinta a la de un gimnasio convencional.

Paula Echevarría lleva años practicando ballet / Gtres
¿Qué es el Ballet Workout?
El Ballet Workout es un sistema de entrenamiento funcional inspirado en la técnica del ballet clásico, pero adaptado para que pueda practicarlo cualquier persona, tenga o no experiencia previa en el mundo de la danza. Yasmina Sancayo lo define como "el arte de moverte bonito" y asegura que su método respeta la esencia, la elegancia y la disciplina del ballet tradicional, aunque adaptándolas de forma inteligente a las necesidades de cada cuerpo.
A diferencia de lo que muchos podrían pensar, no hace falta haber bailado nunca para apuntarse. La base técnica del ballet clásico se mantiene, pero se ajusta con precisión al entrenamiento funcional, respetando siempre la alineación corporal, la técnica y el control del movimiento en cada ejercicio. Esta combinación permite, según explica la propia entrenadora, obtener resultados profundos, seguros y sostenibles con el paso del tiempo, sin necesidad de someter al cuerpo a esfuerzos extremos ni a impactos articulares.

Paula Echevarría es imagen de Primark / Primark
Las clases de Ballet Workout suelen durar unos 45 minutos y fusionan movimientos clásicos de danza con ejercicios propios del yoga, el pilates y el fitness funcional. El objetivo es trabajar de manera integral la fuerza, la postura, la flexibilidad y la silueta, activando la musculatura a través de sesiones centradas en el control y la resistencia, más que en la repetición mecánica. Se trata, en definitiva, de un entrenamiento sin impacto que, pese a su apariencia delicada, exige una enorme conciencia corporal y una activación muscular constante.
Entre sus beneficios más destacados, Sancayo señala que el método fortalece especialmente los glúteos, el abdomen y las piernas mediante ejercicios de control, resistencia y elongación, además de reforzar la musculatura profunda y postural. Esto se traduce en una figura más estilizada y en una postura más elegante, dos de los rasgos que más se asocian a la silueta de las bailarinas profesionales. La entrenadora recomienda practicarlo un mínimo de dos veces por semana para empezar a notar cambios en la postura, la conciencia corporal y la tonificación general, aunque para una transformación más visible aconseja aumentar la frecuencia a tres o cuatro sesiones semanales.
¿Es bueno el Ballet Workout para perder peso?
Más allá del caso concreto de Paula Echevarría, el ballet como disciplina de entrenamiento tiene mucho que ofrecer a cualquier mujer que busque una forma física completa sin recurrir a rutinas de alto impacto. Uno de sus principales atractivos es precisamente ese: al tratarse de un ejercicio sin impacto, resulta mucho más respetuoso con las articulaciones que otras disciplinas como el running o el HIIT, lo que lo convierte en una opción segura para prevenir lesiones y para practicarse a largo plazo, prácticamente a cualquier edad.
El trabajo muscular que propone el ballet es, además, muy completo. A través de posturas y movimientos de control se activan de forma profunda los glúteos, el abdomen, las piernas y toda la musculatura estabilizadora de la cadera, esa que rara vez se trabaja con ejercicios convencionales de gimnasio. Esta activación constante ayuda a tonificar el cuerpo de manera armónica, sin generar volumen muscular excesivo, y favorece una figura estilizada y alargada, muy característica de quienes practican danza clásica.

Paula Echevarría en el Festival de Cine de Málaga 2024 / Gtres
La postura es otro de los grandes beneficios asociados al ballet. La técnica clásica exige una alineación corporal muy precisa, lo que con la práctica se traduce en una mejora notable de la postura diaria, algo que impacta directamente en la forma de caminar, de sentarse e incluso en la percepción general de la figura. A esto se suma un trabajo de flexibilidad y elasticidad que aumenta la libertad de movimiento sin comprometer la estabilidad articular, reduciendo así el riesgo de lesiones tanto dentro como fuera del entrenamiento.
El componente mental también juega un papel fundamental. El ballet exige una conexión constante entre cuerpo y mente, ya que cada movimiento requiere concentración, control y conciencia corporal. Esta exigencia convierte cada sesión en una suerte de terapia activa: la coordinación con la música y el enfoque necesario para ejecutar correctamente los ejercicios ayudan a reducir el estrés y a desconectar de las preocupaciones diarias, algo especialmente valorado por quienes combinan el entrenamiento con una vida profesional exigente, como es el caso de la propia Paula Echevarría.
Por último, no hay que olvidar el componente energético y calórico. Aunque no se trata de un entrenamiento de alta intensidad al uso, el ballet permite quemar calorías y activar el metabolismo mientras se disfruta de una actividad amena, lo que facilita mantener la constancia en el tiempo, uno de los factores que más influye en los resultados a largo plazo. Como recuerda Yasmina Sancayo, el verdadero secreto no está tanto en encontrar tiempo libre como en decidir priorizar el cuidado del cuerpo, y ese es, precisamente, el mensaje de fondo que transmite el ejemplo de Paula Echevarría: la constancia, más que la disponibilidad, es lo que marca la diferencia.
- Antonio Resines (71 años), sobre sus estudios universitarios dobles: 'Empecé la carrera después de un año de preuniversitario. En el colegio me decían que estudiara Derecho porque mi padre era abogado
- Máximo Huerta (55 años) sobre sus estudios en la universidad privada: 'Recuerdo el gran compañerismo y el trato humano, individualizado y respetuoso por parte de los profesores
- Jorge Fernández (53 años), sobre la relación con su único hijo: 'He tenido la gran suerte de que no me tocara un programa en directo porque me hubiera perdido parte de su infancia
- El porqué de la ruptura de Martiño Rivas y Kayoko Everhart: con una hija en común y destapada por el Ministerio de Cultura
- Las portadas de las revistas del corazón de hoy, 12 de agosto, y las primeras vacaciones de muchas nuevas parejas: Alejandro Sanz y Stephanie Cayo, Tana Rivera y Andrés Roca Rey...
- ¡Ahora sí! Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ya son marido y mujer, aunque sin boda mediática y sin filtraciones: todos los detalles del enlace, las alianzas y los invitados
- Cristina Pedroche (37), sobre sus estudios universitarios: 'Me planteé dejar la universidad. Tuve tres meses en los que me creía que era alguien que no era
- Así le va a Adam Jezierski, 15 años después de 'Física o Química': de cruzar media Europa huyendo del 'padre cabrón' al fallecimiento de su madre y su reciente paternidad