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Santi Santamaría, psicólogo, sobre el mal perder de los argentinos en el Mundial: "Llevan la competitividad a muerte y esa misma competitividad hace que lo proceses peor"

Una semana después de la victoria de España en el Mundial, en Argentina continúa un duelo que ha salpicado con polémica a artistas y medios de comunicación. Ahora, el seleccionador de la albiceleste y los jugadores empiezan a compartir sus sensaciones.

Argentina y Lionel Messi sufren la derrota en el Mundial de Fútbol de 2026

Argentina y Lionel Messi sufren la derrota en el Mundial de Fútbol de 2026 / Getty Images / DAVID GRAY

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Más allá de la polémica y de teorías de la conspiración en Argentina, que hasta los propios jugadores de la selección argentina han obviado, los subcampeones del mundo asumen la derrota con sentimientos encontrados. Celebran el trabajo hecho y el proceso, al margen del objetivo final, aunque también lamentan no haber podido bordar la cuarta estrella en su camiseta, en un año en el que, además, muchos jugadores cierran una etapa como internacionales. El psicólogo Santi Santamaría analiza en CUORE por qué cuesta tanto gestionar un resultado así.

Los jugadores de la selección argentina protestan al árbitro en la final del Mundial

Los jugadores de la selección argentina protestan al árbitro en la final del Mundial / GTRES

El impacto de la derrota, al hilo de la desolación en Argentina tras el Mundial

Santi Santamaría nos explica el impacto que tiene la derrota en los seres humanos y por qué hay personas que tienden a sobrellevar esa situación con mayor dificultad que otras: "Cuando nos vemos involucrados en alguna competición o alguno de nuestros referentes o países se ven involucrados, se genera un sentimiento de pertenencia, porque más allá de equipos, compiten países y en el caso del Mundial, el impacto es mucho más fuerte".

"Cuando tu país va avanzando hacia las fases finales, te enganchas más, aunque no seas tan fanático del fútbol. Al margen de eso, hay algo que representa a nuestro país y eso tiene un impacto en nuestro cerebro; cuando ganamos, se liberan ciertas sustancias y se activa ese sistema de recompensa y cuando perdemos, se activan otras zonas cerebrales asociadas con el dolor y la decepción", prosigue el psicólogo.

Lamine Yamal y Leo Messi, en la final del Mundial

Lamine Yamal y Leo Messi, en la final del Mundial / GTRES

En el caso de Argentina, hablamos de un conjunto que tiene una trayectoria brillante en los torneos internacionales y ha llegado a la final, que ha perdido. Esto, dice el experto, hace que se pierda "esa ilusión", que incide también en "cómo la persona ha generado la vinculación con ese proceso", ya que el éxito se puede asociar en un cierto sector a la "valía". "Depende de cómo has crecido y cómo te has relacionado con el ganar o perder y el absolutismo del todo o nada", añade.

La competitividad de una selección como la argentina

El seleccionador argentino, Lionel Scaloni, rompía su silencio este fin de semana, "después de una semana intensa donde se han entrelazado la tristeza con la alegría, el llanto con una sonrisa, la angustia con la tranquilidad, los nervios con la calma". Él mismo habla de ese proceso que atraviesa una gran parte del país, al que le ha pedido disculpas en su comunicado en redes sociales: "Solo me sale decirles lo siento por no haberles podido traer otra copa y darles una nueva alegría que aunque sea por unos días, quizás les haga olvidar todo lo feo de la vida".

Leo Messi, tendido en el suelo tras perder la final del Mundial

Leo Messi, tendido en el suelo tras perder la final del Mundial / GTRES

Hay personas, subraya Santi Santamaria, que "llevan la competitividad a muerte" y "esa misma competitividad hace que lo proceses peor", mientras otras tienen "un significado más amplio" y de aprendizaje tras una derrota. "A nivel cultural, notamos que algunos países llevan muy mal esta derrota, por ese perfeccionismo o sensación de superioridad, porque saben que son muy buenos en ese deporte y parece que no se permite ante el mundo el hecho de perder".

El psicólogo Santi Santamaría

El psicólogo Santi Santamaría / Santi Santamaría

"España lo lleva de otra forma, porque tienen más asimilada esa concepción", prosigue el psicólogo, que habla de factores cerebrales y también de la vinculación del valor que se le da a la victoria y el perfeccionismo o la manera de sentir que tienen, en concreto, algunas personas. "Hay también cierta obsesión por cubrir necesidades humanas secundarias, más allá de las fisiológicas, como son las sociales o de poder. Hay personas que se obsesionan con cubrirlas, por lo que gestionan peor la derrota y aparece la frustración o decepción; en el caso de Argentina hay más enfado con la situación o el contrincante", concluye.