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Lara Ferreiro, psicóloga, sobre el "síndrome del héroe caído" de Leo Messi: "Perder una final que probablemente sea la última oportunidad de levantar otro Mundial puede convertirse en uno de los recuerdos deportivos más dolorosos de su carrera"

La derrota de Argentina en la final del Mundial frente a la selección española dejaba a Leo Messi desolado sobre el césped en el que sería su último campeonato del mundo junto a la selección de su país.

Leo Messi está devastado tras perder la final del Mundial

Leo Messi está devastado tras perder la final del Mundial / GTRES

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En la final del Mundial hubo muchos momentos que se comparten una y otra vez en redes sociales. El gol de Ferran no es el único contenido viral, ni mucho menos, porque los 'edits' con las repetidas faltas de la selección argentina y el gesto de dar la espalda a sus rivales tras la victoria han indignado a millones de personas. Leo Messi (39 años) sí ha felicitado a España y se lleva el abrazo de Lamine Yamal, con un gesto de deportividad y cercanía, pero está devastado por la derrota. La psicóloga Lara Ferreiro analiza en CUORE las consecuencias que puede tener para el astro de Argentina.

Messi no deja de sorprendernos en el Mundial

Messi no deja de sorprendernos en el Mundial / Instagram @leomessi

Leo Messi y el "síndrome del héroe caído"

"El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida. Pero también me quedo con todo lo bueno… Con los partidos que dimos vuelta dejando todo y que quedarán para siempre en la memoria, con el apoyo de un país entero que junto con el trabajo y el esfuerzo de este grupo nos llevó a volver a estar, una vez más, entre los mejores del mundo", publicaba Leo Messi en sus redes sociales tras la derrota.

Lara Ferreiro considera que "perder una final que probablemente sea la última oportunidad de levantar otro Mundial puede convertirse en uno de los recuerdos deportivos más dolorosos de su carrera" y matiza, eso sí, que "un trauma deportivo no significa una enfermedad psicológica, sino un recuerdo con una enorme carga emocional que puede acompañar durante años. Es probable que esta derrota tarde mucho tiempo en cicatrizar".

Lamine Yamal y Leo Messi, en la final del Mundial

Lamine Yamal y Leo Messi, en la final del Mundial / GTRES

Capitán y héroe para Argentina, Messi no podía el domingo, 19 de julio, salvar el partido decisivo, después de haberle dado la vuelta al marcador en varias ocasiones a lo largo del campeonato del mundo. La experta destaca, en negativo, "su intento de expulsión de Marc Cucurella y también el llanto final, pasando por la frustración, las protestas y el liderazgo bajo presión".

Los 10 comportamientos que más llamaron la atención de Argentina en la final del Mundial

Además de analizar ese "síndrome de héroe caído" centrado en la figura del capitán Leo Messi, Lara Ferreiro destaca 10 comportamientos del astro argentino durante la final del Mundial en New Jersey:

  1. El intento de la expulsión de Marc Cucurella. Fue probablemente la imagen más comentada del partido. Messi reclamó al árbitro que sancionara a Cucurella después de que este se llevara la mano a la boca mientras hablaba, intentando que se aplicara la nueva normativa FIFA. El gesto fue interpretado por muchos aficionados y comentaristas como un intento de sacar ventaja reglamentaria en un momento de máxima tensión. Cuando un deportista siente que el partido se le escapa, el cerebro entra en un modo de supervivencia competitiva. Algunos jugadores buscan soluciones tácticas; otros intentan influir en el contexto arbitral. No necesariamente habla de mala fe, sino del enorme nivel de frustración y de la necesidad de recuperar el control.
  2. Protestó prácticamente todas las decisiones importantes. Su comunicación con el árbitro fue constante durante los momentos más delicados del encuentro.
  3. Se le vio mucho más irritable de lo habitual. El lenguaje corporal mostraba gestos de resignación, enfado y frustración.
  4. Apenas pudo participar en el juego. España consiguió aislar completamente a Messi. En el primer tramo apenas entró en contacto con el balón, algo muy poco habitual en él.
  5. Su liderazgo fue más emocional que futbolístico. Intentó mantener unido al grupo, aunque el partido le fue consumiendo psicológicamente.
  6. La presión del posible último Mundial. Saber que podía ser su despedida aumentó enormemente la carga emocional.
  7. El lenguaje corporal fue cambiando durante el partido. De la confianza inicial pasó a la ansiedad y posteriormente a la resignación.
  8. Perdió parte de la serenidad que le caracteriza. En varios momentos se le vio reaccionar más desde la emoción que desde la calma.
  9. El llanto final. Las imágenes llorando tras el pitido final dieron la vuelta al mundo.
  10. El final de una era. Más que la derrota, lo que impactó fue la sensación de cierre de ciclo.
Leo Messi, tendido en el suelo tras perder la final del Mundial

Leo Messi, tendido en el suelo tras perder la final del Mundial / GTRES

Sin duda, ha sido un antes y un después para uno de los mejores futbolistas de la historia de la Copa del Mundo y del deporte rey, en términos generales. Su papel ha sido clave para los logros de Argentina en los últimos mundiales y habrá que ver cuáles son las próximas gestas de su selección, polémicas aparte.