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Raquel Sánchez Silva (53 años) sobre su infancia rebautizada como la 'boca rana': "Tuve una niñez muy de campo, muy libre; mi hermano y yo jugábamos en la calle hasta que..."

La presentadora, que soñaba con cruzar el océano, era una niña muy curiosa que tuvo que hacer frente a la muerte de su padre con tan solo 7 años

La dura pérdida que sufrió Raquel Sánchez Silva con 7 años

La dura pérdida que sufrió Raquel Sánchez Silva con 7 años / Gtres

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Si hablamos de una presentadora superaventurera capaz de meterse en lo más profundo de la selva, no podemos no referirnos a Raquel Sánchez Silva (Plasencia, 53 años). Desde que era muy pequeñita ya apuntaba maneras. Era inquieta, curiosa y estaba siempre sonriendo. "He sido muy risueña y tenía una sonrisa muy grande", confesaba. Sonreía tanto que su padre la terminó apodando cariñosamente como "boca rana".

El padre de Raquel Sánchez Silva la llamaba boca rana

El padre de Raquel Sánchez Silva la llamaba boca rana / Gtres

El sueño cumplido de Raquel Sánchez Silva

Nacida el 13 de enero de 1973 en Plasencia. Raquel Sánchez Silva soñaba con ser periodista y cruzar el océano, por lo que tenía claro que si quería que todo eso se cumpliese, no podía esperar sentada: "Nada de lo que me ha llenado la vida de cosas bonitas ha venido a buscarme hasta la puerta", escribía junto a un carrusel en sus redes sociales hace ya un tiempito ¡Y tiene razón!

Raquel Sánchez Silva

Raquel Sánchez Silva siempre estaba sonriendo / gtres

La niñez de Raquel Sánchez Silva tras la muerte de su padre

Con tan solo 7 años tuvo que hacer frente a la muerte de su padre, una de las noticias más tristes de su vida. En ese momento su madre y su abuela se convirtieron en su máximo apoyo: "Mi abuela y mi madre han sido mi referente". Aun así, recuerda en el 'Diario de Navarra' lo bonitos que fueron aquellos primeros años de su vida: "Tuve una niñez muy de campo, muy libre; mi hermano y yo jugábamos en la calle hasta que se ponía el sol".

Raquel Sánchez Silva posa sonriente junto a su libro Tengo los óvulos contados en la Feria del Libro de Madrid.

Raquel Sánchez Silva creció en el campo / gtres

Una libertad que le encantaría que también pudiesen disfrutar sus hijos, de quienes reconoce que son "muy diferentes". Aunque ella, cuando era una niña, se define como un poco trasto. Lo hizo en 'El Hormiguero', donde contó una anécdota que sorprendió muchísimo: cuando hizo sufrir a la cobaya de su hermano. "Esto no se hace en casa", empezaba contando.

El día que Raquel Sánchez Silva hizo sufrir a la cobaya de su hermano

"Mi hermano tenía una cobaya que no me gustaba. Entonces se me ocurrió coger la jaula y llevarla al lado del bafle muy despacio. Puse el vinilo de 'The Final Countdown' a tope y la cobaya se asustó muchísimo. Luego se quedó un par de semanas con una especie de 'tic'", añadía entre risas y con (un poco) de nostalgia.

Raquel Sánchez Silva acaba de presentar su primera novela Mañana, a las seis. En él la periodista nos invita a hacer un viaje por aquellos sueños que nos hacen plantearnos lo que tenemos.

Raquel Sánchez Silva siente que si no avanza, la han derrotado / gtres

Y es que, a pesar de todo lo duro que tuvo que vivir, siempre estaba una sonrisa en la cara. Una forma de afrontar la vida que tiene efectos muy positivos y que caracterizó por completo su juventud: "Me di cuenta enseguida del efecto que tenía la sonrisa en los demás", explicaba sobre todo lo bonito que le pasaba cuando sonreía.

Está claro que a sus 53 años ha cumplido muchos de sus sueños de niñez. Ha presentado los programas y realities más arriesgados, es una de las comunicadoras más reconocidas del país y tiene una bonita familia. Todo esto lo agradece siempre que puede a través de uno de sus lemas vitales: "Desde muy pequeñita siento que si no avanzo, me han derrotado. Si sigues, si haces, si persigues, siempre ganas".