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Andreu Buenafuente y su reflexión más profunda sobre la vida de su perro: "No se engañen, no somos libres"

El periodista catalán ha vivido siempre rodeado de mascotas, pero una en concreto despertó un sentimiento profundo en su interior.

Andreu Buenafuente y su reflexión más profunda de la vida, por su perro

Andreu Buenafuente y su reflexión más profunda de la vida, por su perro / Pau de la Calle / Gtres

Por si no lo has percibido, llevamos varias semanas destacando aquellos famosos amantes de los animales que disfrutan de la compañía de ellos, que han sufrido una triste pérdida o que han vivido una historia de amor inesperada gracias a sus mascotas. Pero esta vez lo vamos a relacionar con una preciosa reflexión que hacía Andreu Buenafuente que conseguía su objetivo, el de hablar de su perro Mèl pero dejarnos pensando todo el día.

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Andreu Buenafuente y la fuerte conexión con sus mascotas

Creemos que lastimosamente Mèl ya no está entre nosotros (aunque ojalá me equivoque), de hecho Andreu en sus últimas entrevistas ha hablado de otros perros como Balú, pero fue gracias a él que el periodista de Reus tuvo uno de esos momentos de inspiración e introspección personal.

Andreu Buenafuente es todo un icono de nuestro país

Andreu Buenafuente es todo un icono de nuestro país / GTRES

Muchas veces hablamos del poder del perro (dígase cualquier mascota) en el sentido de hacernos compañía, ayudarnos a reducir el estrés, a paliar mejor la soledad... pero a veces son también la mejor ayuda en el plano psicológico sin ni siquiera darse cuenta. En este caso, quizá no fuera tanto una ayuda sino una envidia que nacía de dentro de Buenafuente, por lo felices que son los perros con nada y la poca libertad de la que gozamos como humanos.

Así es la casa de Andreu Buenafuente y Silvia Abril

Así es la casa de Andreu Buenafuente y Silvia Abril / Pau de la Calle / GTRES

Aprovechando su columna de opinión en la Revista Orsai, con sede en Argentina, Andreu nos habla de Mèl, "un setter irlandés noble" que trota en lugar de andar, luce un pelo largo rojizo y con cara impasible, "como de noble arruinado que mantiene su porte ajeno a todo". La elegancia en cuatro patas.

La profunda reflexión de Andreu Buenafuente, motivada por su perro Mèl

La profunda reflexión de Andreu Buenafuente, motivada por su perro Mèl / AndreuBuenafuente.com

La reflexión más profunda de Andreu Buenafuente, obra de su perro Mèl

Y entonces profundiza en como Mèl, como el resto de perros, no tiene que estar pensando en el trabajo, el estrés o en salir antes de casa para no pillar la hora punta, sino que su vida se limita a "dormir, correr, comer y cagar, esos son los pilares en los que basa su existencia".

Pero además, aunque sí tengan sentimientos y puedan sentir pena, dolor o alegría, un perro no puede amar y odiar a la vez, por lo que no tiene que sufrir "los farragosos debates internos con los que nos fustigamos las personas". Algo que como el propio periodista catalán exclama, es uno de los mejores ejemplos de "la buena salud mental".

Mèl, el perro de Andreu Buenafuente

Mèl, el perro de Andreu Buenafuente / El Periódico

Y aunque podríamos pero nos meteríamos en algún lío por ello, "no podemos mostrarle nuestros dientes o gruñir a las visitas inesperadas", tampoco podemos tumbarnos en el suelo en busca del rincón más fresco de la casa, ni podemos salir corriendo cuando nos llaman, ni hurgar en la tierra, ni mear el coche del vecino. Así que como dice Andreu: "No se engañen. No somos libres. Ellos sí lo son".

¿Qué le pasa a Andreu Buenafuente?

¿Qué le pasa a Andreu Buenafuente? / GTRES

Por lo que no nos queda otra que sumarnos a su conclusión definitiva, o más bien dicho al sentimiento interno que se le despierta a Buenafuente como a cualquiera que tiene mascota en la familia: "Admiro mucho a mi perro. Creo que a veces incluso me siento algo celoso de su estilo de vida". Y quién no.