Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Macarena Cuda, interiorista, sobre la casa-museo de José Ortega Cano: "Hay un exceso de fotos que compite visualmente con todo lo demás y resta..."

El torero vive en un chalé de piedra reformado que acoge todos sus recuerdos taurinos en poco espacio. En CUORE hemos hablado con una experta que nos explica (muy bien) si está combinación es viable estéticamente

Descubrimos si el estilo decorativo de Ortega Cano realmente pega con su casa, reformada y modernísima

Descubrimos si el estilo decorativo de Ortega Cano realmente pega con su casa, reformada y modernísima / Gtres / @Maca_decora

Si nos imaginamos la casa de nuestros sueños, a lo mejor pensamos en poner una escultura con nuestra cara en el salón, muchísimos cuadros de nuestra carrera profesional e infinidad de retratos familiares que conviertan nuestro hogar en un museo personal. Si no es una idea que puedas tener en mente, José Ortega Cano sí la tuvo y decoró su casa de una manera superllamativa Y ÚNICA.

Un estilo decorativo que, inevitablemente, llama bastante la atención. Por eso en CUORE hemos hablado con Macarena Cuda, interiorista y fundadora de 'Maca Decora' para conocer desde un punto de vista profesional todos los pros y contras de mezclar una casa moderna y reformada con trofeos taurinos o esculturas personales. Como en su caso.

Pelayo no duda en responder a Gloria Camila sobre su encontronazo: "Con el historial de su padre yo tendría mucho cuidado"

María Sánchez

Los mejores trucos para mezclar estilos decorativos en casa

La profesional advierte que estos: "Encajan perfectamente pero si se tratan con criterio". Es más, debemos tener en cuenta que: "Una pieza muy marcada necesita espacio alrededor para respirar, una iluminación dirigida que la jerarquice y un fondo que no compita con ella". Sin olvidarnos de un detalle muy importante: "El problema no es la pieza, es cuando se coloca sin ese criterio, mezclada entre otros objetos de distinto peso visual y sin nada que la enmarque. Ahí es cuando rompe".

La casa de José Ortega Cano está decorada con sus mejores momentos toreando

La casa de José Ortega Cano está decorada con sus mejores momentos toreando / Gtres

Pregunta: Si tuvieras que hacer un 'reset' decorativo en una casa como la del torero, ¿qué tres cosas eliminarías o cambiarías sin pensarlo dos veces?

Respuesta: Viéndola con ojo de interiorista, lo primero que cambiaría sin dudarlo son las carpinterías y las vitrinas. Esas puertas y muebles de caoba oscura contrastan demasiado con el resto de la estancia, que apuesta por el blanco, el gris y el cromado. Lo segundo sería dosificar los marcos de fotos ya que hay un exceso que compite visualmente con todo lo demás y resta protagonismo a cada recuerdo individual. Y lo tercero, introducir calidez textil: la paleta blanco-gris-cromo es muy fría, y con una alfombra de fibra natural y unos cojines en tono tierra el salón ganaría muchísima humanidad sin tocar nada estructural.

P: ¿Dónde crees que está la línea entre una casa con personalidad y una casa sobrecargada de recuerdos, trofeos y piezas propias?

R. La línea está en si los objetos cuentan una historia o simplemente se acumulan. Una casa con personalidad tiene piezas que, cuando las ves, te generan una pregunta ¿dónde has comprado eso? Una casa sobrecargada tiene tantas que el ojo no sabe dónde posarse y termina por no ver nada.

El criterio que siempre aplico es este: cada objeto que entra en un espacio tiene que ganarse su sitio. No por su valor sentimental (eso es incuestionable) sino por su valor visual dentro del conjunto. La clave está en editar.

P: ¿Cómo se puede mantener la identidad del propietario sin caer en una estética demasiado temática o casi "museística"?

R: Siempre intento editar, proponer, sugerir una versión más depurada. Pero si después de escucharme el cliente quiere vivir rodeado de sus trofeos, sus esculturas y sus recuerdos, esa es su casa y su decisión es completamente legítima. Mi papel es ayudarle a que sea la más consciente posible, y lo más importante: que sepa qué está eligiendo y por qué. Porque si al final quieren vivir en un museo, que lo hagan con criterio.

Ortega Cano se marca un baile que ya es viral en una iglesia

Cómo podemos decorar nuestro salón y que se parezca al de José Ortega Cano / GIM / Gtres

P: Si un cliente insiste en llenar su casa de objetos con valor emocional pero poco coherentes entre sí, ¿cómo lo reconducirías sin perder su esencia?

R: La clave está en encontrar el hilo conductor. Aunque los objetos sean muy distintos casi siempre existe algo que los conecta: un color que se repite, una escala similar, una misma familia de materiales. Debemos encontrar ese hilo y construir desde ahí. En la práctica, propongo una edición por fases: primero identificamos juntos qué piezas son innegociables y a partir de ahí construimos el espacio a su alrededor. No se trata de eliminar, se trata de jerarquizar qué protagoniza, qué acompaña y qué descansa en cada rincón de la casa. Y si después de todo el proceso el cliente quiere igualmente cada objeto en el mismo sitio, lo respeto. Al menos habrá tomado esa decisión con consciencia, no por acumulación. Que es muy distinto.

Así es el salón de Ortega Cano lleno de trofeso taurinos y esculturas personales ¿qué pegan con su casa?

Así es el salón de Ortega Cano lleno de trofeos taurinos y esculturas personales ¿qué pegan con su casa? / Gtres

P: ¿Cuáles son tus consejos básicos a la hora de decorar una casa con recuerdos personales y estilo moderno-contemporáneo?

R: Debemos tener en cuenta que el estilo moderno-contemporáneo y los recuerdos personales no son incompatibles; de hecho, los espacios más bonitos que he decorado son los que tienen esa mezcla. La clave está en cómo se integran.

Mis consejos: definir tu paleta antes de colocar nada ya que necesitas un fondo neutro que contenga la variedad sin competir con ella. Luego, agrupar por afinidad y usar la regla de tres. Es mejor un rincón bien curado con tres piezas que te representen que diez dispersas por la estancia. Y por último jerarquizar lo que más quieres: ilumínandolo, dandole espacio y poniéndolo a la altura del ojo. Un objeto bien colocado vale por diez mal colocados. Sin olvidarnos de dejar respirar, el vacío no es ausencia de personalidad, es lo que permite que lo que tienes se vea de verdad.