La boda de Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux es todo lo que está bien: el vestido, las vistas, el coche, el perrito...

El piloto y la modelo se han dado el 'sí, quiero' en secreto en una boda sacada de una película, de un sueño o de Pinterest.

Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux se dan el 'sí, quiero'
Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux se dan el 'sí, quiero' / Instagram @charles_leclerc

El piloto monegasco de Fórmula 1, Charles Leclerc, y la modelo y empresaria italo-mexicana, Alexandra Saint Mleux, han dado el siguiente paso en su relación y ahora son marido y mujer. Tres años después de conocerse y hacer público su amor, la pareja ha decidido casarse 'en secreto' en una boda que ya es viral en redes por lo perfecta que es en todos los sentidos.

Una boda de película

No hace falta decir que para gustos colores y que lo que igual a ti te parece una horterada a otra le puede encantar y lo que a una le parezca excesivo a otra le falte todavía más para estar contenta. Pero mirando las fotos de la boda que han publicado en redes, es innegable que parecen sacadas de una película, de un sueño o incluso que las haya hecho la IA con todas las imágenes de nuestro Pinterest.

Antes de nada, dejar claro que, como han dicho ellos mismos, esto es únicamente la boda por lo civil, desvelando el deportista que "la parte 2" será el año que viene rodeados de sus amigos y seres queridos. O sea que de momento vamos por la mitad del enlace (aunque el más importante en cuanto a papeles).

¿Dónde fue la boda entre Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux?

Para empezar, lo básico, la ubicación: Mónaco. Él es del principado, ambos viven juntos en el principado, así que la boda no podía no ser en el principado. Monte-Carlo ha sido el lugar elegido para acoger la boda y, quitando lo que debe costar, la verdad que ha sido todo un acierto.

Es decir, solo aprecia la foto de arriba y pocas cosas más podemos decir. Se desconoce todavía el palacio donde se llevan a cabo las fotos, pero sí algunos medios declaran que ahí se habría llevado a cabo la comida y 'fiesta' mientras que la ceremonia sería en un juzgado cercano de la zona.

El espectacular Ferrari de Leclerc en su boda

Pasando a quizá lo más visual de primeras por el cambio en la paleta de colores, hemos de destacar el Ferrari 250 Testa Rossa descapotable. Un auténtico lujo, literal, pues está valorado en entre 15 y 40 millones de euros. Cierto es que Leclerc conduce para la escudería Ferrari y que ya ha comentado alguna vez que su coche de empresa es un Ferrari (tiene sentido si lo paras a pensar), pero este Testa Rossa es la joya de la corona por su elegancia, lujo, deportivo, clase... todo en uno.

Si a eso le sumas un vídeo de ambos vestidos bien guapísimos con el aire de Mónaco dándoles en la cara, gafas de sol, ella presumiendo de ramo de recién casada... no queremos repetirnos, pero la escena podría ser perfectamente el momento antes de créditos de un éxito internacional en taquilla.

El vestido de Alexandra Saint Mleux... sin palabras

Sabemos que el vestido de novia es lo más comentado y buscado de una boda así que lo íbamos a dejar para el final, pero hay un detalle que se merecía ese honor. Así que, mientras hacemos hincapié en que para gustos, colores, reafirmamos que cuanto más lo vemos más precioso nos parece.

De la firma de alta costura, Paolo Sebastian, el vestido de manga larga con corte de sirena le hace la silueta perfecta (la que tiene, claro) a Alexandra, lo que junto al encaje floral repleto de piedras de Swarovski, hace que sea una mezcla de clase, elegancia, formalidad, con un toque también más moderno, actual y sexy.

Leo, el perrito salchicha de Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux

Absolutamente todos los detalles estaban pensados al milímetro en la boda. Sí, los protagonistas eran los novios, pero no podía faltar el 'hijo' de la pareja, Leo. Por favor, no puede ser que hasta el perrito sea guapo en esa familia. Mira la siguiente foto y dinos si no mueres de amor...

Obviamente en la tarta de boda no podía faltar su figurita, y luciendo traje en un día tan importante, captó la mirada de todos los presentes, aunque dudamos que a Charles y Alexandra eso les haya importado mucho. Dormidito en las sillas mientras se daban el 'sí, quiero', incluso sentado encima de la cola del vestido de novia, solo Leo puede hacer eso y aun así llevarse unos mimitos.

Ya tenemos con nosotras la que posiblemente sea una de las bodas del año, y ya nos vienen avisando de que el año que viene habrá otra. ¿Harán doblete dos años seguidos siendo la 'boda del año'? ¿Tendremos el bebé entre boda y boda? Veremos... por el momento: ¡Enhorabuena, pareja!

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