Entramos en la primera casa (chabola) de Los Chunguitos: con suelo de cemento, tablas de madera como paredes y muebles reutilizados
El grupo, que vuelve a los escenarios MUY PRONTO, vivió una durísima etapa de sus vidas al llegar a Madrid, llegando a compartir una casa para cuatro... ¡hasta 12 personas!

No hay dos sin tres, o eso parece para Los Chunguitos. Será el próximo 19 de febrero cuando el mitiquísimo grupo musical volverá a los escenarios para dar comienzo a la gira-regreso titulada 'El reencuentro 50+1'. Con la que celebran más de cinco décadas en la música y el reencuentro definitivo de los tres integrantes de la banda, ¡y lo harán por todo lo alto!

¿Qué ha pasado con Los Chunguitos?
Hoy se sientan en el programa presentado por Pablo Motos para hablar sobre las novedades y sorpresas que nos tienen preparadas. Algo inédito y superesperado, ya que este año se cumplen 20 desde que el trío pasase a ser un dúo y cinco desde que cada uno tomase su propio camino.
Ahora miran hacia el futuro y ya tienen preparadas canciones nuevas que seguro terminaremos tarareando... incluso gritando en la ducha.
Una nueva etapa para Juan, José y Manuel Salazar que promete darnos (mucho) y que llega en un momento clave y asentado de sus vidas. Aunque no siempre fue así, al principio de su famosísima carrera lo pasaron muy mal, llegando incluso a tener hambre y alguna que otra pena.
¿Dónde vivían Los Chunguitos?
Nacieron en Badajoz, pero cuando descubrieron su talento vocal, se mudaron a Madrid. Concretamente al Puente de Vallecas, donde tras recibir su primer sueldo como cantantes (5 mil pesetas) se compraron una chabola que compartieron durante un tiempo. Y que ahora han recordado con cariño en su entrevista a 'El Faro' de la Cadena SER.

"Hicimos una chabola de madera, cabíamos cuatro personas y éramos doce. Aunque estábamos muy felices", aseguraban los hermanos. "Era preciosa", añadía uno de ellos. Y es que se trataba de una autoconstrucción progresiva que iban reformando y ampliando ellos mismos cuando podían.
Con suelo de cemento hecho a mano, ampliaciones sin plano ni diseño previo y una estructura mínima para dormir. No tenían dormitorios independientes y bien separados, sino que la separación se hacía con muebles o cortinas. La cocina, de almacenamiento muy reducido, estaba compuesta por un hornillo, utensilios mínimos y muebles reutilizados.

Los tres en el mismo barrio
Algo que también vivió Manuel Salazar, el primo del grupo. Quien, aunque no compartía la misma vivienda, residía en el mismo barrio que sus ahora compañeros de banda. En el pueblo de Vallecas: "Vivía debajo de una fábrica que soltaba amoníaco, era terrible. En una chabola de tablas", confesaba él mismo en la citada entrevista.
Una forma de vida que, gracias a su esfuerzo e indudable talento, ha cambiado completamente. Juan Salazar sigue viviendo en la misma zona, pero en un piso residencial de varias alturas.
José se mudó al área metropolitana de la capital y Manuel también reside en Madrid. Ahí han formado sus familias y conseguido construir un hogar desde el que disfrutan de los éxitos que han ido consiguiendo, ¡y que no son pocos!
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