¿Por qué llora María Pombo? La influencer se sincera tras el nacimiento de Mariana
La influencer está sufriendo algunos de los síntomas más típicos del posparto: unas hormonas locas.

Sabéis que nosotras somos mucho de escuchar pero no juzgar, y menos si se ha pasado hace menos de una semana por un parto. Porque María Pombo está con las hormonas un poco lo que viene siendo traviesas, de eso que estás totalmente feliz y disfrutando del momento y de repente cualquier cosa te hace llorar muy fuertemente.
Primera 'locurita del posparto' para María Pombo
Así que es totalmente comprensible que un día como hoy, en el que todo el mundo vuelve a la rutina del día a día, haya sido como un golpe de realidad para la influencer. María, como cualquier otra madre, ha tenido que llevar por la mañana a Martín y a Vega al colegio y ahí ya ha tenido un primer momento de llanto.

"Llevo todo un embarazo sabiendo que iba a dar a luz en Navidad y ahora es como que ya se ha acabado...", empieza reflexionando la Pombo, quien aparece llorando en sus 'stories' pero nos tranquiliza diciendo que en realidad está "súper feliz", y que simplemente son las "locuritas del posparto".
Lo que decimos, típico de las hormonas que juegan malas pasadas y no sabes si llorar de felicidad o si reír de tristeza. Además, hemos de señalar que se nota un llanto de esos que salen de dentro, de no poder ni hablar del tema porque a la mínima la voz se entrecorta y las lágrimas empiezan a caer.

La pulsera del hospital, la culpable del llanto
Pero lo que de verdad le tiene así de triste/feliz, como si de una tragicomedia se tratara, es la pulserita del hospital que todavía lleva en la muñeca. Sí, suena raro, pero María asegura a sus más de 3 millones de seguidoras que es incapaz de quitarse la pulsera.
¿La razón? "Siento que si me la quito estoy cerrando esa etapa y que se acabó, que nunca más voy a tener esta pulserita". Porque si recordamos lo que dijo nada más salir del hospital a los periodistas desplazados, aunque dejó la puerta abierta a un futuro embarazo, sí dejó claro que por ella se retira ya: "Es mi tercero y último", sentenciaba.

También porque justamente ha sido un parto en el que ha salido todo bien y que le ha dejado "un buen sabor de boca", además que esta bebé era la que le faltaba para cumplir su sueño de crear una familia numerosa.
Ya por último, la influencer bromea diciendo que no le importa si la juzgan, pero que es incapaz de coger las tijeras y cortarlas. Nosotras, como decíamos al principio, antes siquiera de que existiera el 'trend', escuchamos pero no juzgamos. Y entendiendo el contexto, todavía menos.
Síguele la pista
Lo último