Entramos en la casa de Fran Rivera y Lourdes Montes: sofá color mostaza, isla central y terraza al Real Alcázar de Sevilla
La pareja que acaba de bautizar a su tercer hijo en común aunque dispone de otra finca unifamiliar a las afueras de la ciudad, ha fijado su residencia habitual en uno de los mejores barrios de la capital andaluza.

A sus 51 años, Fran Rivera se encuentra disfrutando de uno de los mejores momentos de su vida. Ya retirado definitivamente del toreo, y tras haberse convertido en padre por cuarta vez, el hijo de Carmina Ordóñez parece haber encontrado la tranquilidad en su faceta como empresario agrícola. Donde ha cosechado un éxito inimaginable. Tanto es así que, según la información publicada en varios medios como 'Lecturas', su patrimonio actual ascendería a más de dos millones de euros... No nos engañemos, es lo que más de una querríamos.
¿Dónde vive Fran Rivera?
Un patrimonio millonario en el que se encuentra la espectacular casa, o más bien casoplón, en la que reside. No lo hace solo; su mujer Lourdes Montes y sus tres hijos más pequeños viven junto a él. Cumpliendo así uno de sus sueños vitales: formar una familia numerosa superunida. La vivienda es un dúplex de 200 metros cuadrados repartidos en dos plantas y está ubicada en el barrio de San Fernando. Uno de los lugares más prestigiosos (y de lujo) del centro histórico de Sevilla. Muy cerca del famosísimo Hotel de Alfonso XIII y la Catedral de Sevilla.

Sus vistas son espectaculares y muy privilegiadas, con una terraza colindante al muro del Real Alcázar de la ciudad, desde donde pueden apreciar con todo lujo de detalles los patios y jardines del lugar.
Es amplia y luminosa, perfecta para desconectar y relajarse rodeado de naturaleza en pleno centro de la capital andaluza. Además, la decoración es bastante cuidada, pensada para funcionar como extensión del salón en la que se mezcla la elegancia andaluza con la comodidad y frescura necesaria para disfrutar solos, o junto a sus invitados.

La decoración de su casa
Amueblada con muebles cómodos y siguiendo la línea decorativa del resto de las estancias. Conectada a través de un enorme ventanal con el salón, considerado el lugar central de la casa. Este cuenta con gran cantidad de luz natural, lo que le da amplitud, mucha luminosidad y armonía visual. En las paredes, predominan los tonos claros y neutros. Además de, algunos detalles decorativos de gran personalidad colgados entre las paredes. Retratos, fotos familiares, recuerdos taurinos y un traje de luces de Fran como pieza central de la decoración. Vamos, un homenaje en toda regla.

Todo esto combinado con muebles superelegantes y distintos. Un sofá color mostaza y mesas acabadas en mármol terminan por completar el espacio disponible. La cocina, que reformaron hace poco tiempo. Tiene una isla central, muebles blancos y encimeras de madera. La combinación perfecta (y más moderna).

Un estilo que no se pierde en las habitaciones. En el dormitorio principal destacan los tonos neutros y claros, creando la esperada atmósfera de elegancia. La cama es matrimonial y tiene un grandísimo cabecero de madera. Por otro lado, los cuartos de sus hijos tienen algunas paredes con papel pintado con dibujos infantiles y colores alegres, muy vivos y suaves.
La decoración y el mobiliario perfecto que convierten su casa en hogar. Algo que todos desean, pero que no siempre se consigue.
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