Kiko Rivera, más solo que nunca: el clan Pantoja salta por los aires

Kiko Rivera, a los 41 años, cumplirá su sueño desde niño
Kiko Rivera, a los 41 años, cumplirá su sueño desde niño / GTRES

Se acabaron las fiestas en Cantora con risas, guitarras y bailes hasta la madrugada. El clan Pantoja, que antes presumía de unión, está hoy más fracturado que nunca. A la distancia de Isabel con sus hijos se suma la separación de Kiko Rivera e Irene Rosales, un golpe que deja al DJ prácticamente sin apoyos.

Isabel vive volcada en su hermano Agustín y cada vez más aislada. La pérdida de doña Ana y de su hermano Bernardo la dejó hundida, y los lazos con sus hijos son ya inexistentes. Kiko, sin madre, sin hermana y ahora sin Irene, atraviesa un momento difícil. Como dice alguien de su entorno, "está más solo que nunca". Solo su prima Anabel intenta mantener algún tipo de unión, aunque la tarea es casi imposible.

La separación que se veía venir

La noticia salió en Semana, pero lo cierto es que la ruptura llevaba meses gestándose. Después de nueve años de matrimonio y once juntos, Kiko e Irene pusieron punto final. Fue el DJ quien lo confirmó con un comunicado sincero: "Hoy comienza una nueva etapa en mi vida. No ha sido fácil, pero he encontrado la paz de haber hecho lo correcto”.  El amor terminó, pero ambos coinciden en que sus hijas son lo primero. "Ellas son lo único que me importa ahora mismo", subrayó él.

Irene, más discreta, pidió calma y respeto: "Siempre voy a estar unida a Kiko por el núcleo familiar que hemos formado. Lo más importante son nuestras hijas y en eso estamos centrados".  De momento, Kiko ya salió de la casa familiar. Ha empezado a buscar un nuevo hogar en Sevilla para estar cerca de sus niñas y asegura que quiere "resurgir de las cenizas".

El comunicado de Irene Rosales en stories de Instagram

El comunicado de Irene Rosales en stories de Instagram

/ @irenerova24

Isa, a su aire

Lejos de este drama, Isa Pantoja vive otra realidad. Acaba de ser madre junto a Asraf Beno y está feliz con su nueva familia. La joven lo tiene claro: con su madre no habrá reconciliación. Con Kiko, la relación es casi inexistente. Isa solo mantiene contacto frecuente con su prima Anabel, con quien comparte confidencias de maternidad. Por eso no se ha pronunciado sobre la separación de su hermano, prefiere centrarse en su bebé y en su pareja.

Anabel, el pegamento imposible

La que sigue intentando unir piezas es Anabel Pantoja. Siempre ha sido la más conciliadora y cercana a todos: tía, primo, prima y hasta Irene. Pero su vida también ha cambiado: con su primera hija, su prioridad es otra. "Ahora mi prioridad absoluta es mi niña", admite. El último gran intento de unión fue en Canarias, cuando problemas de salud de su bebé llevaron a la familia a estar en el mismo lugar… aunque evitando coincidir. Fue la última vez que vimos un atisbo de clan unido.

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