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Los mejores momentos, y polémicas, de las Campanadas de Broncano y Lalachus

Este año la competencia por la audiencia del último día del año ha estado más reñida que nunca, y la apuesta de TVE por Broncano y Lalachus no ha dejado indiferente a nadie.

Puede que Lalachus y su vestido de las Campanadas sea el mejor look del año.

David Broncano y Lalachus responden a sus 'haters' tras haber cuestionado su presentación de las campanadas

David Broncano y Lalachus responden a sus 'haters' tras haber cuestionado su presentación de las campanadas / Gtres

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Cuando uno hace las cosas de manera diferente, cuando uno rompe el 'status quo', es normal que reciba tantas críticas como halagos. Y lo de anoche de Broncano y Lalachus fue algo totalmente novedoso, y rompedor. Estaba claro que no iban a ser unas Campanadas tradicionales en La 1, pero ningún espectador estaba realmente preparado para lo que se venía.

Locura desde el primer minuto

David Broncano llegaba por todo lo alto. Literal. Desde el tejado del mítico edificio Casa Pepe en la Puerta del Sol, junto a su inseparable bombo de 'La Revuelta' y una cuerda para descender, el presentador ya nos hacía un pequeño adelanto de lo que sería la tónica de la velada.

Si por algo destacan Broncano y Lalachus es por su capacidad de improvisación, de entretener sin tener que ceñirse a un guion, de hacer reír desde la naturalidad. Eso es lo que ha hecho que, sin saber todavía las audiencias que ha tenido cada cadena, las Campanadas de la televisión pública hayan sido todo un éxito.

Los deseos de ambos

Y si todos los ojos estaban atentos a lo que hacía y decía el presentador de 'La Revuelta', no menos relevante era la presencia de Lalachus. Todas nos hemos enterado de la polémica que tristemente ha tenido que vivir la cómica, que desde que se supo que iba a presentar las Campanadas no ha parado de recibir ataques de gordofobia, así que Lala tenía claro cuál era su deseo para este 2025: "Ojalá dejemos de opinar sobre los cuerpos ajenos, que todos los cuerpos son válidos. Hemos venido aquí a gozarla fuerte", expresaba Lalachus en el último discurso antes de las uvas.

Por su parte Broncano, escueto pero directo, ha pedido al nuevo año "una vivienda digna para todos", en lo que seguramente fue el único momento serio de la noche. Y está bien. Hay gente a la que le gusta escuchar largos discursos y reflexiones en estos momentos, pero en el caso de Broncano y Lalachus, se decantaron por afrontar esta velada con humor, alegría y positivismo de cara a lo que viene.

El momento megáfono con la competencia

Claramente el momento más viral de la noche fue el saludo a la 'competencia', a Cristina Pedroche y Alberto Chicote, encargados de presentar las Campanadas en Antena 3. Con megáfono en mano, el medio andaluz medio gallego no tuvo reparos en chillar al balcón de al lado para desearles un feliz año a Cristina y Alberto, y preguntándoles en tono de broma "¿a qué hora es esto de las Campanadas?", provocando las risas de su compañera y de todos los espectadores.

El presentador ha definido este momento como "algo bonito", ya que se están tendiendo puentes entre cadenas y demostrando que la 'rivalidad' es puramente con fines de entretenimiento. Y lo saben. Seguramente los más fieles a Pedroche habrán mantenido su costumbre de comer las uvas con ella y el chef. Los seguidores de 'La Revuelta' y el humor de Broncano, por su parte, habrán apostado por La 1 para despedir el año.

Y seguramente también el que estaba viendo la velada con el humorista habrá cambiado a Antena 3 en algún momento para ver el vestido de la Pedroche. Y el espectador de Antena 3 habrá sintonizado el canal estatal para ver a Broncano. Lo del vestido de Pedroche ya es una tradición, y la irrupción de Broncano es tan real que quien no la vea es porque no quiere. Y eso es lo bueno, la pluralidad, la diversidad, que cada uno vea lo que quiera y coma las uvas con quién quiera.

La polémica de la estampita

No hay Campanadas sin polémica, ya las presente Pedroche, Broncano, Ion Aramendi o Cristina Pardo. Y este año el revuelo lo ha generado una estampita de broma (en la época en la que estamos todo causa problema), el amuleto de la suerte que trajo Lalachus, y en la que se podía ver a la vaquilla del mítico programa 'El Grand Prix', posando como si de una figura religiosa se tratara.

Mientras muchos rieron la broma y entendieron que es una tendencia muy común en redes (lo de poner diferentes famosos o personajes en plan religiosos), no faltaron las críticas en redes sociales, especialmente de aquellos que lo consideraron una falta de respeto a la religión, a los creyentes e incluso para los espectadores no creyentes. La cosa es quejarse.

Un final feliz

El cierre de las Campanadas fue tan espontáneo como el resto de la retransmisión. Mientras sonaba el carillón y se sucedían los liosos cuartos, en los que siempre hay alguien que se come la primera uva sin querer, Broncano y Lalachus parecían más preocupados por seguir con su conversación que por el protocolo. Cuando llegó la medianoche, Broncano luchaba por no atragantarse con las uvas mientras Lalachus posaba alegre de habérselas podido comer todas. Eso es siempre buena señal.

Un detalle no menor y que demuestra que las Campanadas de La 1 no pretendían seguir las reglas de lo 'correcto' o lo habitual, es que ni Broncano ni Lalachus fueron cantando los números de uvas con cada campanada, como sí sucede en otras cadenas, sino que los dos comieron las doce uvas para dar la bienvenida al nuevo año como la tradición dictamina.

La apuesta de TVE por Broncano y Lalachus ha generado opiniones divididas, pero nadie puede negar que fue una velada diferente, y que seguramente hayan venido para quedarse. ¿Los veremos también once años presentando las Campanadas como la Pedroche? Ahora tendremos que esperar un año para salir de dudas.