Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Daniel Sancho 'se cargó' su defensa con esta frase

Una conversación inédita que tuvo la criminóloga, Beatriz de Vicente, y que deja unas declaraciones muy llamativas.

Daniel Sancho presenta su 'wishlist' desde la cárcel.

Daniel Sancho es condenado por ocultar un cadáver en Tailandia

Daniel Sancho es condenado por ocultar un cadáver en Tailandia / RTVE Noticias

El caso de Daniel Sancho nos ha tenido en vilo desde que comenzó allá por el verano de 2023. Daniel Sancho ha sido condenado a cadena perpetua por asesinar a Edwin Arrieta y parece que antes de que se tomara una decisión, la actitud de Daniel ya dio muchas pistas a los investigadores, de hecho, parece que hubo ciertas declaraciones y frases del hijo de Rodolfo Sancho que hicieron que 'se cargara' toda su defensa. Así lo cuenta Beatriz de Vicente, la abogada y criminóloga que viajó hasta Tailandia para enterarse del salseo.

"Un caso en el que me vi involucrada profesionalmente al asistir en persona como observadora independiente de materia jurídica y criminológica a las primeras sesiones del juicio que se llevaron a cabo en 12 intensas jornadas. Durante los tres días que pude estar dentro de la sala, tuve la oportunidad de hablar un día con el acusado acompañada solo de un guardia que le custodiaba", cuenta Beatriz en su pódcast.

Su conversación con Daniel Sancho

"Es difícil aventurar un perfil criminal sin informes psiquiátricos, psicológicos y entrevista personal, pero con los datos que se manejan hay rasgos de su personalidad que parecen ser muy evidentes como la impulsividad, baja empatía, un cociente intelectual medio y cierto narcisismo", ojito...

"El lunes 8 de abril nos fuimos a reconstruir las 72h de vida previas de Edwin, visitamos los lugares que coinciden con el itinerario recogido en la sentencia, el escenario primario, escenarios de tránsitos, secundarios como los establecimientos donde compró la sierra, cuchillos, tablas, estropajos y bolsas de basura… También nos desplazamos al lugar donde presuntamente abandonó la documentación de la víctima y a los escenarios donde esparció torpemente su cadáver. Me llamó mucho la atención comprobar que pese a parecer un crimen con una meticulosa elaboración, una vez fallecido Edwin, Daniel demostró cierta improvisación, poca conciencia forense, o desconocimiento de las mareas que devuelven a la orilla todo lo que se arroja al mar, como pasó con la cabeza y extremidades de su cuerpo. Intestinos troceados, nalgas, partes sexuales troceadas, pelvis y trozos de una pierna aparecieron en otra bolsa. También se encontró un ticket de compra que llevó a los investigadores al mercado donde se habían adquirido los cuchillos y los productos de limpieza. Las piezas del puzle empezaban a encajar", cuenta Beatriz.

Pero, ¿cómo fue esa conversación donde ella notó que Daniel la había liado parda con sus palabras? "Molestó a muchas personas. A mí su familia me permitió entrar como observadora independiente. Yo iba por parte de La Sexta e iba a contar lo que veía de la forma más técnica posible pero el juez nos prohibió sacar cualquier información al exterior".

"Ese día hacía mucho calor y a mí me vibraba algo por dentro, entré a la sala porque era el único sitio con aire acondicionado y de pronto estaba la asistente del fiscal trabajando, yo me senté y de repente pasó Daniel Sancho encadenado de pies y manos y se sentó allí. Empezamos a tener una conversación. Le dije: ‘Daniel, yo no soy de la acusación’, y me dijo: ‘Ya, luego me he dado cuenta. Te he visto en televisión’, y empezó a contarme su historia y yo le dije: ‘Daniel, tu abogado se duerme’. Yo no veía al tío que descuartizó en 15 partes al señor Arrieta, yo veía a un niño perdido. Intenté hablar con él desde un punto humano. Le llegué a decir que se planteara el peor de los escenarios, que se planteara pedir clemencia".

Pero lo cierto es que Daniel Sancho asesinó a Edwin Arrieta.

"Él tiene una actitud correcta en el tribunal y lo que pasa es que le puede la desesperación" y con esta frase echó por tierra toda su defensa: "El abogado es de pastel, yo soy mi propia defensa".