Qué fue de Las Ketchup después del 'Aserejé' (y por qué desaparecieron del mapa)
Hoy, más de veinte años después, el 'Aserejé' se ha convertido en un himno generacional, y aunque Las Ketchup no lograron repetir aquel éxito, pocos artistas pueden decir que han dejado una huella tan reconocible en la cultura pop.

Hubo un verano (y qué verano) en el que no se podía escapar del 'Aserejé'. Sonaba en la radio, en los chiringuitos, en las bodas, en las fiestas del pueblo y hasta en el recreo del colegio. Era 2002 y Las Ketchup se convirtieron, casi sin quererlo, en uno de los mayores fenómenos musicales de la historia reciente de nuestro país. Dos décadas después, nos preguntamos: ¿qué fue de ellas y por qué desaparecieron del mapa tras el 'Aserejé'?
El éxito que nadie vio venir
Para entender lo que ocurrió después, hay que volver al principio. Las Ketchup estaban formadas por Lucía, Lola y Pilar Muñoz, tres hermanas cordobesas hijas del guitarrista flamenco Juan Muñoz, 'El Tomate', muy conocido en el mundo del flamenco. Su proyecto musical nacía con una intención clara: hacer un pop mestizo, con raíces andaluzas, divertido y accesible. Nada hacía presagiar que su primer single acabaría siendo uno de los temas más vendidos de la historia de la música española.
'Aserejé' fue un auténtico fenómeno global. Número uno en más de 20 países, millones de copias vendidas y una coreografía imposible de no imitar. La canción conectó con todo tipo de públicos, desde niños hasta adultos, y se convirtió en un hit transversal mucho antes de que existiera TikTok.
Cuando el éxito juega en contra
Pero lo que para muchos artistas sería un sueño, para Las Ketchup acabó convirtiéndose en un arma de doble filo. El éxito fue tan grande, tan rápido y tan concentrado en una sola canción que eclipsó todo lo que vino después. Su álbum Hijas del Tomate funcionó bien, pero nunca pudo competir con el impacto del single.
Además, 'Aserejé' fue percibido por parte de la industria como una canción “broma”, algo que se consume rápido y se olvida aún más rápido. Ese estigma acompañó al grupo desde el primer momento y dificultó que se las tomara en serio como proyecto musical a largo plazo, pese a que ellas insistían en que no eran un grupo de una sola canción.
Eurovisión, el punto de inflexión
En 2006 llegó uno de los momentos más delicados de su carrera: Eurovisión. La canción 'Un bloodymary', cantada en spanglish, no terminó de convencer ni al público europeo ni al español, y Las Ketchup quedaron en una discreta 21ª posición.
Para muchos, ese fue el punto final. Eurovisión no relanzó su carrera como se esperaba y, lejos de darles un nuevo impulso, reforzó la narrativa del declive. A partir de ahí, su presencia mediática se redujo drásticamente.
Qué fue de las hermanas Muñoz
A diferencia de otros fenómenos pop de los 2000, Las Ketchup no protagonizaron escándalos ni intentaron reinventarse a toda costa para seguir en el foco. Simplemente, dejaron de ser noticia. Tras el éxito arrollador de su gran hit, las tres hermanas intentaron mantener viva la carrera musical, pero con el tiempo cada una fue encontrando su propio camino. Pilar Muñoz probó suerte en el mundo de la interpretación y, al no cuajar los proyectos como esperaba, acabó abriendo un salón de belleza, donde volcó su faceta más emprendedora. Lucía Muñoz, que continuó ligada a la música durante más tiempo, terminó también implicándose en el negocio familiar, colaborando en el salón de su hermana. Por su parte, Lola Muñoz optó por una vía más académica: se licenció en Ciencias del Trabajo y se especializó en Flamencología, conectando así con sus raíces culturales.
Eso sí, las Muñoz nunca han desaparecido del todo de los escenarios. Las tres hermanas siguen ofreciendo actuaciones en distintos puntos de España, demostrando que el vínculo con la música sigue muy presente. De hecho, ellas mismas lo aclaraban en una entrevista reciente: “Las Ketchup no hemos desaparecido, seguimos trabajando, pero cuando estamos en otros países, aquí en España nadie se entera”. Una frase que resume a la perfección su realidad lejos del foco mediático.
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