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Los actores y actrices que cambiaron la televisión por otra profesión totalmente distinta

Historias de actores que acabaron prefiriendo una pizarra a un guion, una consulta a un photocall o una sala de meditación a una serie de prime time.

Actores y actrices que ahora se dedican a algo completmente diferente

Actores y actrices que ahora se dedican a algo completmente diferente / Gtres

Hay algo que nos cuesta muchísimo asumir cuando hablamos de estrellas de televisión: que no todas quieren seguir siéndolo para siempre. Nos acostumbramos a verlas en series míticas, a asociarlas con un personaje concreto y a pensar que su sitio natural está delante de una cámara. Pero no siempre es así. A veces, después del éxito, llega el cansancio. Otras, simplemente, aparece otra vocación. Y entonces pasa eso que tanto nos intriga: actores y actrices que un día desaparecen de la pequeña pantalla… y reaparecen en una vida completamente distinta.

La realidad de la interpretación en España tampoco ayuda a mantener esa idea romántica del oficio. El glamour existe, sí, pero no para todos ni todo el tiempo. La inestabilidad laboral, los parones entre proyecto y proyecto y la necesidad de buscar caminos más estables han hecho que muchos intérpretes terminen reinventándose.

Sofía Nieto, Natalia Cuesta en 'Aquí no hay quien viva'

Sofía Nieto, Natalia Cuesta en 'Aquí no hay quien viva' / D.R

De ser la hija de Juan Cuesta a toda una institución en matemáticas

Uno de los casos más llamativos es el de Sofía Nieto, a la que muchos recordamos como Natalia en 'Aquí no hay quien viva' y también por su paso por 'La que se avecina'. Mientras media España la veía crecer en televisión, ella estaba sacándose la carrera de Matemáticas en la Universidad Autónoma de Madrid con un expediente brillante, hasta el punto de obtener un Premio Extraordinario de Fin de Carrera. Con el tiempo, decidió alejarse de la interpretación para centrarse en su faceta académica y profesional vinculada a las matemáticas, una decisión que todavía hoy sorprende porque rompe por completo con el camino que parecía tener marcado.

El guaperas de 'Al salir de clase' que ahora es profesor de yoga

Otro giro total es el de Mariano Alameda, el inolvidable Íñigo de 'Al salir de clase', uno de esos nombres que automáticamente nos transportan a finales de los 90. Después de convertirse en uno de las caras más populares de la ficción juvenil española, su vida tomó un rumbo completamente distinto. Cambió la actuación por el desarrollo personal y ahora se dedica a dar clases de meditación y yoga. Además, fundó el Centro de Meditación Nagual y desde hace años está volcado en el autoconocimiento, los retiros y la enseñanza espiritual.

Mariano Alameda en el año 2006

Mariano Alameda en el año 2006 / Gtres

Lo interesante del caso de Mariano Alameda es que no se quedó en el típico “desapareció”. No. Lo suyo fue una transformación consciente. Cambió los sets de rodaje por esterillas, silencio y búsqueda interior. Y aunque desde fuera pueda parecer un contraste extremo, también tiene algo bastante lógico: después de vivir la exposición brutal que da una serie diaria de éxito, no cuesta imaginar que alguien quiera exactamente lo contrario.

De ser la niña de 'Médico de Familia' a ser una psicóloga real

Si hablamos de cambios de vida sorprendentes, también merece un sitio especial Isabel Aboy, la actriz que interpretó a María en 'Médico de familia'. Durante años fue uno de esas caras que todo el mundo reconocía al instante, pero con el tiempo dejó la interpretación para dedicarse a la psicología. Cursó formación especializada en terapia familiar y de pareja y ha trabajado en ámbitos relacionados con la protección de menores y la prevención de la violencia contra la infancia y la adolescencia.

Isabel Aboy en 2005

Isabel Aboy en 2005 / Gtres

El actor que no desapareció, solo se convirtió en escritor

Algo parecido ocurre con Pablo Rivero, eternamente asociado a Toni Alcántara en 'Cuéntame', pero cada vez más consolidado como escritor. Hoy su faceta literaria ya no es un capricho paralelo, sino una carrera en sí misma: ya ha publicado nueve novelas. No ha dejado del todo la interpretación, pero está clarísimo que ha construido una identidad propia fuera de la televisión y que la escritura ocupa ya un espacio central en su vida profesional.

Pablo Rivero

Pablo Rivero / gtres

Al final, todos estos casos tienen algo en común: desmontan esa fantasía de que salir en televisión es la meta definitiva. Para algunos lo fue durante un tiempo, pero no para siempre. Y eso no significa fracaso, sino madurez.