El público se indigna y evita en directo que haya un tercer expulsado semanal en 'Gran Hermano': "No me extrañan las audiencias"
El reality no remonta en audiencia. al contrario, con este tipo de decisiones la indignación entre los espectadores no para de crecer.

Si decimos que 'Gran Hermano' no está yendo bien, tampoco es que estemos descubriendo la rueda. Ya no solo hay que ver los números de audiencia, que al final más claros no pueden ser, sino en sí todo lo que está rodeando al reality, la dinámica y las decisiones extrañas que están tomando desde Telecinco/Mediaset.
'Gran Hermano' y un fracaso inesperado
Para empezar, por primera vez en la historia hay doble expulsión semanal, lo que nos lleva a pensar (y seguramente con 0% de error) que se trata de una decisión para agilizar el formato y que básicamente dure menos ya que no está funcionando. Menos días de programa, menos pérdidas económicas para la cadena y productora.

Algo que ya de por sí indignaba a la no demasiada (por decirlo bonito) audiencia que está teniendo, y que incluso hacía levantar las sospechas a los concursantes de la casa, que se huelen que algo no está yendo bien para que hayan decidido que dos se vayan de la casa cada semana.
Imagínate, si ellos que están incomunicados ya se imaginan que algo va mal, nosotros que podemos conocer la opinión de la gente, acceder a audiencias y todo... vamos, que lo que se esperaba como el regreso de uno de los mejores formatos que hemos tenido en nuestra televisión (porque eso es verdad), ha resultado estar siendo un enorme fracaso.

Una nueva expulsión inventada
De hecho, desde los propios espectadores ha salido un movimiento de queja formal en el que un grupo de seguidores del programa ha presentado a través de redes un comunicado a la propia productora del mismo, señalando punto por punto todo lo que creen que está mal y que ha llevado a 'GH' al fracaso.
Sin embargo, saben que dentro de presentar una queja, poco más poder de decisión tienen, más allá de decidir quién de los nominados quiere que se vaya. Pero en el programa de anoche pasó una cosa por la que la audiencia sí que dijo 'Por aquí no'.

Y es que, de la nada, tras la expulsión de Almudena, los integrantes de la casa tuvieron que vivir de nuevo una ronda de eliminaciones por ver quien seguiría los pasos de Almudena y se iría para su casa. Dos en una semana canta un poco, dos en una noche ya era demasiado; y encima con una mecánica de las más injustas de la edición.
La indignación de la gente
Jorge Javier iba llamando a la casa y los concursantes iban descolgando el teléfono, sin saber que de manera indirecta se estaban salvando de una eliminación. Aroa fue la penúltima, dejando en último lugar a Íñigo, quedando 'expulsando' del programa hasta el punto de que le hicieron despedirse de sus compañeros y preparar todo para abandonar la casa.
Aunque el pobre Íñigo no entendía nada de lo que acababa de pasar, sí entendía que al final este tipo de formatos de entretenimiento tienen estas cosas que están fuera de su alcance y poco más pudo hacer o dejar de hacer. Sin embargo, un último rayo de luz iluminó al concursante, y es que todavía quedaba por conocer la decisión del público.
Los espectadores tendrían diez minutos exactos, de contador en pantalla, para decidir si creían que Íñigo debía marcharse de 'GH' o si en cambio que lo de la expulsión exprés se echase para atrás y no hubiese segundo eliminado de la noche. El resultado: 61% de personas que votaron decidieron que Íñigo debía permanecer en la casa de 'GH'.
A pesar de ello, las críticas en redes han sido feroces, señalando que más allá de si hay o no expulsión -al final es un formato que da pie a ello también-, lo que está pasando es que cada gesto que hacen desde la dirección indigne más el espectador en lugar de engancharlo, es como que cada decisión que toman desde la cadena, la productora o la organización del programa les está haciendo ir a peor y peor. Y no parce que este vaya a remontar...
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