Montoya: de concursante sorpresa a posible ganador de 'Supervivientes'
El sevillano se ha proclamado primer finalista de la edición.
El motivo por el que Anita ha decidido abandonar (momentáneamente) la palapa en 'Supervivintes'.

Montoya, el andaluz de oro que llegó a honduras tras haber vivido la ruptura más dura de la televisión actual (y con los cuernos más virales), se ha coronado como el primer finalista de 'Supervivientes 2025'Supervivientes 2025'. Y no, no lo ha tenido fácil: el chico se la jugó en una prueba de equilibrio sobre el agua, y contra todo pronóstico (y con alguna que otra trampa que las redes no han perdonado), venció a Escassi con más garra que técnica. Dieciocho minutos aguantando como un titán mojado. Y eso, amigas, vale su peso en euros (y una plaza en la final).

Monti, de las tentaciones al terror de la palapa
Cuando llegó a Honduras, Montoya era el típico gracioso con acento que parecía sacado de una serie de sobremesa. Venía de 'La Isla de las Tentaciones' con una legión de fans y cero enemigos. Pero ojo, que el reality ha hecho de las suyas, y Monti se ha convertido en el clásico "o lo amas o lo odias" del concurso. Ha llorado, ha gritado, ha cocinado arroz (regular), pero sobre todo ha dado puro salseo. Como nos gusta.
Su amor con Anita: más idas y venidas que un bote en alta mar
La carpeta del año, señoras y señores. Montoya y Anita empezaron con sonrisitas, pasaron a los arrumacos, luego se dijeron de todo (con subtítulos por si te perdías el drama), y ahora están en plan "ni contigo ni sin ti". Ni los guionistas de Veneno lo hubieran escrito mejor. Entre lágrimas, reconciliaciones, edredonings en la playa y broncas, este dúo ha dado contenido para tres ediciones más. Y lo mejor: todavía queda la final.
¿Favorito o favorecido? Las redes en llamas
La victoria en la prueba del líder le ha traído el pase a la final… y un buen chapuzón de críticas. Twitter ardió en cuanto se vio que Montoya parecía "apoyar la pierna" donde no tocaba. Los montoyalovers lo defienden a muerte, pero los haters hablan de tongazo. Vamos, que esto no es una final, es una novela turca.
El rey de las broncas (y de los collares)
Si hay algo que Montoya ha sabido jugar (además de su mirada de corderito), es la estrategia. Ha nominado con precisión quirúrgica, se ha enfrentado a todos (hasta a la hamaca), y ha sobrevivido a expulsiones, peleas y hasta a un arroz con arena. Además, ha sabido sacar brillo a su liderazgo: esta semana mandó a Escassi directo a la palestra como quien echa sal al ceviche. Crack.
Montoya es lo que un reality necesita: polémico, guapo, dramático, llorón y guerrero. Lo tiene todo (hasta una legión de fans y otra de haters). ¿Será el ganador de la edición? No lo sabemos, pero si llega a Madrid con la misma fuerza que a la final, que se preparen todos… porque Monti viene a por el cheque.
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