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entrevista CON EL Barítono, pianista y presentador de 'Òpera en texans'

Ramon Gener: «Puccini es como Messi»

OLGA LERÍN
BARCELONA

-Òpera en texans ha sido una de las revelaciones de la temporada. ¿Le ha sorprendido ese éxito que se ha confirmado con más programas?

-Pues no lo sé... Yo procuro quitarle toda la caspa a la ópera. Supongo que la gente tiene de esta una imagen un poco distorsionada y cree que está destinada a unos pocos. Todo ese rollo de que la música es para unos cuantos me pone muy nervioso: la ópera es para todos, como cualquier otra música. Intento explicar el género con los códigos propios del siglo XXI, salir fuera del mundo de la ópera y acompañar al telespectador para que entre en él.

-¿Los puristas le han criticado?

-Nadie me ha dicho nada. No soy consciente de que a alguien no le guste el programa. Recibo felicitaciones, porque el aficionado a la ópera también quiere que esta le guste al mayor número posible de gente.

-Verle a usted es todo un show. Sorprende su gestualidad y el tupé....

-No era consciente de que mi peinado fuera tan llamativo. Muchas personas me piden que no me quite el tupé, porque vuelve a estar de moda. En uno de los espacios, unos niños sordos nos descubren cómo se dice Ramon Gener en el lenguaje de los signos y el tupé está ahí (ríe). Yo soy muy efusivo: hace muchos años que decidí que nunca me enfadaría con nadie. Me sale así.

-Usted disecciona las piezas como si se tratase de un forense y compara aspectos con otros ámbitos...

-El problema de la ópera para las personas que no la han escuchado nunca es que no tienen referencias. Y en la vida siempre las necesitas, porque sino no eres capaz de tomar una decisión o de saber si aquello te gustará o no.

-Ha llegado a utilizar hasta el fútbol.

-¡Es que me sirve! Puccini es Messi: coge la pelota y hace cosas muy difíciles que parecen fáciles. Puccini compone música muy complicada, pero parece fácil y gusta a todos.

-¿Y quién sería Cristiano Ronaldo?

--Ja, ja, ja¿ ¡No me lo haga decir!

-¿Volverá a montar algún numerito en la calle esta temporada?

-Ya está grabado, con un piano en el parque de la Ciutadella. Hago cantar a la gente un superhit.

-A este paso conseguirá que le detengan por desorden público¿

-Siempre pedimos un permiso de rodaje. La primera vez, en la plaza de Catalunya, tuve que estar tocando media hora para que la gente se acercase. ¡Fue como un concierto en medio de la plaza! Ahora ya no ha sido necesario.

-Había llegado a cantar en el Liceu. ¿Por qué lo dejó?

-Porque uno de mis defectos es el perfeccionismo y mi aspiración era ser un gran barítono y actuar en los mejores teatros del mundo. Me di cuenta de que no lo lograría y decidí tomarme un año sabático.

-Y después del éxito televisivo, ¿no lo querría volver a intentar?

-No, porque los que me tienen que contratar me conocen desde hace mucho tiempo y ya saben quién soy. No sé si alguien iría a la ópera solo porque canta Ramon Gener. Es una cuestión de exigencia personal mía y de tranquilidad.

-¿Asiste al Liceu en tejanos?

-¡Siempre! La vestimenta exterior es algo superfluo, porque lo importante es la disposición interior. Voy tal como aparezco en el programa. De hecho, me he dado cuenta de que en mi armario solo tengo tejanos.

-¿Y no hay miradas inquisidoras?

-No. Esa época ya ha pasado. Tenemos que decir alto y claro que el Liceu es un teatro público y de todos. Todo el mundo es bienvenido.

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