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Asignatura pendiente

La escuela no cumple el reto de mejorar el nivel de inglés

Los especialistas creen que el certificado B-2 no basta para dar clases de otras materias en esa lengua

España continúa a la cola de Europa en el dominio de idiomas extranjeros

María Jesús Ibáñez

ESCUELA INGLES

Una maestra de infantil ayuda a sus alumnos a terminar un póster en inglés en un colegio de Barcelona. / PERE BATLLE

Los años de retraso acumulado, la escasa (o nula) base que tiene la mayoría de adultos, el doblaje de las películas, el raquítico nivel de idiomas que se imparte en la escuela. Las razones por las que España sigue anclada a la cola de Europa en el dominio del inglés tienen orígenes diversos. El problema es que, lejos de mejorar y a pesar de los múltiples planes que han puesto en marcha las autoridades educativas, el déficit en conocimiento de lenguas extranjeras no disminuye. No porque no se esté haciendo nada, sino porque el resto de países están mejorando mucho más rápido que aquí.

Así lo señala, al menos, una de las últimas encuestas internacionales realizadas en este ámbito, el conocido como Índice de Competencia en Inglés (English Proficiency Index) de la organización Education First, en el que se toman en consideración los resultados de un millón de personas de 80 países distintos. España ocupa, en este estudio de periodicidad anual, el lugar número 28, el más bajo de los últimos siete años y uno de los más discretos de entre las economías occidentales. En Europa, solo Francia e Italia se encuentran en peores posiciones.

Por comunidades autónomas, destacan en positivo el País Vasco, Navarra y Asturias, donde la nota media de los participantes fue de 59 puntos sobre 100. En la parte baja de la tabla están Extremadura, Murcia, Comunitat Valenciana y Andalucía. Catalunya ocupa un puesto medio, con 57,3 puntos, casi empatada con Madrid.

¿Qué está fallando? ¿Por qué no despegan los españoles en idiomas? Algo no funciona en las escuelas cuando prácticamente todos los jóvenes que han alcanzado un buen dominio de inglés lo han conseguido porque lo han estudiado fuera del colegio, confiesan. Academias y escuelas oficiales de idiomas, cursos y estancias en el extranjero y, más recientemente, series de moda en plataformas de televisión. Así han mejorado. El sistema educativo solo permite alcanzar niveles muy elementales, a pesar de que desde hace unos años prácticamente todas las autonomías están impulsando programas para fomentar el plurilingüismo.

El inglés de las vacaciones

En Catalunya, por ejemplo, el plan presentado en el 2013 por la entonces ‘consellera’ de Ensenyament, Irene Rigau, que preveía que los docentes dieran clases en lenguas extranjeras de materias no lingüísticas (Matemáticas, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, Plástica o Música) con un nivel B-2 del idioma (en inglés es el equivalente al Fisrt Certificate), no está dando hasta ahora los resultados deseados. De entrada, porque cuando el programa se puso en marcha, la propia 'conselleria' reconoció que solo el 20% del profesorado de la escuela pública tenía el nivel exigido. En los últimos años, los docentes catalanes se han puesto las pilas, desde luego, pero no parece que sea suficiente.

"Tener el nivel B-2 no es suficiente, ni es una garantía didáctica", constata Mariona Casas, coordinadora del doble grado de maestro de educación infantil y de educación primaria con mención en lengua inglesa que imparte la Universitat de Vic (UVic-UCC). "Para enseñar Ciencias en inglés -subraya- hay que saber Ciencias, hay que saber cómo enseñar las Ciencias y hay que saber inglés, pero también hay que conocer métodos didácticos, saber cómo se enseña una asignatura en inglés", agrega Casas.

"Es que no se pueden dar clases con el inglés que uno ha aprendido en las vacaciones, porque, entre otras razones, si se cometen errores lingüísticos, estos errores se cronifican y perduran en los alumnos", alerta Mari Paz González, maestra especialista en inglés y directora del colegio público Verdaguer de El Prat de Llobregat.

Pie de foto / AUTOR FOTO (FUENTE)

AICLE, el título de moda

González acaba de finalizar un curso para obtener una titulación en AICLE (Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lengua Extranjera), que imparte la UVic en colaboración con el Ayuntamiento de El Prat. Son los cursos de moda entre el profesorado catalán estos últimos años. "Cada vez interesan más, sobre todo desde que los directores pueden reclamar maestros con un perfil determinado para sus colegios", añade Cristina Pallàs, profesora del Verdaguer. Se refiere Pallàs al decreto de provisión de plantillas de la Generalitat que permite que los centros educativos ofrezcan plazas a docentes capacitados, por ejemplo, para dar clases en inglés o para atender a grupos de alumnos con necesidades educativas especiales.

También la Conselleria d’Ensenyament ha pisado en los últimos años el acelerador en este asunto y, además de facilitar que los docentes obtengan el nivel B-2 a través de las escuelas oficiales de idiomas, hasta el curso 2016-2017 había organizado un total de 1.150 actividades de formación en AICLE en las que participaron más de 11.000 profesores, tanto especialistas en lenguas extranjeras como no especialistas, informan fuentes del departamento.

Pero no se trata solo de un problema de formación del profesorado. También hay un problema con la base lingüística que arrastran los alumnos. Aunque según los últimos datos facilitados por la Generalitat, en Catalunya más de la mitad de los centros educativos, públicos y concertados, están impartiendo al menos una asignatura no lingüística en inglés, la realidad dice que pocas veces se trata de materias que se evalúen dentro de las pruebas externas de competencias básicas. Esto afecta fundamentalmente a las Matemáticas y beneficia a las Ciencias, la Plástica o la Música.

El aprendizaje en una lengua extranjera "es mucho más lento, sobre todo cuando los estudiantes no lo dominan", constata Mari Paz González. Y las escuelas prefieren no arriesgarse a que sus alumnos no alcancen el nivel exigido por el Consell d’Avaluació del Sistema Educatiu.

Primera hornada en la UVic de maestros polivalentes

El próximo junio se gradúa en la Universitat de Vic (UVic-UCC) la primera promoción de estudiantes que han estudiado para poder ejercer de maestros de educación infantil y primaria y «para dar clases de inglés y en inglés», especifica Mariona Casas. Se trata de un doble grado pionero, "en el que los alumnos obtienen una mención específica en lengua inglesa, equivalente al AICLE", subraya Casas. La nueva hornada de la UVic va a ser una generación "de docentes polivalentes, como están pidiendo las escuelas", agrega la coordinadora de estos estudios, que se iniciaron en la universidad de la Catalunya central con motivo de la reforma de los estudios de Magisterio emprendida en el 2013.

Ya a lo largo de la carrera, que dura cinco años, "los estudiantes han de implementar en una escuela cómo dar en inglés una clase de una materia no lingüística, dentro de la asignatura de Didáctica de las Ciencias Experimentales del último curso", cuenta la profesora Casas. Uno de los puntos críticos con que se van a encontrar estos universitarios cuando se incorporen en el mundo laboral es la evaluación. "Nosotros les hemos explicado que han de valorar a sus alumnos de un modo dual, es decir teniendo en cuenta el contenido de la asignatura y cómo se expresan en el idioma inglés, pero es cierto que se van a encontrar con que ese criterio no es unánime y con que cada centro determina el suyo", admite.

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