Ir a contenido

Uno de cada tres profesores de la escuela pública catalana es interino

El objetivo es que el porcentaje se rebaje hasta el 8% en los próximos cuatro años

Los cambios hechos en esta convocatoria buscan transformar todo el sistema, asegura Ensenyament

María Jesús Ibáñez

zentauroepp36230169 barcelona 10 11 2016 clase de filosofia de la ciencia del p171201215900

Alumnos de la facultad de Filosofía de la Universitat de Barcelona, durante una clase. / ALBERT BERTRAN

Las organizaciones sindicales llevaban tiempo alertando del incremento de personal interino que venían sufriendo, de un tiempo a esta parte, las plantillas de colegios e institutos públicos en Catalunya. Pero los números que han aflorado después de hacer un recuento son superiores a las estimaciones más pesimistas: el 34% de los docentes que este curso trabajan en la escuela pública catalana, uno de cada tres, lo hacen en régimen de interinidad supone una tremenda inestabilidad, tanto para los trabajadores como para los centros educativos, ya que se exponen a que cada curso haya cambios, denuncian los sindicatos.

Las oposiciones convocadas esta semana para cubrir 2.000 plazas docentes en educación primaria y secundaria son el primer paso para revertir esta situación y avanzar hacia el 8% de plantilla interina que las administraciones consideran sostenible. "Hasta el 2022 va a haber otras tres convocatorias, lo que significa que serán prácticamente anuales, con una oferta de plazas que pueden incluso duplicar las 2.000 de ahora", indican fuentes de la dirección general de Profesorado de la Conselleria d'Ensenyament, el organismo encargado de la negociación y organización del concurso. 

Pese al consenso que ha habido en la preparación de estas oposiciones, los sindicatos consideran todavía insuficientes las plazas ahora ofertadas, "porque se olvidan de algunas especialidades de educación primaria, como educación física, en la que hacen falta maestros", señala Jesús Martín, de UGT. La Generalitat recuerda que, en esta ocasión, la oferta de plazas corresponde a la tasa de reposición, es decir, a la cobertura de las vacantes por las jubilaciones producidas durante el 2016.

Un cambio en todo el sistema

Pero más allá de lo cuantitativo, destacan las mismas fuentes, "lo que realmente marca la diferencia en esta convocatoria es el modelo de prueba por el que se ha optado, que introduce elementos cualitativos". La modificación del sistema de ponderación de la primera parte de las pruebas -en la que la práctica docente computa un 70% del resultado final y el examen teórico un 30%-, "implica un cambio sistémico", aseguran.

El objetivo de tal medida es que, progresivamente, también vayan cambiando las metodologías y la gestión en las aulas catalanas. Si en las oposiciones se valoran las nuevas maneras de trabajar, la introducción de métodos innovadores, eso tendrá un efecto en las facultades de Magisterio y en la formación inicial de los profesores. "Las cosas se irán alineando en la misma dirección", dicen convencidos desde Ensenyament. 

0 Comentarios
cargando