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VIOLACIÓN EN SAN FERMÍN

La fiscalía alega que la víctima de 'la Manada' no pudo defenderse

La acusación pública destaca que la joven se vio obligada a "someterse" a los acusados

Los cinco procesados, que se han mostrado tranquilos, se enfrentan cada uno a 22 años y 10 meses de prisión

J. G. Albalat

El fiscal considera probado los abusos de La Manada en los Sanfermines  / VILLAR LOPEZ / VíDEO: ATLAS

Contundente, rotunda y dura. Así se ha mostrado este lunes la fiscala Elena Sarasate para demostrar en su informe final que la víctima de la presunta violación durante los Sanfermines del 2016 por la que se sientan en el banquillo cinco miembros de 'la Manada' no pudo defenderse, se quedó "bloqueada" y tuvo que resignarse y  "someterse" a "la actitud criminal" de los acusados, a su "vejación" y a su "humillación". "No hay ninguna duda de que la intimidación fue gravísima", por la superioridad numérica de los procesados y por la "ratonera" (un estrecho pasillo de un metro de ancho) en la que se produjo la agresión sexual, ha detallado. Ha añadido que la joven madrileña "se bloqueó, no pudo resistirse, cerró los ojos y quería que todo pasara cuanto antes". "Ni en sus peores pesadillas se lo podía imaginar", ha recalcado.

■ La defensa califica los vídeos de 'la Manada' de "película porno"

La fiscala ha ido desgranado una a una las pruebas que existen contra los procesados, a la vez que ha desmontado la versión de los cinco miembros de 'la Manada', para quienes solicita 22 años y 10 meses de prisión, y que han sostenido que fue sexo consentido. La acusación pública ha lanzado un alud de pruebas incriminatorias, aunque antes ha calificado de totalmente creíble la versión de la víctima. La joven ha mantenido, a su entender, un relato "coherente", que sigue "las reglas de la lógica"  y "persistente", "sin contradicciones". Todo lo contrario, ha indicado, que los procesados, que se han contradicho entre ellos y carecen de credibilidad. Durante la sesión de este lunes, la primera que se ha realizado con público, los acusados se han sentado detrás de sus abogados. Repeinados, arreglados y con un  actitud seria, pero tranquila, han tenido que escuchar de la boca del fiscala y durante más de dos horas los argumentos que hay contra ellos. Con el paso de los minutos, se  han soltado y han empezado a hablar entre ellos.

"La víctima ha mantenido un relato coherente, que sigue las reglas de la lógica y persistente, sin contradicciones"

Elesa Sarasate

Fiscala

"Nadie discute que hubo una relación  sexual", ha insistido la acusación pública, ofreciendo al tribunal multitud de datos, como las huellas y los restos de semen de los acusados encontrados en pasillo del edificio donde ocurrieron los hechos,  en la ropa interior de la joven y en su vagina. O el chat denominado 'La Manada', en el que los acusados se vanagloriaron después de la presunta violación de haber tenido sexo con una chica ("follándonos todos los cinco a una", escribió uno) o las cámaras de seguridad  de entidades que confirman la actitud de los procesados y el trayecto que hicieron con la joven.

La fiscala ha insitido que "está suficientemente acreditado" que los procesados forzaron y violaron a la muchacha el 7 de julio del 2016. En su opinión, una clara muestra de ello son los siete vídeos, de 96 segundos en total, grabados por dos procesados y en la que aparece una "mujer inexpresiva". Según la acusación, desde el primer momento los miembros de 'la Manada' tuvieron la idea de mantener relaciones sexuales con la chica y buscaron un lugar donde hacerlo, hasta que lo encontraron:  el número 5 de la calle Paulino Caballero. Dos de ellos agarraron de la muñeca a la muchacha, la obligaron a entrar con "brusquedad" en un portal, subieron unos escalones y en un estrecho pasillo la violaron. "Le taparon la boca", ha detallado.

Frases imperativas

En los vídeos, a la víctima no pronuncia palabra alguna. Los acusados, en cambio, hablan entre ellos y se dirigen hacia ella en un tono "imperativo". "Espérate, no la levantes tanto", "cómete eso", "chupa aquí", son algunas expresiones vertidas. Ella, con los ojos cerrados, mantenía una actitud "pasiva". La fiscala ha concretados que uno de los acusados incluso "le abrió la boca con sus dedos y le introdujo el pene". "La denunciante no consistió", ha subrayado.

En la declaración de la joven, a su entender, no hay "exageración ni invención", pues reconoció que los acusados usaron la fuerza "mínima", pero necesaria, en palabras de la fiscala, para introducirla en el edificio  y "doblegar su voluntad". Fue un acto "sorpresivo e inesperado" para ella. "Fue una mujer utilizada para mantener relaciones sexuales", ha precisado. Una pareja encontró a la joven en un banco "llorando amargamente" y "casi sin poder hablar". Cuando llegó la policía municipal, la muchacha les relató a los agentes que la habían violado. "No tuvieron ninguna duda de su credibilidad", ha incidido la fiscala.  Sin embargo, ha argumentado que "no hay ninguna prueba que ratifique la versión de los acusados" de que el sexo fuera consentido.  Además, ha explicado, le robaron el teléfono a la víctima para dejarla "indefensa", creyendo que  "tenían una impunidad".

"No hubo consentimiento alguno. La declaración de la joven fue precisa"

Miguel Ángel Morán

Abogado de la víctima

Miguel Ángel Morán, el abogado de la joven, ha señalado que "no hubo consentimiento en ningún momento". El letrado ha mantenido su petición de 24 años y 9 meses de cárcel para cada uno de los cinco acusados. El abogado ha explicado que la declaración de la joven fue "precisa y consistente" y ha afirmado que "no había ninguna cuestión de resentimiento ni venganza que pudiese llevarle a hacer eso".

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