Ir a contenido

método polémico

Las afectadas por el anticonceptivo Essure claman contra su olvido

Más de 1.100 mujeres forman la plataforma de víctimas en España

El dispositivo se implantó a unas 80.000 españolas antes de ser retirado del mercado en agosto

María G. San Narciso / Madrid

Anticonceptivo Essure, retirado ya por Bayer

El muelle anticonceptivo Essure, retirado ya por Bayer.

El método anticonceptivo irreversible Essure, comercializado por la farmacéutica Bayer, llegó a principios de la década de los 2000 como una alternativa perfecta a la ligadura de trompas. Consiste en dos muelles que se implantan de forma sencilla para la obstrucción tubárica. No requiere cirugía y su eficacia se estimaba por encima del 99%. Quince años después, esta revolución de la contracepción femenina pasó a ser cuestionada por su seguridad por miles de mujeres que afirmaban haber sufrido síntomas secundarios asociados al dispositivo. Ahora que ha dejado de comercializarse en Europa, muchas de ellas se preguntan por qué continúa sin haber un seguimiento controlado de quienes aún son portadoras.

El movimiento contra el dispositivo comenzó en las redes sociales. Mujeres de todo el mundo ponían en común los síntomas que sufrían tras haberse implantado los muelles: dolores pélvicos, de articulaciones, de cabeza, cansancio, hinchazón... También sus experiencias violentas con personal sanitario que rechazaba cualquier tipo de relación entre el método y las dolencias. Muchas optaron por quitarse los muelles. Algunas perdieron el útero en el intento.

Caída de ventas

La presión contra el método continúa en Estados Unidos, el único país donde todavía se implanta. En España, donde según las estimaciones de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) hay unas 80.000 mujeres implantadas con el dispositivo, la noticia del cese de su comercialización llegó el pasado 8 de agosto. La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ordenaba la retirada temporal de su comercialización tras no renovar el producto la certificación obligatoria.

"Se renueva cada cierto tiempo. En agosto el organismo que se encarga de ello en Europa nos comunicó que lo suspendía temporalmente porque necesitaba más información", afirma Bayer. Desde el punto de vista de la farmacéutica, la documentación que había entregado era suficiente, pero se le pedía que respondiera a ciertas cuestiones en un plazo de 90 días. Al final, explica la empresa, después de haberse planteado dejar la comercialización en varios países, decidieron hacerlo en toda Europa por la disminución de ventas.

No facilita la compañía estos datos de comercialización pero, aunque las afectadas no se lo creen, recalca que no está relacionado con la seguridad. Afirmación que sostiene la AEMPS, que asegura que hay amplia evidencia científica que documenta un perfil de seguridad positivo en el Essure.

Relación dudosa

Facultativos como Covadonga Álvarez, ginecóloga de la Unidad de Histeroscopia del Hospital Universitario de la Paz, coinciden. Explica que en dicho hospital se han colocado más de mil dispositivos, también a personal sanitario, la amplia mayoría con éxito. La cifra de portadoras que han sufrido síntomas secundarios es de alrededor de 20. Algunas por tenerlo mal colocado y otras por motivos difícilmente explicables, dice.

Las usuarias se quejan de que los médicos siguen sin asociar estos síntomas a la colocación del Essure. También de que no se les informó de los posibles efectos secundarios, ni se les preguntó sobre alergias a metales como el níquel que ahora se asocian al rechazo. Pero los ginecólogos se defienden. "No está del todo clara la relación. Es difícil que cause alergia por la dosis tan baja que tiene el dispositivo", explica Álvarez, que asegura que los materiales del Essure están basados en los mismos que se utilizan en dispositivos utilizados en órganos como el corazón.

Los síntomas, no obstante, desaparecen cuando proceden a retirárselo. "Nosotros intentamos racionalizar, siempre que la paciente quiera quitárselo podrá, pero les aconsejamos basándonos en nuestros datos científicos", apunta Álvarez. "Su explantación requiere un procedimiento invasivo que siempre implica un riesgo, por tanto en ausencia de una sintomatología que deberá valorar el médico con la paciente, no procede aconsejar la retirada del dispositivo", afirma la AEMPS.  

La entidad tampoco recomienda modificar las pautas de seguimiento a quienes lo tienen implantado y remite al protocolo elaborado con la SEGO para su colocación y retirado. Hasta ahora, a los tres meses de la colocación se hacía una prueba de imagen para comprobar que estaba bien colocado.

Denuncias

Según explica Carolina Hernández, una de las administradoras de la plataforma Libres de Essure en España, a la que pertenecen más de 1.100 afectadas, hay en proceso unas 300 denuncias a Sanidad y se ha llegado al menos a dos acuerdos extrajudiciales en Andalucía.

El 17 de marzo la Audiencia Nacional admitía a trámite por primera vez una demanda relacionada con el dispositivo contra el Ministerio de Sanidad, el Sistema Nacional de Salud y la AEMPS. El letrado Francisco Almodóvar espera que con ella "se abrirá un proceso de investigación de la cadena de corresponsabilidad legal de los agentes que han intervenido en la transmisión de la información y la actuación de las autoridades y servicios médicos". Hecho que esperan el resto de las afectdas. Hasta el momento Bayer asegura que no ha recibido ninguna denuncia. 

0 Comentarios
cargando