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CONGRESO EN BARCELONA DE LA EUROPEAN BURNS ASSOCIATION

Vall d'Hebron podría aplicar la bioimpresión de piel sintética 3D a principios de año

El tratamiento para quemaduras graves es más rápido y previene infecciones

El doctor Joan Pere Barret ha señalado que "no es piel al 100%, pero se parece mucho"

Teresa Pérez / Barcelona

BARRET

Joan Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall dHebron.  / JOAN CORTADELLAS

El Hospital Vall d'Hebron de Barcelona podría aplicar a principios de año la bioimpresión de piel sintética en 3D para tratar casos de quemaduras graves, una primicia en el ámbito español. El anuncio ha sido realizado este martes por Joan Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del centro sanitario, y actualmente se está pendiente del sello de aprobación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), previsto para final de año. El tratamiento se ha presentado durante el 17º Congreso de la European Burns Association (EBA) que se celebra en Barcelona y al que asisten 800 expertos de todo el mundo.

La impresión de tejidos sintéticos, pese a representar un gran avance, todavía no ha logrado generar  vasos sanguíneos o folículos pilosos, un paso que permitiría a la piel ganar pigmentación y protección a la radiación solar. Sin embargo, para que esta última fase sea una realidad habrá que esperar todavía un tiempo. "No se trata de piel al 100 %, pero ya se parece mucho.  Aún no tiene capilares, ni vellos, ni melanina, ni pigmentos; pero nos estamos acercando y creemos que en la próxima década podremos imprimir capilares", ha afirmado Barret, que acaba de ser nombrado presidente de la European Burn Association. 

Piel cultivada

La bioimpresión para obtener piel sintética, a diferencia de la cultivada, es un proceso mucho más rápido. Con esta técnica, según Barret, "podremos cubrir y curar a las personas de forma inmediata, y así prevenir infecciones y mejorar las posibilidades de supervivencia". Este tratamiento se realiza con bioimpresoras cargadas con "cartuchos de células". Gracias a un programa informático se diseña e imprime tejido vivo sobre material sintético y se obtiene un tipo de piel artificial de mayor calidad que la cultivada.

hospital vall d'hebron

Hasta ahora, el tratamiento de quemaduras se realiza a partir de piel cultivada, formada por células vivas y materiales orgánicos que surgen del laboratorio de tejidos, y de piel sintética, conseguida con materiales que ayudan a regenerar la piel a través de operaciones quirúrgicas y que presenta un parecido muy similar a la piel humana.

Barret ha explicado que la piel cultivada salva vidas porque cubre una parte del cuerpo muy rápido, pero la calidad es muy baja. Si se quiere lograr una mayor calidad es necesario recurrir a la sintética. El cultivo de piel es un proceso lento y complicado. 

Plan europeo de catástrofes

Algunos de estos tratamientos menos invasivos son, por ejemplo, las terapias regenerativas con células madre, los regeneradores dérmicos y el tratamiento de ondas pulsadas que, según este especialista, "permite liberar factores de crecimiento que ayudan a activarse a las células del mismo cuerpo para quemar las quemaduras que antes se tenían que intervenir quirúrgicamente". 

La European Burns Association (EBA) trabaja, además, en la creación de un plan europeo de catástrofes, que coordinará Barret, para dar una atención efectiva y rápida a las víctimas de los accidentes que debido a su gravedad superen las capacidades organizativas de un estado miembro. El especialista ha explicado que este plan pretende evitar la descoordinación que se produjo durante el incendio de una discoteca en Bucarest (2015) donde se registraron 64 muertos.

Medio siglo de la Unidad de Quemados

La Unidad de Quemados del Hospital Vall d’Hebron, pionera a nivel español, atiende anualmente a unos 2.500 pacientes. De esta cifra, un total de 500 requieren hospitalización y el resto son atendidos en el centro sanitario de día. Este servicio, que acaba de cumplir medio siglo, ha sido testigo de las grandes tragedias que han golpeado a Catalunya durante todos estos años. Víctimas del accidente del cámping de Els Alfacs, en el municipio de Alcanar (Montsià, 1978), el atentado de Hipercor en Barcelona (1987) y la explosión de gas en un edificio de viviendas de Gavà (Baix Llobregat, 2008) han sido atendidas en estas instalaciones.

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