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LOS RITUALES

Los imanes no rinden cuentas

Los religiosos islámicos no están controlados por ninguna jerarquía ni registro en España

Las comunidades musulmanas de Catalunya contratan laboralmente a las personas que dirigen las plegarias

Antonio Madridejos

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Rezos en la mezquita de Ripoll, el pasado sábado. / FRANCISCO SECO / AP

El imán o imam, término procedente del árabe que significa "el que difunde la fe", es en las comunidades musulmanas sunís, mayoritarias en Europa, la persona encargada de conducir las oraciones en la mezquita y ejerce como guía en los rezos. Para serlo basta con ser musulmán, puesto que el imán es teóricamente uno más de la comunidad, pero algunos países establecen una serie de requisitos de formación y, de hecho, en la práctica se produce una cierta profesionalización del cargo. 

"El imán no es el líder de la comunidad, sino un contratado, y tiene menos influencia de lo que a veces se cree", resume Jordi Moreras, profesor de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona y especialista en islam, autor del libro 'Els imams de Catalunya' (Editorial Empúries). Muchos, además, viven en la precariedad laboral.

Un imán debe recitar de memoria el Corán. Se valoran conocimientos de jurisprudencia islámica y experiencia

Para ejercer de imán, lo esencial es que sea capaz de recitar el Corán y que tenga estudios de jurisprudencia islámica, entre otros aspectos. También se valora la experiencia. Así pues, un imán no es exactamente un equivalente de los sacerdotes católicos puesto que no forma parte de ninguna jerarquía y no debe rendir cuentas a un superior religioso.

Dominar la lengua de los fieles

En la mayor parte de las ocasiones, los imanes son asalariados de la comunidad, reitera Mohammad Iqbal Chaudhry, secretario general del Centro Islámico Camino de la Paz, en el barrio barcelonés del Raval, que agrupa mayoritariamente a fieles de origen paquistaní: "Cuando necesitamos un imán -explica-, la junta de la asociación busca candidatos, les hace una entrevista y fija las condiciones laborales". Otro de los requisitos lógicos en este caso es que, además de recitar el Corán en árabe, la lengua litúrgica, hable también la misma lengua que los fieles (urdu y penyabí).

"Las comunidades islámicas en Catalunya están autoorganizadas", incide el profesor de la URV. Si necesitan un imán, funciona el viva voz. ¿Conoces a alguien que pudiera venir aquí? "Su perfil doctrinal, es decir, que pueda ser tradicionalista o salafista, dependerá de la orientación de la comunidad, de su manera de entender el islam", añade Moreras. La comunidad puede despedir a su imán si lo cree conveniente. "Un candidato que no sea de nuestra escuela nunca vendrá a nuestro centro islámico", afirma Chaudhry.

“Un candidato que no sea de nuestra escuela nunca vendrá a nuestro centro islámico"

Mohammad Chaudhry

Secretario general del Centro Islámico Camino de la Paz, Barcelona

En este sentido, Chaudhry lamenta las dificultades para encontrar imanes que reúnan todos los requisitos. "Se dan casos -pone como ejemplo Moreras- de imanes muy preparados y con dominio de lenguas, pero muy jóvenes. Puede ser que no se fíen de él por falta de experiencia". En cierta manera, muchos imanes son puestos a prueba. Hay además una gran movilidad. "Van cambiando de mezquita porque es bueno para que conozcan más realidades", añade el secretario general del Centro Islámico Camino de la Paz. 

Entre otros ejemplos, Turquía mantiene convenios oficiales con los gobiernos de los Países Bajos y de Bélgica para enviar imanes y financiar mezquitas para los fieles de origen turco. Eso no sucede en España. "Muchos imanes tienen contratos precarios y sueldos humildes", recuerda Moreras.

En las comunidades pequeñas es frecuente que uno de sus miembros ejerza el papel de forma voluntaria

Sin embargo, no siempre es este el mecanismo. Como explica Moreras, en las comunidades pequeñas y con pocos medios es frecuente que se pida a uno de sus miembros que ejerza esa función de forma voluntaria. Sin necesidad de formación en una escuela coránica. Algunos candidatos han accedido al cargo por experiencia, a base años de memorizar el Corán, "el mecanismo fundamental para acceder a la tradición islámica", afirma Moreras.

Finalmente son menos habituales, pero en absoluto desdeñables, los casos de grandes mezquitas apadrinadas y mantenidas por países extranjeros -no el país originario de los inmigrantes-, que pueden llegar a fomentar imanes de una determinada línea ideológica.

"En Catalunya y en España en general falta una escuela de imanes", suscribre Chaudhry. De hecho, insiste, se produce una preocupante falta de profesionales preparados. Tampoco existe un registro para que una comunidad conozca, por ejemplo, si un candidato ha estado en la cárcel. En Ripoll, un grupo de vecinos musulmanes consultados por la agencia Europa Press han coincidido en la necesidad de establecer más control de los imanes que contratan las mezquitas y que sea el Gobierno de Marruecos -origen mayoritario de los fieles- quien los designe tras comprobar que nunca hayan cometido ningún delito. "Solo tenemos confianza en la mezquita, no en el imán", ha comentado un vecino.

Generalitat: plena autonomía de las comunidades

El secretario de Igualtat, Migracions i Ciutadania de Catalunya, Oriol Amorós, defiende que la Generalitat mantenga su papel de "acompañamiento" a las comunidades musulmanas al nombrar a imanes pero sin imponerlos. El actual sistema legal está precedido por el derecho fundamental a la libertad religiosa, "que da plena autonomía a las comunidades". "Creo que tenemos que acompañar este proceso de elección respetando la libertad", añade Amorós, ya que nadie aceptaría en otras religiones que las administraciones eligieran los líderes de culto.

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