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110 entidades firman el inconcreto Pacte Nacional per la Reforma Horària

El objetivo es que Catalunya recupere las dos horas de desfase horario a partir del 2025

Cuenta con dos limitaciones: el choque de competencias con el Estado y la imposibilidad de legislar el sector privado

BEATRIZ PÉREZ / BARCELONA

21.00 h Después de cenar, un poco de televisión.

Una familia, ante el televisor de su casa. Las cadenas, según la reforma horaria, deben avanzar su prime time.  / FERRAN NADEU

Un total de 110 entidades (de sectores vinculados a la salud, empresa, comercio, educación, investigación, medios de comunicación, deporte, ocio, asociaciones y administraciones) han firmado este lunes el Pacte Nacional per la Reforma Horària propuesto por el Gobierno de Junts Pel Sí y que fija el 2025 como año tope para que Catalunya pase a compartir los mismos patrones horarios de Francia, Italia, Grecia o Portugal.

Este acuerdo busca impulsar una nueva cultura del tiempo y recuperar las dos horas de desfase horario con respecto a los países europeos. Así, la reforma horaria, de materializarse, traería consigo una modificación de rutinas de aquí a ocho años, a saber: comenzar la actividad a las ocho de la mañana, comer a la una (y en una hora como máximo), salir de trabajar a las seis como muy tarde, cenar a las 20 horas y meterse en cama sobre las once de la noche.

CONCILIACIÓN Y SALUD

El objetivo es conciliar más y mejor, lograr una sociedad más igualitaria en cuanto a género, oportunidades y sueldos, y conseguir una comunidad más sana, mejor alimentada y más descansada.

Según el nuevo 'conseller' de Presidència (tras la destitución de Neus Munté), Jordi Turull, el cambio de estas dos horas supondrá una "revolución", además de un "ahorro energético". "El tiempo se ha convertido en una medida de equidad", ha dicho, y ha insistido en que esta reforma hará a los catalanes ganar en salud, cultura, tiempo libre y productividad. "Ganaremos tiempo a nuestra vida", ha añadido. Turull ha atribuido el mérito de este pacto a Neus Munté.

Además, el 'conseller' ha insistido en la importancia de "ir todos a una". Probablemente aludía, de manera velada, a la carta que esta misma mañana, antes de la firma del pacto, Ciutadans, el PSC, Catalunya Sí Que Es Pot y el PP han enviado al Govern. En ella le anunciaban que no lo firmarían al compartir los objetivos de la reforma, pero no cómo se está concretando.

FALTA DE CONCRECIÓN

Uno de los reproches que se le han hecho al Govern en esta materia es la falta de concreción al respecto, al margen de la teoría ya conocida (es decir, empezar la jornada dos horas antes y acabarla dos horas antes). De momento, tampoco está en la agenda alterar horarios comerciales o televisiones.

Esta reforma horaria, cuyos promotores comenzaron a diseñar en el 2014, cuenta con dos limitaciones principales. La primera, que puede chocar con las competencias del Estado. La segunda, la imposibilidad de legislar ámbitos del sector privado y especialmente aquellos relacionados con la productividad empresarial.

El Govern, con todo, se muestra entusiasta y confía en que pronto empezarán a aflorar planteamientos concretos. El 'president', Carles Puigdemont, ha destacado lo significativo de haber llegado a este pacto. "Sin voluntad de pactos, es imposible llegar a ellos. Todo pacto comienza con el reconocimiento de que hay un problema. Y tenemos un problema con cómo distribuimos el tiempo", ha aseverado.

"Despilfarramos el tiempo, en una sociedad que desperdicia los alimentos, la energía, los recursos y el agua", y que es consciente de que si sigue haciéndolo no tendrá futuro", ha añadido. 

NEGOCIACIONES

Tras la firma, el diputado en el Parlament e impulsor de la reforma Fabian Mohedano ha explicado que el pacto abre la puerta para que en los próximos años se den negociaciones, intercambios, y diálogo entre los actores, con el objetivo de lograrlo en 2025 y con la negociación colectiva como clave. 

Moheadano ha explicado que la ponencia en el Parlament que trabajaba en un proyecto de ley para la reforma horaria se paralizó porque la Generalitat no tiene competencias para regular todos los ámbitos y con la voluntad de poner el pacto por delante de la ley. 

Por último, ha añadido que ya ha habido los primeros cambios hacia esta reforma, como la introducción en el debate social de que los institutos recuperen las comidas dentro de su horario y que se pare el proceso de jornadas intensivas en primaria, mientras que se habla de avanzar el cierre del comercio a las 21.30, con posibilidad de hacerlo a las 21.00 en invierno: "Habrá una reculación de como mínimo media hora en horarios comerciales", ha concluido.

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