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UNA PRÁCTICA EN AUGE

'Mindfulness', de las aulas a las empresas

El programa Escuelas Despiertas lleva la atención plena a colegios públicos de Nou Barris y Sant Martí

Ferrocarrils de la Generalitat y los colegios Escola Pia aplican con éxito la técnica para el bienestar mental

Imma Fernández

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Clase de segundo de primaria del Institut Escola Turó de Roquetes practicando mindfulness. / JULIO CARBO

Cursan 2º de primaria en el Institut Escola Turó de Roquetes, un colegio de alta complejidad al que, subraya la jefa de estudios, Carol Gea, los alumnos llegan con la mochila muy cargada de casa. Desde hace un mes, el ‘mindfulness’ aligera ese peso. Los pequeños, de 7 y 8 años, tras la excitación del patio, viajan al “mundo de Tranquilandia”. Lo explican así: “Después de haber jugado, todos estamos muy nerviosos y aquí nos tranquilizamos, encontramos calma. Tenemos una campana especial y, cuando suena, cerramos los ojos, respiramos...”, resume el vivaracho Christian. “Ayer –continúa– me quedé mirando un plátano mucho rato, lo saboreaba poco a poco. Comer consciente”.

‘Tranquilandia’ forma parte del proyecto Escuelas Despiertas, dirigido por Pilar Aguilera, de Mindfulness Aplicado a la Educación, implantado desde el 2014 en el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universitat de Barcelona. El éxito del programa ha llevado al Consorci d’Educació del Ayuntamiento de Barcelona a introducirlo en las escuelas públicas del distrito de Nou Barris, uno de los barrios con más riesgo de exclusión, recuerda Aguilera, y de Sant Martí como un proyecto piloto de innovación. Es un paso más en el auge de esta práctica que va expandiéndose por empresas e instituciones, y ha llegado incluso al Parlamento de Londres. La atención plena gana adeptos en esta sociedad atacada de los nervios e individualista. 

“En la última década se han realizado numerosos estudios en EEUU, Gran Bretaña y también en España que avalan la eficacia del ‘mindfulness’ en los ámbitos de la salud, la educación y la empresa. Son cada vez más las instituciones públicas que lo apoyan y financian en centros médicos, educativos y organizaciones”informa Aguilera y lo confirman Sylvia Comas y Andrés Martín Asuerofundadores del Instituto esMindfulness e instructores del método MBSR creado por Jon Kat-Zinnque han llevado a entidades bancarias, farmacéuticas, tecnológicas y Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), entre otras empresas. 

Oriol Juncadella, director de operaciones en FGC, primer sistema de transporte en proponer la técnica a sus maquinistas (de forma voluntaria), confirma los beneficios. “El trabajo de los conductores precisa máxima atención, pero al ser muy repetitivo y tener automatizados los gestos, hay múltiples causas de distracción. Los expertos plantearon un entrenamiento específico para que se conectaran con la realidad. Tras los cursos, se constataron cambios muy positivos tanto a nivel de efectividad laboral como en la vida personal”, acredita. 

También loan la experiencia los asistentes a un curso en el Instituto esMindfulness. "Es lo mejor que he hecho en mi vida, me ha cambiado. Mis amigos me lo dicen, antes tenía mucha rabia que me hacía infeliz", revela un hombre durante una sesión en la que otros testimonios aportaron cómo el 'mindfulness' les ayuda a superar situaciones de duelo y encontrar la paz.

    
EDUCADORES FELICES

Volviendo a las aulas, a los cursos del programa Escuelas Despiertas, inspirado en las enseñanzas del maestro zen Thich Nhat Hanh, asisten miles de educadores para “aprender la capacidad de vivir despiertos y con enstusiasmo para afrontar las crecientes demandas que la educación presenta en esta sociedad tan acelerada”, explica Aguilera. Tras un primer nivel en el que el profesorado ha interiorizado la práctica, esta se aplica al alumnado.

“El lema de nuestra iniciativa es: los educadores felices cambian el mundo. Cuando los niños practican la plena consciencia, están más atentos a la enseñanza, más relajados, se sienten más felices, aprenden a gestionar sus emociones con más armonía, y la clase se convierte en una familia, un espacio de confianza y seguridad”, agrega la impulsora de la iniciativa.

En el aula de la Escola Turó de Roquetes, la profesora Maria tañe la campana. Los pequeños bajan los párpados en silencio sentados en corrillo sobre el suelo y ella les guía: “Enviar los mejores deseos a la familia. Pensar en alguien que es muy importante para vosotros. Respirar alegría y dar las gracias”. Otro repique y los chiquillos abren los ojos y comparten la experiencia. “Cuando oigo la campana pienso en mi familia y me tranquilizo”, dice Emerson. “Yo he pensado en mi abuelo, que ya no está”, aporta Alan. El crío se emociona. Rompe a llorar y los dos compañeros que le franquean le acarian la espalda. Una niña le acompaña al lavabo a enjugarse las lágrimas.

Regresa y la clase, con el pizpireto Antonio de cabecilla, pide a la profe hacer pizzas Es su actividad preferida, aunque no sean comestibles. Por parejas se masajean la espalda mientras la profesora relata la elaboración de una pizza salada y otra dulce. Los niños extienden y moldean la simulada masa sobre los compañeros y van añadiendo los ingredientes con golpecitos. 

El clima bondadoso que se genera en el aula, destaca Aguilera, es el mejor arma contra el acoso y la violencia. “Los demás dejan de convertirse en amenaza y la paz se va instaurando en la escuela. Cuando los niños aprenden a reconocer sus emociones y gestionar sus dificultades ya no tiene tanta necesidad de liberar su ira o miedo”. Carol Gea, jefa de estudios, corrobora que en apenas un mes ya han advertido “mejoras”, que también han notado los padres. A los escolares de Roquetes se les ve felices en Tranquilandia. 

LA EXPERIENCIA EN ESCOLA PIA

Los centros de Escola Pia hace ya un lustro que empezaron a trabajar la educación social, emocional e interior, introduciendo la gestión de las emociones y el ‘mindfulness’ entre las actividades lectivas. También se han hecho talleres con las familias, informa Mercè León, jefa de proyectos de infantil y primaria de Escola Pia Granollers. “El objetivo es que aprendan a saber ser persona; a gestionar los conflictos y mejorar la empatía, la tolerancia, la autonomía y la convivencia en esta sociedad multiindividualista”. 

Las técnicas del llamado programa TREVA (Técnicas de Relajación Vivencial Aplicadas al Aula), añade la docente, llevan a unos pequeños habituados a la inmediatez y la prisa a cultivar la reflexión. Centrar la atención en la mascota de la clase o en una flor durante 15 minutos; cerrar los ojos y sentir cómo la respiración entra y sale por las fosas nasales; saborear una galleta durante ¡30 minutos! son algunos de los rituales que, constata León, mejoran al alumnado.

“Al principio a los nuevos críos les cuesta cerrar los ojos. Luego con las rutinas van aprendiendo a  tomar conciencia de su presencia, de cómo están, de sus sensaciones, de su interior. Les ayuda a conocerse a sí mismos y a tener autocontrol”, observa León. Los superacelerados nativos digitales no reparan en las cosas que les rodean ni en los otros. “En este mundo hiperestimulado son muy dispersos, les cuesta centrarse”. 

MENOS IMPULSIVOS Y MÁS RESPETUOSOS

En la Escola Pia de Sarrià, los chiquitines de 3 y 4 años ya empiezan a adquirir en plan lúdico unos hábitos que les hacen ser “menos impulsivos y más respetuosos, y que les servirán para toda la vida”, valora Susana Carcasona, tutora de P4. Hacen ejercicios de kinesiología, visualización, relajación, respiración, voz y habla... todos los días (15 o 20 minutos) al empezar la jornada matinal. “Así están más centrados y receptivos en las clases”, afirma. Eso sí, a su ritmo. “Hay niños que al principio no se dejan tocar, abrazar, y hay que respetarlo, nunca hay que forzarles”.  

Luis López González, director del programa TREVA en el ICE (UB), define la técnica de moda como un “estado de la mente que observa el presente con suma atención y aceptación amable”. En su libro ‘Meditación para niños’, detalla ejercicios sencillos para “desarrollar las competencias emocionales y las habilidades cognitivas, tanto en la relación con uno mismo como con los demás”.

Habla de los nueve “amigos del interior” (atención, relajación, conciencia corporal...) que ayudarán a los pequeños ser más felices, y propone practicar habilidades como la llamada ‘linterna de la vista’ que consiste en enfocar la mirada en un punto y abrir el campo de visión hasta la periferia al máximo. “Decía un optometrista famoso que el Messi es tan buen jugador porque tiene una mirada periférica excepcional que le permite ver todo el campo y sus elementos sin variar su mirada”, cita.

El experto advierte, no obstante, de la complejidad de jugar en el presente, “el único escenario de aquello que llamamos felicidad”. “El ‘mindfulness’ no es magia, requiere práctica”, apostilla.

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