Ir a contenido

INFORME DE ECAS

La malnutrición castiga al 8% de los niños catalanes

Las entidades sociales estiman que el hambre oculta se ha doblado desde el 2002

TERESA PÉREZ / BARCELONA

icoy36062413 pobreza energetica161031181558

Un hogar cuyos habitantes sufren pobreza energética. / ALBERT BERTRAN

Los últimos datos revelaban que el hambre oculta -la deficiencia de algunos micronutrientes por una dieta pobre e inadecuada- afectaba al 4% de los niños catalanes  Sin embargo, un informe realizado por las Entitats Catalanes d’Acció Social (ECAS) estima que el porcentaje podría haberse doblado desde el 2002, año en el que se dejó de hacer la medición debido a los recortes, y afectar ya al 8% de la población intantil. El estudio 'Fam oculta en Catalunya: un obstacle en la igualtat d’oportunitats', se ha presentado este miércoles en Barcelona

La malnutrición causada principalmente por la pobreza provoca riesgos importantes y un retraso en el desarrollo físico y mental de los chavales. Los efectos son palpables: menor estatura y bajo rendimiento escolar. ”Una persona con hambre oculta no desarrollará su potencial humano”, apunta Lluís Serra, doctor en medicina y nutrición y presidente de la entidad Nutrició sense Fronteres.

Teresa Crespo, presidenta de ECAS, y Lluís Serra han hecho un llamamiento para que la Administración realice una intervención preventiva para frenar el hambre oculta. Crespo, además, ha añadido que faltan políticas educativas para transformar los hábitos y valores de la sociedad. Serra ha reclamado que se incremente el número de nutricionistas en los centros de asistencia primaria.  

"PASAMOS HAMBRE"

Johnson M. nacido en Nigeria hace 37 años, lleva 7 años en paro, tiene 3 hijos, dos en su país -“no los puedo traer porque aquí no los puedo mantener”, lamenta- y una niña de 7 años en Catalunya. Su pareja está enferma. Pertenece a un hogar mileurista. Pero esta cantidad enseguida se  esfuma. “Pagamos 500 euros de alquiler, los gastos de suministros y mando dinero a mi país para que estudien mis hijos y puedan comer”, enumera.

Reconoce que él y su pareja pasan hambre, así lo describe con todas las letras. “Mi mujer y yo comemos poquito porque no hay dinero. Mi hija se queda en el comedor escolar”, afirma este usuario de Servei Solidari. ¿Carne y pescado? Solamente lo prueban una vez al mes, el resto de los días comida contundente y barata.

Mercè Darnell, adjunta de Acción Social de Cáritas Barcelona, ha afirmado que las becas comedor son imprescindibles, pero ha reconocido que "hay que revisar los cáterings de los colegios.  

0 Comentarios