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Condenados a cinco años de prisión los directivos de un club cannábico de Barcelona

El tribunal no solo les condena por tráfico de drogas, sino también por asociación ilícita

Los magistrrados decretan el cese de la actividad de la asociación con sede en la calle Rec

J. G. Albalat

La plantación de marihuana hallada en la nave del paseo Ferrer i Vidal de Barcelona.

La plantación de marihuana hallada en la nave del paseo Ferrer i Vidal de Barcelona / EL PERIÓDICO

La Audiencia de Barcelona ha condenado a cinco años de prisión a Robert Monsterd Sjoerd Haane, fundadores del club de consumidores de cannabis La Mesa Barcelona, sito en la calle Rec de la capital catalana, por un delito de tráfico de drogas y otro de asociación ilícita. La Guardia Urbana se incautó en noviembre del 2013 de casi 2.400 plantas de marihuana en una nave del paseo Ferrer i Vidal, alquilada por los acusados. Los jueces han decretado la suspensión de las actividades de dicha asociación.

La sentencia sostiene que los dos acusados, de nacionalidad holandesa, junto con otras dos personas, constituyeron la asociación La Mesa de Barcelona en diciembre del 2011. Los dos tenían cargos directivos. La entidad fijó su sede social en la calle Rec número 62 y en sus estatutos figura que una de sus actividades es el consumo de cannabis único y exclusivo por parte de socios del club.

MERA PANTALLA

La Sección Décima de la Audiencia de Barcelona, sin embargo, sostiene en su sentencia que dicha asociación “se realizó como mera pantalla” para dar una apariencia de legalidad al cultivo de marihuana en grandes cantidades a fin de su posterior distribución a terceros. Según los magistrados, esta entidad carecía de “actividad regular asociativa alguna”, salvo la del tráfico de droga.

Los acusados, destaca la sentencia, alquilaron una nave en el paseo Ferrer i Vidal número 9 para “planificar el cultivo” de marihuana, “contribuyendo al pago del material necesario para el crecimiento y desarrollo de las plantas, su secado y su distribución en bolsas”.

OPERACIÓN POLICIAL

Ante las sospechas de que en ese local se pudiera cultivar marihuana, la Guardia Urbana de Barcelona montó el 7 de noviembre del 2013 un dispositivo de vigilancia, siendo interceptado en el lugar, entre otras personas, quien se ocupaba del control de la nave. Dicho día se encontraban desarrollando labores de cultivo cuatro personas más, todas ellas de nacionalidad holandesa. Ninguno de ellos ha sido juzgado. En total se confiscaron 2.387 plantas, con un peso total de 19,8 kilos. En la nave también se hallaron objetos para el cultivo de plantas, como material de riego e iluminación, una máquina de prensar, bolsas dispuestas para su empaquetado y un congelador con 12,95 gramos de marihuana en fase de resina de hachís.

Los magistrados consideran que “no se ha acreditado” que la asociación La Mesa tuviera una actividad real asociativa como club de fumadores de marihuana. No se ha probado, inciden, el número de socios, ni que pagasen cuotas, ni que fueran consumidores de marihuana, ni que nadie acudieses al local social de la calle Rec para fumar en grupo. “Los acusados constituyeron dicha asociación para dar apariencia de legalidad a la actividad de cultivo ilegal de marihuana con los únicos fines de distribución a terceros”, relata la sentencia. Por eso, no solo se condena por tráfico de drogas, sino también como asociación ilícita, como pedía el fiscal Miguel Ángel Pérez de Gregorio. Los acusados declararon que la asociación tenía 1.200 socios. La sentencia puede ser recurrida.

Temas: Drogas

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