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Análisis

Cruceros demasiado baratos en el Mediterráneo

Una cosa es un crucero a 100 euros el día, y otra bien distinta, a la mitad o menos. Una cosa es ofrecer un porcentaje del billetaje, pongamos el 10% de las plazas, a precios más baratos o de ganga para atraer la demanda, aplicando las técnicas de revenue management, y otra bien distinta, que esta proporción alcance el 30% o el 50% de todo el pasaje de forma repetida.

Cuando la presión de la competencia aprieta y las empresas se ven obligadas a revisar los precios a la baja, una primera maniobra consiste en reducir de forma drástica los costes.

En estas circunstancias, muchas compañías actúan con precipitación: reducen plantilla, erradicando lo más importante que poseen, el talento; recortan costes indiscriminadamente, sin tener en cuenta si atañen al core business; suplantan procesos con saltos al vacío en determinadas fases de la cadena de valor.

¿Es eso lo que está ocurriendo con algunas compañías de cruceros como para justificar que la catástrofe ocurrida en Italia sea consecuencia de la reducción de precios? Los técnicos están estudiando las causas. Ellos nos dirán, esperemos que muy pronto, pues estamos en Europa y en el Mediterráneo, el primer mar del mundo, qué es lo que ocurrió a pocos metros de la costa de la región italiana de Toscana en un recorrido que realizan cientos de cruceros a lo largo del año, desde hace más de un quinquenio. Si resultó ser un fallo humano, un fallo técnico o las dos cosas a la vez. Si se desarrollaron adecuadamente los procesos de seguridad y si todo estaba bajo control.

En fase de expansión

A la espera de lo que dicten los tribunales, cabe recordar que el Mediterráneo vive la época dorada de los cruceros, arrebatándole el liderazgo al Caribe, que fue quien los inventó. Comparando precios, resulta lógico que los cruceros caribeños sean más baratos que los mediterráneos. Por ciclo de vida. Allí esta actividad económica, a través de los cálidos mares, se halla en una fase muy madura. Aquí, en una fase de expansión. En una fase madura, se dispone de suficiente curva de experiencia como para saber reducir precios no a base de improvisar estrategias de derribo, sino a base de reinventar el modelo de negocio. Reinventar significa replantear globalmente los procesos, los proveedores, los sistemas y las tecnologías, sustituyéndolos por otros distintos más eficientes o por muchos menos, con resultado del mismo o mejor valor a costes inferiores.

Sin embargo, en ciclos de vida como el de los cruceros en el Mediterráneo, no se pueden obtener costes tan baratos improvisando de la noche a la mañana. Se resiente el valor de los productos y de los servicios.

En cualquier de los dos casos, la iniciativa de ofrecer determinados precios también tiene su límite (no se pueden dar duros a cuatro pesetas). Apretando apretando, al margen de las causas de la tragedia, algo parecido está ocurriendo en esta actividad económica que surca los mares.

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