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LAS PROTESTAS 2.0

Miles de personas ocupan la plaza de Catalunya en protesta por la carga policial

La irrupción de los Mossos en la acampada esta mañana ha causado 121 heridos

La comisión jurídica de los concentrados acusan al Govern de haber actuado sin apoyo judicial

FIDEL MASREAL / ANTONIO BAQUERO / Barcelona

Las fuerzas del orden desalojan a los indignados de la plaza de Catalunya, el pasado 27 de mayo. / M. TUDELA / S. LAINZ Foto de: DANNY CAMINAL

Protesta multitudinaria en la plaza de Catalunya. La reacción no se ha hecho esperar y varios miles de personas han salido a la calle para protestar por la carga policial contra los acampados en la plaza y que ha causado al menos 121 heridos. La concentración responde a la convocatoria realizada por los acampados, en protesta por el uso desproporcionado de la fuerza por parte de los Mossos en la carga policial de la mañana. El tono festivo ha vuelto a presidir la protesta, manos pintadas de blanco en alto y gritos de "Felip Puig dimisió". La comisión jurídica de los acampados ha resaltado en la asamblea que la carga policial ordenada por el Govern no tenía el apoyo judicial y que no ha respetado el carácter pacífico de la concentración.

Poco antes de las 13.00 horas de este viernes, las brigadas de la limpieza municipal han retirado las últimas tiendas que quedaban en el centro de la plaza de Catalunya y los Mossos d'Esquadra han empezado a retirarse y a permitir que los acampados volvieran a ocupar el lugar. Entre 3.000 y 4.000 personas han regresado a una plaza ya limpia y vacía en la que no han quedado ni tiendas, ni ordenadores, ni bombonas de gas. Los Mossos ya habían dicho a primera hora, cuando ha empezado la intervención policial, que tras la limpieza de la plaza, los acampados podrían regresar, aunque solo con sus sacos de dormir.

Los últimos momentos de la limpieza de la plaza han sido de tensión por el elevado número de personas que se han concentrado en la parte sur de la plaza, tocando con las Ramblas y que han logrado romper el cordón policial. Ante esta situación, los agentes y trabajadores de la limpieza han procedido a acabar sus tareas lo más rápidamente posible.

Los indignados han vivido su vuelta al centro de la revuelta del 15-M como una victoria después de la carga que han sufrido por parte de la policía, que ha dejado un saldo de 84 manifestantes y 37 mossos heridos leves. Doce de ellos han sido trasladados al Hospital Clínic y al CAP de la calle Manso.

Retirar objetos contundentes

La operación ha empezado a las 6.50 horas de la mañana cuando unos 200 agentes han irrumpido en la plaza con el objetivo de escoltar a las brigadas municipales de la limpieza, que tenían como misión retirar objetos contundentes y arrojadizos, de cara a la fiesta del sábado en Canaletes si el Barça gana la Champions, y proceder a la limpieza de la zona. Así, el desalojo temporal se ha producido por motivos de salubridad pública, según han insistido fuentes de los Mossos. La intervención ha sorprendido a los 450 acampados que dormían en la plaza y que a esa hora empezaban a despertarse. 

Poco después de las 7.30 horas, trabajadores de las brigadas de limpieza municipal han procedido, escoltados por los Mossos, a desmontar las carpas, carteles y pancartas instaladas en el lugar, además de llevarse algunos objetos personales, como ordenadores, que son introducidos en camiones. La actuación ha provocado las protestas de los concentrados, que han gritado consignas como "Esto es un desalojo, esto no es limpieza" o "Esta es su democracia".

A pesar de que los agentes insistían en que la operación no era un desalojo, su intervención ha acabado con enfrentamientos. A las 9.15 horas se han producido los primeros enfrentamientos entre la policía y el centenar de acampados que impedían el paso de los camiones de la brigada de limpieza municipal. Los vehículos han sacado todo el material que la brigada ha retirado de la plaza, desde pancartas, pasando por tiendas de campaña, ordenadores o bombonas de gas portátiles y otros objetos. Los indignados han considerado que estos objetos no eran peligrosos, argumento que han utilizado los agentes para justificar la intervención en la plaza, y se han negado a salir. Algunos de los jóvenes han pinchado ruedas de los camiones para impedir que abandonaran la plaza.

Segunda carga

Ante la resistencia de estos ciudadanos, los agentes han cargado con porras para dispersarlos y han lanzado disparos al aire para abrir paso al convoy de la limpieza, formado por 14 vehículos, que intentaba salir por el acceso situado en la ronda de Sant Pere, delante del edificio de Banesto. Sobre las 10.45, y gracias al pasillo que ha abierto la policía el primer convoy ha logrado salir de la plaza. Sin embargo, los agentes han efectuado una segunda carga para desbloquear el paso de los camiones y han empezado a disparar pelotas de goma para dispersar a los concentrados en la zona situada entre Rambla Catalunya y plaza Catalunya.

Otro de los focos de atención se ha situado en el mismo centro de la plaza, donde algunos manifestantes han resistido vigilados por la policía. Allí, los indignados han debatido la situación y han acordado resistir y han convocado una concentración en la plaza para las 19.00 horas de hoy. "Ven a la plaza y trae flores. Respuesta pacífica ante su brutalidad", han pedido los indignados a la población.

Efecto llamada

La noticia de la intervención policial ha corrido como la pólvora en Barcelona y ha provocado un efecto llamada, de forma que cientos de personas se han acercado a la plaza de Catalunya para solidarizarse con los acampados. 

Esta intervención se produce pocas horas después de que el conseller d'Interior, Felip Puig, sugiriese a los acampados que abandonasen la plaza para evitar enfrentamientos con los aficionados culés que acudirán a la zona el sábado si el Barça gana la Champions. Puig dejó claro que no pensaba ordenar el desalojo si no se producían problemas de orden público. El jueves, los acampados decidieron en asamblea que no se moverían.

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