Ir a contenido

LA GRAN CITA DEL CINE FANTÁSTICO DE CATALUNYA

'La pell freda': lo que nos hace humanos

El director francés Xavier Gens presenta en Sitges su cuidada y respetuosa versión de la referencial novela fantástica de Albert Sánchez Piñol

Julián García

Xavier Gens y Aura Garrido, en Sitges, donde han presentado La pell freda

Xavier Gens y Aura Garrido, en Sitges, donde han presentado La pell freda / PAU MARTÍ

Como ávido consumidor de género fantástico, el director francés Xavier Gens leyó 'La pell freda' de un tirón en el 2009. Le pareció un libro fascinante; le impactó su complejo estudio antropológico de la condición humana, su sugestiva reflexión sobre el miedo al otro en forma de relato de aventuras. La casualidad quiso que, justo al acabar de rodar 'The divide' (2012), Gens recibiera la propuesta de llevar al cine la novela de Albert Sánchez Piñol. No dudó ni un instante. Cinco años después, tras un intrincado y extenuante camino, Gens visita Sitges con su cuidada adaptación de 'La pell freda' bajo el brazo. "Sé qué es una novela iniciática para muchos lectores, pero no siento presión por ello. Me siento tranquilo. Quiero tanto a este libro que he hecho mi película desde el corazón", afirma el afable director de Dunkerque en conversación con este diario.

En 'La pell freda', obra capital del fantástico catalán desde su publicación en el 2002, dos hombres recluidos en el faro de una isla perdida deben enfrentarse al asedio nocturno de unas extrañas criaturas anfibias que emergen cada noche de las aguas del océano. Una historia de terror y supervivencia, pero sobre todo un relato sobre lo que nos hace humanos que Gens hilvana con elegante, casi pudoroso, respeto hacia el original. "Hablé mucho con Sánchez Piñol. Me explicó que es antropólogo. Le habría encantado ser Darwin y creo que en su novela ha desarrollado su propia teoría de la evolución", explica el director sobre las extrañas criaturas anfibias. "No son monstruos, sino humanos que han evolucionado de otra manera", puntualiza Gens.

Rodado en inglés, el filme tiene una puesta en escena marcadamente clásica, casi solemne, "Era el único tono posible que admitía el relato. No podría haber hecho una adaptación en estilo, digamos, moderno. La historia está ambientada en 1914 y requería de un estilo clásico". Preguntado por el hecho de que se haya perdido casi toda la turbación moral y sexual del original, en relación a la atracción entre el protagonista y la criatura anfibia domesticada por el farero, Gens reivindica el lado romántico de la historia: "Yo solo quería hablar de personajes. No quería incluir escenas eróticas gratuitas. He preferido lo 'soft' pero romántico a lo frontal, lo evidente. Para mí son muy importantes tres palabras que hay al final del libro: amor, amor, amor. Toda la película está basada en eso: en el amor y en la incapacidad de amar".

Aura Garrido, criatura anfibia

Aura Garrido interpreta a Aneris (sirena, al revés), la criatura anfibia domesticada. Un papel difícil, embutida en un traje como de látex, sometida a ocho horas diarias de maquillaje. "Ha sido el papel más difícil que he hecho nunca. Como tirarse al vacío. No he podido utilizar ninguna de las herramientas que sueles tener como actriz, ni la voz, ni la mirada, ni la gestualidad. Solo el cuerpo, solo lo físico", afirma la actriz, que accede a posar divertidamente con Gens para la sesión de fotos de EL PERIÓDICO. 

"No siento presión ante los fans de la novela. Me siento tranquilo. Quiero tanto a este libro que he hecho mi película desde el corazón"

Xavier Gens

'La pell freda' ha sido, en verdad, un reto para todos. Gens llegó a él hace cinco años, pero el proyecto inicial había nacido hace 15, justo tras la publicación del libro. El rodaje, evoca Gens, debía haber tenido lugar en Islandia, "un lugar volcánico, increíble, pero las temperaturas eran imposibles y tuvimos que buscar un sitio más cálido". Al final, la película se acabó filmando en Lanzarote. "El problema es que hacía mucho calor y los actores masculinos llevaban abrigos muy gruesos y, en fin, lo pasaron un poco mal".

'La pell freda' es el trabajo póstumo de Gil Parrondo, el ilustre, multipremiado director artístico español fallecido a los 95 años en diciembre pasado. "Era un hombre adorable, encantador, con la energía de un niño. Te venía y te enseñaba dibujos del faro, referentes arquitectónicos de la época, no paraba de pintar en su cuaderno. La película le debe mucho a su trabajo", afirma Gens.

El cine francés de género

Miembro de aquella generación de renovadores del 'fantastique' francés la década pasada, junto a Alexandre Aja, Alexandre Bustillo o Julien Maury, Gens admite que, en los últimos tiempos, el género de su país ha vivido un cierto estancamiento. "Con la crisis, se acabó la financiación y muchos se tuvieron que ir a Estados Unidos. Ahora, sin embargo, hay una hornada muy potente. ¿Ha visto 'Crudo', de Julie Ducournau? Es una magnífica película, punta de lanza de la nueva ola que se viene encima. Igual el año que viene en Sitges pueden ver alguna de estas nuevas películas francesas de género, más trabajadas, más complejas que las que hacíamos nosotros". Esta del miércoles es su tercera visita a Sitges tras 'Frontière(s)' (2008) y la citada 'The divide'. "Y este es, sin duda, el mejor sitio posible para estrenar una película fantástica".

0 Comentarios
cargando