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PROCESO PARTICIPATIVO

¿Cómo quieren los vecinos que sea el paseo Salzereda del futuro?

Los que optan por la opción uno aluden a la tranquilidad de tener una acera con menos movimiento

Aquellos que prefieren la dos hacen explícito su miedo a perder lo que tienen y a las molestias de los coches

Manuel Arenas

Los vecinos opinan sobre la votación para reformar el paseo Salzereda de Santa Coloma. / MANUEL ARENAS / POL ALFAGEME

Si algo tienen claro los vecinos del paseo Salzereda de Santa Coloma de Gramenet es que quieren poder decidir sobre las reformas de su calle. Las votaciones entre dos opciones, como la que dará lugar el próximo sábado de 10 a 14 h. y de 17 a 20 h. en la Escuela Santa Coloma, hacen muy difícil que los vecinos de la propia calle, al verse afectados directamente, sean imparciales o queden al margen de la votación.

El vivo ejemplo de esto es el de María Ángeles, una vecina del paseo que empieza opinando sobre las opciones de votación que le da "lo mismo una que otra, las dos tienen sus pros y sus contras", y acaba decantándose por la opción uno, que prevé unos 15 metros de ampliación en la acera del río.

"Casi casi seguro que voy a votar por la uno. Más que nada porque habrá más ruido allí [en la acera del río]. Aquí [en la acera de las viviendas] siempre hay mucha gente jugando. Ya no críos, la gente grande jugando a fútbol en las persianas. Entonces, que tengan más espacio allá, para estar más tranquila", cuenta la vecina.

A esas molestias por los niños que juegan en la acera de las viviendas aludía también la alcaldesa Núria Parlon, en la entrevista de este miérecoles en EL PERIÓDICO, como la tesis generalizada entre los vecinos que apoyan la opción uno, "minoritaria" según la Plataforma Passeig Salzereda, que aglutina a unos mil firmantes a favor de la dos -que rechaza la ampliación de la acera del río y la consiguiente reducción de la de las viviendas-.

Amalia, portavoz de la plataforma, asegura que optan por la opción dos porque es la que propone una mejora de la parte de la calle que "más vida tiene". Según dice, por la acera pegada al río "la gente ni pasea ni hace vida. En verano, que es cuando más gente viene, toda la vida está en el lado de los bloques".

Miedo a perder lo que tienen

Los vecinos entrevistados a pie de calle en el propio paseo por EL PERIÓDICO, en su mayoría a favor de la opción dos, la más conservadora urbanísticamente, hacen explícito de manera generalizada el miedo a perder lo que tienen. Es el caso de Juan, que votará por la opción dos "porque prácticamente queremos esto más o menos como está, sin perder lo que tenemos aquí".

Otro de los factores determinantes para los vecinos que optan por la opción dos es la cercanía que habría entre los coches y la acera de las viviendas -concretamente, 10 metros- en caso de llevarse a término la opción uno. "Los niños estarían con el peligro de que los coches se nos meterían prácticamente debajo de los balcones", argumenta Juan, a quien secunda Maria Lluïsa, también vecina del paseo Salzereda: "No quiero una acera tan estrecha como la quieren hacer [en la opción uno], quiero que haya espacio para que los niños jueguen; lo que no quiero son coches que circulen más cerca de mi casa".

Marta, sin embargo, una vecina que vive "muy cerquita" del paseo, le ocurre lo mismo que a María Ángeles. Empieza proponiendo cierta neutralidad, pero acaba posicionándose por la opción uno porque se ve seducida por la sensación de amplitud para la calle que le transmite el posible cambio: "Aquí hay mucho espacio muerto que no sirve para nada", apunta.

"Que la gente opine"

Por su parte, Juan critica que "los vecinos nos hemos enterado hace dos días de todo esto". Aunque está de acuerdo con la votación, reivindica que "lo lógico sería que votáramos los vecinos [de la calle], no toda Santa Coloma, como van a hacer". 

Los cinco vecinos entrevistados concurren en que la ciudadanía pueda votar sobre este tipo de reformas urbanas. "Me parece muy bien, democracia, que la gente opine; que se vote", sostiene Maria Lluïsa. "Todos tenemos que dar nuestra opinión, y es aceptable tanto el que vote a la uno como el que vote a la dos. Hay que admitir las dos opciones, estamos en un Estado democrático", arguye Amalia, portavoz de la Plataforma Passeig Salzereda y vecina de la calle Francisco Moragas. Las votaciones "me parecen bien si se respetan y luego son reales", sentencia María Ángeles.

Dos modelos de calle

Dos pantallas de plasma proyectan en el paseo hasta el día 16 cada uno de los dos posibles modelos de calle: el primero, impulsado desde el inicio por el Gobierno municipal, propone un cambio más drástico ampliando 15 metros la acera del río para destinarla a zona de paseo y estrechar -de 20 a 8 metros- la acera de los edificios. Este modelo pretende conectar la zona de paseo directamente con el parque fluvial.

El segundo modelo, más conservador urbanísticamente y surgido a raíz de las protestas vecinales, está diseñado para mantener la estructura actual, dejando la circulación de vehículos en el mismo lugar que ahora y no estrechando la acera de las viviendas. Tanto en este caso como en el del primer modelo se instalarán parques infantiles. La principal diferencia reside en el espacio de la acera pegada a los edificios.

Más noticias de Santa Coloma en la edición local de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

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