Ir a contenido

CONDUCTAS ANÓMALAS ENTRE LOS MENORES

Alerta por la creciente tendencia juvenil a autolesionarse con cortes por todo el cuerpo

Chicos y chicas de 12 a 18 años se infligen decenas de heridas en los brazos, las piernas y el vientre

El fenómeno, detectado en hospitales de toda Catalunya, refleja un malestar psíquico mal encauzado

Àngels Gallardo

Marta Fernández, psiquiatra Fundaciò Althaia, Manresa / JOSEP GARCIA

cortes marta fernandez
cortes joaquim punti
cortes anna sintes

Sanidad

El 45% de los adolescentes de 12 a 17 años que en el 2015 ingresaron en la unidad de psiquiatría infantil y juvenil del Hospital de Sant Joan de Déu (HSJDD), de Esplugues -160 de un total de 360- mostraban una inquietante profusión de cortes autoinfligidos en los antebrazos, los muslos, el vientre o el tórax, heridas trazadas en batería, una tras otra hasta reunir 15 o 20 cortes por tramo. Aunque no era ese el motivo de la hospitalización, sí que fue un signo que llamó la atención de los psicólogos y psiquiatras que atienden el servicio, tanto por la coincidencia icónica de tan peculiares escoriaciones en cuerpos adolescentes, como por la significativa proporción de pacientes que mostraban idénticas lesiones. En todos los casos, los padres del chico o la chica que se había autolesionado de forma tan llamativa y escalofriante expresaban una profunda preocupación que, de alguna forma, concedía al joven paciente una entidad y atención excepcionales.

El fenómeno, en clara expansión desde hace dos o tres años, según coinciden especialistas que ejercen en centros de diferentes puntos de Catalunya, no refleja a adolescentes suicidas, ya que siempre se trata de cortes epidérmicos, muy superficiales, que en el peor de los casos se infectarán. Tampoco se trata de pacientes diagnosticados de un trastorno límite de la personalidad (TLP), síndrome no mayoritario que implica el riesgo de autoagresión. Ni se circunscribe a jóvenes de una extracción social concreta. Aunque no es el motivo desencadenante, esta autoagresión acaba provocando que la mayoría pierda el curso educativo.

UN SACAPUNTAS O LAS UÑAS

La diminuta hoja de acero afilado de un sacapuntas desmontado es, de forma general ¿otra coincidencia- el utensilio con el que estos adolescentes (un 85% son chicas) se cuartean la piel. Los trazos suelen ser horizontales, de unos nueve o 10 centímetros, distanciados uno de otro por menos de dos centímetros. Si no hay maquineta, recurren a un destornillador que encuentren en casa, una hoja de afeitar sin soporte, o sus propias uñas, un instrumento accesible y eficaz si rascan y rascan sobre un mismo punto. ¿Con las uñas, frotan hasta hacerse sangre. Se les forma una costra, que arrancan y remueven. Si la herida se les infecta, les deja marca y así forman cicatrices de hasta dos centímetros de ancho", describe Anna Sintes, psicóloga clínica del Sant Joan de Déu, de Esplugues, autora del recuento antes citado.

No se trata de adolescentes suicidas, ni afectados por un trastorno límite de la personalidad, indican los especialistas

¿No sabemos por qué está sucediendo esto, ni por qué lo que antes era un síntoma colateral de algunas alteraciones mentales ha pasado a ser un problema generalizado -apunta Sintes-. Tenemos previsto iniciar un estudio sobre este boom de autolesiones, para poder establecer una causa y una evolución, pero necesitamos financiación¿.

Cortarse la piel, ya sea en zonas de epidermis resistente, como son los muslos, o de alta sensibilidad, como es el vientre, duele, reconocen sin drama los chicos autolesionados. ¿Cuando me corto, la angustia se me va, aunque sea durante cinco minutos¿, explica a EL PERIÓDICO una muchacha de 15 años que vive en Cerdanyola. ¿Cortarme me relaja¿, ¿dejo de pensar¿, ¿la ansiedad se esfuma durante un rato¿¿ son ideas que repiten.

IDENTIDAD A TRAVÉS DEL DOLOR

¿Calman un malestar emocional a través de un dolor físico¿, sintetiza Joaquím Puntí, psicólogo clínico del Hospital del Parc Taulí, de Sabadell, en cuyo servicio son atendidos ¿a diario¿ chicos y chicas menores de 17 años con cortes corporales. ¿Los adolescentes se nos están cortando porque han encontrado una vía errónea para tranquilizarse, de resultados inmediatos -advierte Puntí-. Su idea de lo que es la autoridad está muy diluida. No han sido educados para soportar las frustraciones¿.

Joaquím Puntí

PSICÓLOGO HOSP. PARC TAULÍ

"Calman un malestar emocional a través de un dolor físico. Han encontrado una vía errónea para tranquilizarse"

La psicóloga del Sant Joan de Déu percibe en esta conducta una búsqueda patológica de la idea de quién son. ¿Expresan la identidad que aún no sienten, porque a esa edad la están formando, en esos cortes superficiales del cuerpo¿, indica Anna Sintes. ¿Lo que sería un proceso normal, la búsqueda de identidad, se convierte en una conducta anómala que genera imitación¿, añade.

Marta Fernández

PSIQUIATRA FUNDACIÓ ALTHAIA

"No se les han transmitido valores, ni se les ha educado para esforzarse y hacerse responsables de su vida"

No hablan de ello con nadie, pero las autolesiones son expuestas de forma casi invariable en las redes sociales. ¿Cuelgan las fotos rápidamente en Instagram o Whatsapp y dan lugar a un fenómeno contagioso de identidad colectiva¿, prosigue Sintes. Alguna vez, estas chicas se escriben sobre el vientre palabras que les agreden: ¿gorda¿ es frecuente, o el nombre del novio que las acaba de dejar. Ese autoinsulto físico les calma el dolor sentimental, argumentan.

Anna Sintes

PSICÓLOGA H. Sant JOAN DE DÉU

"Cuelgan las fotos en Instagram o Whatsapp y dan lugar a un fenómeno contagioso de identidad colectiva"

El perfil medio de quienes se autolesionan refleja a una muchacha un tanto emocional, necesitada de aprobación social, que no tiene claro quién tiene la autoridad en su vida. ¿Cortarse es su forma de decir ¿estoy aquí¿, y ven que sus padres se preocupan inmediatamente¿, interviene la Marta Fernández, psiquiatra infantil y juvenil en el hospital de día de la Fundació Althaia, de Manresa, que relata idéntica tendencia. ¿No les han transmitido unos valores que les encauce la conducta, no se les ha educado para esforzarse y hacerse responsables de sus vidas, y cuando se enfrentan a algo que les disgusta reaccionan de forma equivocada¿, añade Fernández. 

Cuatro claves de las autolesiones

1. No es una conducta impulsiva. Los especialistas coinciden en que los menores que se cortan el cuerpo no lo hacen en una crisis de impulsividad, sino de forma calmada, buscando un cambio en su entorno que, de inmediato, consiguen. Los padres de estos chicos, afirman los psícólogos, suelen ser sobreprotectores y con dificultad para marcar límites.

2. Reeducación de padres y pacientes. La solución para la tendencia a la autoagresión deberá implicar a los padres de estos adolescentes, insiste la psiquiatra Marta Fernández. "Ética, paciencia, esfuerzo, responsabilidad y coherencia con la propia vida" son términos que, afirma, deberán incorporar.

3. La punta del iceberg. La detección en centros sanitarios de los adolescentes que se infligen cortes corporales es solamente "la punta del iceberg" de un fenómeno social más extendido que las autoridades deberían indagar, afirman los especialistas consultados.

4.No son escarificaciones pseudoartísticas. En paralelo a la tendencia autolesiva entre menores, persiste en las redes sociales la difusión de escarificaciones corporales pseudoartísticas. Dibujos y frases grabados sobre la piel, más contundentes que el tatuaje. Esta práctica suele ser de colectivos de adultos.      

Temas: Enfermedades

0 Comentarios