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CAMINO DE LAS URNAS

La participación en las elecciones catalanas se estanca en el umbral del 80%

La indefinición crece respecto de la anterior encuesta del GESOP y llega al 27%

Rafa Julve

Papeletas

Un grupo de electores revisa papeletas en unas elecciones. / Miguel Lorenzo

La participación en las elecciones catalanas del próximo 21-D, un factor que se presume más clave que nunca para la 'foto finish' del hemiciclo del Parlament, batirá el récord en unas autonómicas que marcaron los comicios del 2015 (77% la noche electoral y 74,95% una vez contabilizados los votos en el exterior). Sin embargo, la campaña no está aumentando la movilización, que se ha quedado estancada en el umbral del 80%.

En la anterior entrega del barómetro del Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO, la semana pasada, hubo un 90% de catalanes que afirmaban que acudirían a votar, aunque el sondeo ya rebajaba la cifra real de participación a entre el 80% y el 82%. En esta ocasión, la horquilla se mueve a la baja y se sitúa entre el 79% y el 81%, unos porcentajes notablemente elevados -solo en dos elecciones al Congreso se había puesto el listón tan alto en Catalunya, las de 1977 (79,54%) y las de 1982 (80,83%)-, pero que pueden empezar a causar cierta intranquilidad especialmente en el bloque constitucionalista.

Ciutadans, el PSC y el PPC calculan que cuanta más gente participe más posibilidades habrá de que los independentistas pierdan la mayoría absoluta. Sostienen que el secesionismo se movilizó en el 2015 prácticamente en su totalidad y que el otro bloque aún tenía un caladero donde pescar porque hubo quienes se abstuvieron pensando que la ruptura no iba en serio, pero a tenor del sondeo no están logrando agitar más las aguas. Y encima, con una incógnita añadida: ¿cómo puede afectar en estos parámetros que la cita con las urnas sea en día laborable pero sin clases escolares?

Participación e indefinición estimada en las elecciones catalanas del 21-D

Crece la indefinición

Otro interrogante lo aporta el papel que acabará jugando la resolución de la actual indefinición, que también experimenta un repunte respecto de la anterior encuesta. En el sondeo de la semana pasada, el 25,5% de los entrevistados no se habían decantado por ningún partido. Ahora son el 27%.

Especialmente elevada es esa indefinición en el bloque contrario a la independencia, hasta el punto de ser más del doble que la de los partidarios de la secesión: el 34,3% del bloque del 'no' todavía no tiene decidida la papeleta que elegirá, mientras que solo el 13,8% de los del 'sí' albergan dudas sobre su decisión definitiva. Los mayores de 60 años (el 38,7% de ellos) y los residentes en municipios de entre 10.000 y 100.000 habitantes (el 29,3%) son los más indecisos.

Por partidos

Es entre los catalanes que votaron al PSC y al PPC donde se registra la mayor indefinición. El 23,4% de los que se decantaron por los socialistas todavía no tienen claro por quién se decantarán en esta ocasión, y lo mismo sucede con el 20,9% de los populares. Entre los electores de Ciutadans en el 2015, en cambio, solo hay un 11,8% de indecisos, al mismo tiempo que el partido naranja es el que recoge la mayor fidelidad de voto: el 81,5% de quienes apostaron por ellos volverán a hacerlo.

También hay una baja indefinición (11,8%) entre quienes fueron electores de la CUP en los comicios del 27-S, aunque el cruce de datos no les sale tan bien a los anticapitalistas: más de la mitad de sus entonces electores cambiarán de partido y el 98,2% ya tienen decidido por quién lo harán.

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