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INFORME PARA LA AUDIENCIA NACIONAL

La Guardia Civil acusa a la jefatura de los Mossos de proteger a los organizadores del referéndum

Soler le dijo al detenido por almacenar 10 millones de papeletas que había ordenado contravigilancias de "las personas más expuestas"

La hoja de ruta independentista plantea que si hay secesión se incluye "violencia" del Estado y "asfixia económica y judicial"

Ángeles Vázquez / Madrid

El president Carles Puigdemont posa para la entrevista con AFP, este sábado en Girona.

El president Carles Puigdemont. / PIERRE-PHILIPPE MARCOU (AFP)

El informe de la Guardia Civil presentado en la Audiencia Nacional, justo cuando iba a declarar el 'major' de los Mossos, Josep Lluís Trapero, por sedición, es demoledor respecto al papel desarrollado por este cuerpo "en la estrategia hacia la independencia". Lo considera "brazo ejecutor de las tareas" que le encomienda "el comité estratégico" constituido para ese fin en la hoja de ruta independentista. En él destacan los presidentes de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, que estarían "en una posición decisoria similar" a las del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras.

Eso explica "la inacción" de la policía autonómica durante la jornada del 1-O, narrada con múltiples ejemplos a lo largo de las 300 páginas del documento. Pero es que, además, relata cómo el 29 de septiembre, nueve días después de la operación Anubis, en la que se detuvo a 14 personas por su colaboración con el referéndum y se practicaron registros por orden del juez de Instrucción número 13 de Barcelona, el director general de los Mossos, Pere Soler, mantuvo una conversación con un arrestado entonces.

Era Francesc Sutrias, al que se intervinieron 10 millones de papeletas. El jefe político de los Mossos le dijo que "ya había dado instrucciones al personal bajo su cargo para aumentar la contra vigilancia sobre las personas más expuestas". Según la Guardia Civil, ello "evidencia que el jefe de los Mossos d'Esquadra está dando protección a las personas encargadas de preparar la logística del referéndum" suspendido por el Tribunal Constitucional y pese a las instrucciones dadas para evitarlo por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya.

Estructura para la independencia

Durante los registros del día 20, en los que se produjeron concentraciones para obstaculizar la labor de la comisión judicial, la Guardia Civil intervino un documento en el domicilio de Josep María Jové, secretario general de la vicepresidencia económica de Catalunya, que, considera, es la hoja de ruta del Govern para la secesión. Se trata de "EnfoCATs: Reenfocant el procés d'independència per a un resultat exitós. Proposta estratègica".

En él se especifica que existe un "comité estratégico" y otro "ejecutivo" para lograr la independencia. En el ejecutivo estarían los secretarios generales de presidencia y vicepresidencia; los directores de las oficinas de desarrollo del autogobierno; profesionales expertos en los distintos ámbitos del proyecto y consejeros o secretarios generales 'ad hoc' según las temáticas a tratar. El estratégico, estaría formado por el presidente y vicepresidente del Govern; miembros de los grupos parlamentarios independentistas, y los presidentes y vicepresidentes de la ANC, Òmnium y AMI, entre otros.

De ahí que Sànchez y Cuixart controlaran las concentraciones con las que estaban "coaccionando e impidiendo a los agentes cumplir las órdenes del juez". "No debe sorprender esa capacidad de tomar decisiones y de negociar hasta el punto no ya de mantener contacto con el mayor de los Mossos, sino de posiblemente, impartirle directrices e instrucciones de cómo se debía actuar", según el papel que el organigrama otorga al cuerpo policial.

Más conflicto y desconexión forzosa

El documento contempla distintas opciones para llegar a una Declaración Unilateral de Independencia (DUI): la aceptación por parte del Estado; una reacción estatal "violenta" o una "asfixia económica y judicial", ante lo que la consigna independentista sería "generar más conflicto y desconexión forzosa para llegar a un referéndum acordado". La cuarta sería una supuesta oferta de negociación de las autoridades españolas en caso de renuncia a la DUI, que no se aceptaría, por lo que se continuaría exigiendo una consulta "que podría llevar nuevamente a generar más conflicto y desconexión forzosa".

En el documento se describe el supuesto plan estratégico hacia la independencia siguiendo un orden cronológico en el que se han cumplido ya gran parte de los puntos, lo que lleva a concluir a la Guardia Civil que se hará una DUI. No obstante, sitúa un gobierno de transición hasta septiembre de 2018 y, si se garantizase mayoría independentista, un gobierno de independencia que llegaría a septiembre de 2022. 

Actitud pasiva o de enfrentamiento con la Guardia Civil

El informe detalla “la actitud pasiva exhibida por los Mossos” durante el 1-O, evitando “intervenir incluso en los casos en los que los miembros de la Guardia Civil eran agredidos, llegando en algunos casos a increpar y a enfrentarse a los agentes”.

Cita como ejemplo lo ocurrido en Sant Cebriá de Vallalta, donde un caporal de los Moscos le dijo a un guardia que “no le reconocía como autoridad y que únicamente reconocía y obedecía órdenes del mayor Trapero”. Tampoco reconocía al TSJC.

En el IES Quercus, en Sant Joan de Vilatorrada, había unas 730 personas concentradas. Los mossos requirieron a los agentes de la Guardia Civil “autorización judicial” para actuar, mientras una masa de 200 personas los jaleaba. Se tuvo que alejar a los mossos de la zona de concentración para poder acceder al instituto. Ahí fue donde un agente, al entrar, recibió el impacto de una silla y cayó desplomado al suelo.

En La Tallada de l’Empordà los mossos requeridos para colaborar respondieron con un “¿por qué motivo? No molestan”. Luego se abrazaron a los “agresores que participaron activamente en la resistencia”, denuncia la Guardia Civil

En Siurana, otro mosso se dedicó a grabar la actuación policial, que era “ciertamente complicada y peligrosa por la acción violenta de algunas personas congregadas en el lugar”, y cuando dejó el móvil fue para darle un empujón al oficial responsable del operativo.

El informe incluye un programa de televisión, en el que un mosso dice que le dijeron que las órdenes de fiscalía “había que ponerlas a la misma altura que las de ANC y Òmnium” y que “tenían que mantenerse neutrales”.

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